Cultura

Andamios teatro; símbolos de construcción y crecimiento en el arte sonorense

El grupo teatral independiente de la ciudad de Hermosillo celebra su gran éxito en el ámbito del arte, ya que son un ejemplo de querer impulsar el arte en Sonora

por Karla Gastelum

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Andamios, casa teatral

Hermosillo, Sonora.- Nacido de un andamio, el grupo de teatro independiente es un colectivo de artes escénicas fundado por Hilda Valencia en una casa abandonada con el objetivo de rehabilitar el espacio para presentar teatro, música, artes plásticas, declamación y biblioteca.

A pesar de crecer con una formación artística independiente, Hilda siempre tuvo presente la necesidad de contar con un sitio propio y exclusivo para la compañía integrada en su mayor parte por mujeres.

La directora recalca que el teatro es ‘una necesidad humana’, pues con sus proyecciones de la actualidad en la sociedad, incluso en tiempos de crisis, es capaz de transformar el pensamiento y generar sentimientos en el espectador.

Pese a la contingencia sanitaria que el mundo atraviesa, es necesario reconocer la función de las artes en la vida cotidiana.

“Nos llamamos Casa Andamios porque así comenzaron nuestros primeros ensayos, con un andamio, pero esta estructura también es como un símbolo de construcción y crecimiento que buscamos para nosotras mismas”, dijo la maestra Valencia.

Una de las funciones que ha cumplido la compañía, es darle voz a las mujeres a través de sus producciones artìsticas, como en la obra ‘Las Musas Huérfanas’ o ‘Las Matriarcas’, una obra estelarizada por mujeres que interpretan a: Elena Garro, María Izquierdo, Frida Kahlo, La Malinche y Lilith, para hablar sobre la vida y el papel de la mujer a lo largo de la historia: “El teatro contribuye a reconstruir todo lo que está roto en nuestro país”, afirma la directora.

De la misma forma, cuentan con otras producciones en las que se busca lograr una labor social en cuanto al tema de la violencia contra la mujer y otros asuntos relacionadas a la injusticia, haciendo uso de la crítica creativa.

A partir del siglo XIX, la mujer comenzó a cambiar de papel dentro del teatro, para pasar de modista y maquillista o bailarina a protagonizar y escribir cada vez más obras. Históricamente es complicado encontrar rastros del trabajo femenil en el arte, debido a que era una de las muchas actividades exclusivas para varones.

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