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09:09 Hora de Sonora
Abel en el Congreso: Un apoyo falaz como la palabra ‘partidizar’
En Nogales ‘se contiene a la delincuencia, pero no se combate al narcotráfico’, dijo el procurador de justicia al poner en evidencia la negligencia del Gobierno Federal
Por Héctor Froylán Campos
TRIBUNA
HERMOSILLO.- Que el apoyo del Gobierno Federal en el combate a la delincuencia organizada en Sonora es ineficiente, insuficiente o en ocasiones nulo, es un hecho tan real como el que, la palabra “partidizar” tampoco exista en el diccionario de la Real Academia Española.
Quizá por eso, el presidente de la comisión de Seguridad, David Secundino Galván Cázares, se quedó sin alegatos para replicar al priista Bulmaro Pacheco Moreno, y a fuerza de carrera sometió a votación un acuerdo que careció de la más elemental redacción, sintaxis y fuerza argumentativa.
Así culminaba ayer una larga reunión de trabajo de los legisladores con el procurador Abel Murrieta Gutiérrez. El fiscal acudió al seno de la Soberanía Popular para informar de su labor. Detallar la evolución de los sucesos violentos que han sembrado un creciente clima de inseguridad. Reparar en las debilidades. Remachar las fortalezas del sistema de procuración de justicia. Plantear los desafíos que impondrán al Estado las reformas al aparato de justicia en el país. Pero sobre todo, ratificar su compromiso de continuar ofreciendo resultados.
El titular de la Procuraduría General de Justicia abrió su exposición con un puntual reconocimiento por la forma cómo se ha disparado la estadística de homicidios dolosos en estos primeros días del año.
“Es el dolor de cabeza” no sólo para la actual administración. Lo fue también en el anterior sexenio. Sin embargo, la tasa de criminalidad en Sonora todavía está muy por debajo de los niveles que presentan los vecinos de Chihuahua, Sinaloa y Baja California, con todo y que maquillen las “cifras oficiales”.
A lo largo de su ponencia, Murrieta Gutiérrez puso especial énfasis en la eficacia con que la fiscalía lo mismo atiende funciones de prevención del delito que el combate a la delincuencia organizada, y por supuesto la persecución de la delincuencia doméstica: robo de carros, casas, homicidios, secuestro, entre otros.
Y a pesar de que ha revelado que el incumplimiento de obligaciones familiares y la violencia intrafamiliar, ambos son delitos que ocupan el segundo lugar después de los dolosos, y constituye un serio problema social, la legisladora del PAN, Leslie Pantoja Hernández, lamenta se desaproveche el tiempo buscando errores del pasado y culpables del presente.
“Dejemos de lado el interés partidista en el tema de la seguridad”, dijo la sanluisina cuando ya el Procurador respondía a los cuestionamientos de los soberanos en torno a los hechos registrados en Vícam donde asesinaron a tres dirigentes transportistas.
Con especial dedicatoria a quienes se manifestaban en el recinto parlamentario y a inquietud del pastor priista Roberto Rubial Astiazarán, Murrieta Gutiérrez declaró que en la averiguación no se está descartando ninguna hipótesis.
“Abrimos toda la gama de posibilidades. Tenemos datos. Vamos a resolverlo. No comprometeré tiempos, pero lo resolveremos”, aseguró.
Y no obstante que el reincidente en la PGJ puso sobre la mesa el escaso o nulo apoyo de las fuerzas federales para combatir a las bandas del crimen organizado, competencia exclusiva de la Federación, el coordinador del PAN, Enrique Reina Lizárraga, se muestra mortificado por el curso que ha seguido la investigación del asesinato de la fotógrafa Miriam Denise Ramos, ocurrido el 2004.
Mucho más dramática resultaba la participación de doña Gorgonia Rosas López, quien casi suplicaba al procurador que redoble el esfuerzo en la lucha contra “el pulpo de mil cabezas: la mafia” para no vivir con el “miedo de amanecer en el dren con la panza verde”.
Incluso, ofreció sus oficios, de ser necesario, para hablar con Calderón (Felipe, el Presidente de la República).
Entre precisiones y respuestas, el titular de la PGJ dejó en claro que la institución
requiere de mayor presupuesto no sólo para rescatar a la corporación policíaca del campo de la prevención, función a la que deberían estar dedicados los más de 7 mil policías activos en los 72 ayuntamientos sonorenses.
Y naturalmente, en respuesta al priista Otto Claussen Iberri, planteó la necesidad de continuar reclamando al Gobierno Federal una mayor y permanente presencia de las fuerzas de seguridad en las localidades de alta incidencia criminal.
Porque en Nogales –estableció- “se contiene a la delincuencia, pero no se combate al narcotráfico”.
Al final del día, después del infructuoso litigio público del diputado panista Reginaldo Duarte a favor de un inculpado al que presumiblemente se le “fabricaron” delitos, el diputado Pacheco Moreno se sulfuró cuando el presidente de la comisión legislativa llamó a no “partidizar” el tema de seguridad.
“Primero defina el término partidizar porqué si no, no me voy cómodo de esta reunión”, emplazó el priista luego de reclamar que si el “no partidizar” significa entonces que vivamos “felices por decreto” y sin criticar el mundo ideal que estamos viviendo donde hay división política, la economía semiparalizada y una sociedad rehén de los problemas de inseguridad.
Galván intentó hacerse el occiso y le suplicó cerrar filas con el gobernador.
“Que primero él cierre files por Sonora”, devolvió Pacheco quien seguramente abandonó con anunciada incomodidad la reunión de trabajo.
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