Sonora

Sonora celebra el ‘Día Internacional de las Personas con Discapacidad’

Edificios sin rampas ni elevadores, cajones de estacionamiento mal utilizados o pocas oportunidades laborales son algunas formas de exclusión

por Román González

Mercadito Unión

Mercadito Unión Fotógrafo: Román González

Ciudad Obregón, Sonora.- Con aún mucho camino por recorrer sobre el tema de discapacidad, como la poca concientización social, falta de infraestructura, así como escasas oportunidades laborales, son los problemas de los más de 2 millones y medio de personas en el Estado, que cuentan con algún tipo de debilidad en sus capacidades, según datos de Inegi.

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Incluso en los edificios de gobierno, la poca accesibilidad para personas con capacidades diferentes es frecuente

Incluso en los edificios de gobierno, la poca accesibilidad para personas con capacidades diferentes es frecuente

Estas áreas son colocadas solo como un requisito si cubrir realmente sus especificaciones

Estas áreas son colocadas solo como un requisito si cubrir realmente sus especificaciones

Cristina Copado, con su pareja Diego Rodríguez

Cristina Copado, con su pareja Diego Rodríguez

En relación a estas cifras, Sonora cuenta con una tasa de 55 personas con discapacidad por cada mil habitantes, de los cuales el 40 por ciento es debido a alguna enfermedad, el 11 por ciento por nacimiento, siendo el 10 por ciento causado por algún accidente.

El CRIT Sonora reportó que durante el año se atienden en promedio a cerca de 650 personas, brindando 300 citas al día, las cuales se reflejan en una atención diaria de 80 a 120 pacientes, esto debido a que una persona puede acudir a diferentes actividades en un solo día, teniendo un promedio de 110 egresos anuales.

De las personas que se atienden actualmente en este centro, solo el 45 por ciento son provenientes de la capital del Estado.

Erick Zepeda, médico especializado en rehabilitación en el CRIT, manifestó que aún falta mucha información sobre el tema en la población en general, ya que nos es necesario abordar aspectos que tienen que ver con el respeto y trato digno.

Existen gentes que aún creen que preocuparse por una persona con alguna clase de discapacidad es el sentir lastima, y nada más alejado de la verdad, lo que se necesita es aprender a incluirlos en la vida de la ciudad, de la sociedad, Si la ciudad no se puede remodelar, por lo menos con lo que hay, tenemos que hacer posible que ellos puedan ingresar a un cine, a un restaurante, que puedan entrar a una escuela o una empresa, sin que las barreras arquitectónicas sean dificultad para ellos”, manifestó Zepeda.

La falta de elevadores en edificios públicos, de rampas de acceso en las banquetas, semáforos con sonido y señalización, son solo algunos de los rezagos en la infraestructura que día a día sufre este sector de la sociedad, indicó Mayra Elena Díaz Amavizca.

La coordinadora del Consejo Municipal para la Integración Social de las Personas con Discapacidad (CMID), detallo que este cuenta con un padrón de 5 mil 917 personas con discapacidad en el Municipio de Cajeme.

El índice más grande es musculoesquelética y neuromotora, el padrón más grande que tenemos es de 2 mil 800 que son las musculoesqueléticas, personas de edad avanzada, adultas, la minoría es adolescentes y niños”, expresó.

Además, Díaz Amavizca, explicó que dentro del mismo Consejo se cuenta con una bolsa de trabajo con la que se han logrado colocaciones en las empresas, quienes a través del tiempo han tenido más apertura para el sector.

La falta de espacios obliga a los ciudadanos a crearlo ellos mismos

Cristina Copado González, ciudadana con discapacidad, explicó que a sus 38 años ha visto como la inclusión ha ido avanzando a través de los años, y aunque es significativo el salto, falta aún más en el tema para mejorar las condiciones de quienes padecen una discapacidad.

Por ejemplo en mi infancia, sufrí bullying, no solo por la sociedad, sino por maestros e incluso por familia, con situaciones en donde era separada de grupos de niños para no ‘contagiarlos’ con mi problema, o recibir apodos por parte de docentes, cosa que actualmente, gracias a este cambio que menciono es casi imposible que se presente sin que existan consecuencias”, explicó Cristina.

Otro de los problemas con los que tuvo que lidiar a través de su vida fue la adolescencia en donde llegó a conocer a pretendientes que indicaban “eres bonita, pero..., tu silla de ruedas...”.

Con el tiempo aprendió a aceptarse como persona e indicó que la mejor manera de ayudar, es informarse y ser inclusivos, respetar tanto los espacios exclusivos como los comunes.

Soy una mujer capaz, es verdad que, por la falta de espacios para nosotros, es difícil hacer una vida normal en una ciudad que no facilita la situación, existen rampas sí, pero la mayoría no cumple con las medidas adecuadas”, finalizó.

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