“La vida del jornalero es dura, aveces hasta triste”

Trabajadores del campo buscan tener mejores condiciones laborales y por eso pugnan por apoyos de sindicatos

por

/x

Ciudad Obregón, Sonora.- “La vida del jornalero es dura, a veces hasta triste, pero uno tiene que aguantarse”, dice don Félix Salgado Sosa mientras realiza labores de deshierbe en un predio de soya, ubicado en el Valle del Yaqui.

Tiene 70 años de vida y se mantiene fuerte, aguanta los rayos del sol que a las 11 de la mañana ya generan una sensación térmica de más 45 grados. En su rostro se refleja el cansancio de cinco horas de trabajo previas y todavía le resta una más.

Asegura no recordar a qué edad empezó a trabajar en el campo, ya que dice que por haber quedado huérfano cuando era niño, no tuvo oportunidad de estudiar y la única opción que le quedó para obtener ingresos fue en las siembras del Valle del Yaqui.

“Siempre me he dedicado a esto, desde chiquillo empecé a trabajar, cuando uno no tiene estudios las opciones son pocas y debes entrarle a lo que sea. Yo he trabajado en todo tipo de cultivos, le sé a todos, pero ahorita estoy aprovechando que hay trabajo quitándole la hierba a la soya”.

Con la pala en mano y un costal en la espalda en el que echa la hierba que va quitando del campo, Félix se abre paso entre el sembradío y sigue recordando lo que ha sido para él la vida en las siembras agrícolas.

“Las condiciones de vida del jornalero ahora son las mismas que antes, el patrón siempre está limitando el sueldo, el trabajo del jornalero no tiene alivio, donde quiera pagan igual y hay quienes quieren pagar menos. Ahorita ya nos dan Seguro Social, pero antes ni eso teníamos, acceder a otras prestaciones sigue siendo un sueño”.

Se detiene un momento, con su pañuelo se limpia el sudor que escurre por su frente y luego continúa. “Así es la vida aquí, aguantar, no queda de otra. Cuando el sol está tan fuerte como ahorita uno quiere salir corriendo, pero luego no come porque no le pagan, hay que aguantar las 8 horas por cien pesos al día”.

Don Félix no está sindicalizado, dice que no confía en esas organizaciones “porque siempre le sirven más al patrón que al trabajador”, por eso prefiere trabajar independiente, buscando emplearse en un cultivo o en otro según la temporada.

“Qué tristeza que los jornaleros somos los que hacemos producir la tierra, generamos los alimentos y lo que ganamos no nos alcanza para comer. El trabajo aquí es duro, duro para hacerlo y duro porque apenas uno puede vivir con lo que saca de aquí”.

Lea la nota completa en la página 4E de Tribuna del Yaqui 

Comentarios