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¿Cómo es ser testigo o jurado en el juicio contra 'El Chapo'?

Pronto comenzará el proceso en Brooklyn contra el capo del Cártel de Sinaloa

por Diana Alejandra Verdugo Chávez

¿Cómo es ser testigo o jurado en el juicio contra 'El Chapo'?

Fuente: Internet

Nueva York, EU.- Más de 10 mil páginas de documentos, mil 500 horas de grabaciones, armas utilizadas en los asesinatos, acusaciones de narcotráfico en varios países. Evidencias muy claras para condenar a cualquiera en un juicio ajustado a derecho. Pero la clave para poder mantener en la cárcel de por vida a Joaquín 'El Chapo' Guzmán Loera, el poderoso capo del cartel mexicano de Sinaloa, está en los 40 testigos y los 12 jurados. Cincuenta y dos personas que tienen una navaja raspándoles sus gargantas.

Los primeros alegatos del juicio está previsto que se presenten este martes 13 en la corte federal en Brooklyn, en Nueva York. Día difícil para cualquiera que pretenda embarcarse en una misión como la de juzgar al máximo narcotraficante del mundo. Los jurados no estarán presentes en estas primeras audiencias. El juez Brian Cogan quiere preservar su identidad hasta último momento.

'El Chapo' sólo se puede enterar de lo que está sucediendo por boca de sus abogados, aunque éstos también tienen visitas restringidas. Permanece desde hace dos años, cuando fue extraditado desde México, en la zona de máxima seguridad del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, más conocido como South 10, el lugar más inexpugnable de Manhattan.

Los fiscales aseguran que Guzmán representa un "peligro extremo" para los ex aliados, rivales y compinches que testificarán en su contra. Y que si se conociera su identidad, los sicarios del Cártel de Sinaloa, que lideró 'El Chapo' durante veinte años, probablemente busquen la manera de eliminarlos o, al menos, callarlos.

Los documentos que se presentaron hasta ahora en la Corte, fueron todos censurados para evitar filtraciones. El informe de cien páginas que contiene las bases de la acusación de los fiscales y la descripción de los posibles testigos fue entregado a los abogados defensores con más de la mitad del texto tachado. Y para informar del contenido de lo que quedó legible,  se necesita la autorización del juez.

Uno de los abogados de 'El Chapo', Eduardo Balarezo, se queja desde ese momento porque la falta de información "obstaculizará la capacidad de la defensa para investigar las afirmaciones de estos testigos e idear una defensa en su contra".

Algunos de los que estarían dispuestos a dar testimonio se encuentran cumpliendo condenas en cárceles de Estados Unidos o están a punto de ser extraditados desde México y ya fueron trasladados a lo que se conoce como "unidades de custodia de protección" ante el gran riesgo que corren sus vidas. Otros forman parte del programa de protección de testigos que se encuentran en lugares secretos y con identidades cambiadas. Todas esas personas, además fueron obligadas a cortar cualquier tipo de vínculos con familiares y amigos "a fin de mantener el máximo nivel de protección".

La selección del jurado fue realizada bajo el máximo secreto. En Estados Unidos es obligatorio el servicio de asistencia en los juicios orales para cualquier ciudadano. Son elegidos al azar mediante un sorteo y luego pueden ser excusados si se encuentran imposibilitados de asistir a las sesiones durante los meses que dura el juicio o si hay alguna incompatibilidad como la de tener algún tipo de "filiación prejuiciosa" del acusado.

Si bien ya están elegidos, y las doce personas del jurado aceptaron la peligrosa tarea, el juez aplazó por unos días el juramento que se les toma para que evitar arrepentimientos de último momento.

El abogado Jeffrey Lichtman, otro integrante de un enorme equipo de profesionales neoyorkinos de primer nivel que defienden al 'Chapo', mencionó el caso de una jurado que lloró ante el juez porque dijo que temía no poder soportar la atención que recibiría si se revelaba que ella era parte del panel. Pero, finalmente, quedó entre los elegidos después de que la defensa argumentara que si se la excusaba "sentaría un mal precedente, de que los jurados podrían eludir su deber con algunas lágrimas".

Pero el temor de jurados y testigos no es sólo por lo que vieron en las películas. En octubre de 2016, Vicente Bermúdez Zacarías, un juez mexicano que aprobó la extradición de Guzmán, salió a correr en su ciudad de origen, Metepec, y pocos minutos más tarde cayó muerto con un disparo en la cabeza. 

A pesar de todo esto, los abogados argumentaron ante el juez que 'El Chapo' ya no representa una amenaza para nadie porque es imposible que se pueda comunicar con sus hombres desde la cárcel en la que se encuentra. Ahí permanece encerrado en una celda durante 23 horas al día. En la hora restante, está obligado a hacer ejercicios y una vez por semana se le permite recibir visitas de sus abogados y de sus hijas mellizas de 7 años.

También, una vez al mes se le permiten dos llamadas de quince minutos con su madre y su hermana, que obviamente son grabadas. Excepto esos momentos, está "totalmente aislado del mundo afuera de su deprimente celda", escribió el abogado Balarezo en un informe al juez.

Teniendo en cuenta esas "condiciones extremadamente restrictivas", el letrado dijo que es imposible que Guzmán pueda mandar instrucciones a sus socios para que "neutralicen" a algún testigo. "De hecho", argumentó, salvo que el gobierno esté sugiriendo que el equipo que trabaja en su defensa podría transmitir las órdenes de Guzmán, no hay ninguna forma realista en la que "pueda hacer algo en contra de los testigos". El juez no se conmovió y mantuvo todas las restricciones.

Tampoco se dejó llevar el magistrado por la actitud aparentemente pacífica que 'El Chapo' mostró en su, hasta ahora, única aparición en el juzgado. Este hombre de baja estatura, regordete, vestido muy sencillamente, de ojos pequeños e incisivos, pasó la mayor parte de la hora que duró su audiencia mirando hacia el infinito, mientras escuchaba la traducción del procedimiento a través de audífonos.

Sólo salió de su abstracción dos o tres veces cuando depositó la mirada en su esposa, Emma Coronel Aispuro, una exreina de belleza mexicana, que se presentó a la sala con un saco blanco con incrustaciones de brillantes que producían reflejos en la pared de la luz del sol que entraba por la ventana.

Una semana antes, la defensa había pedido al juez Cogan que en "un gesto humanitario" se le permitiera a Guzmán abrazar a su esposa en la corte antes de escuchar los alegatos. 

Un abrazo, con la baranda del juzgado entre ellos, no representaría de ninguna manera una amenaza a la seguridad", escribió el abogado. El juez tampoco se conmovió ante este pedido.

Lo más probable es que la defensa ahora se encargue de presentar una larga serie de amparos y de pedidos de nulidad del juicio. Pero está descartada cualquier posibilidad de que 'El Chapo' se convierta en un "testigo protegido" a cambio de que entregue toda la información que tiene sobre el narcotráfico en buena parte del mundo.

Esta nota incluye información de: Staff

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