Ciudad de México.- La famosa ave, Merlín, que es el pato que se convirtió en viral en redes sociales el pasado 11 de junio del 2026, durante la Inauguración del Mundial 2026 al fotografiarse con la playera de la Selección Mexicana, fue designado embajador oficial de la Ciudad de México para la Copa del Mundo, reconociendo de esta manera la viralidad del tierno animal en plataformas digitales y su conexión con el torneo que se disputa en territorio mexicano.
El pato ganó popularidad en internet tras circular imágenes suyas vistiendo la indumentaria de la selección nacional, debido a su presencia en redes sociales, que generó miles de interacciones y comentarios de usuarios que compartieron y difundieron el contenido, pues la viralidad del ave trascendió plataformas digitales y llegó a oídos de autoridades capitalinas.
¿Cuáles son las funciones de Merlín como embajador?
Como embajador oficial de la Ciudad de México para el Mundial 2026, Merlín participará en actividades promocionales del torneo, ya que su designación representa una estrategia inusual de la administración capitalina para conectar con audiencias jóvenes y generar mayor alcance en redes sociales durante la competencia, por lo que el ave será utilizado en contenidos promocionales y eventos relacionados con la Copa del Mundo.
La designación de Merlín refleja la importancia que ha adquirido el torneo para la Ciudad de México, la capital mexicana que alberga el Estadio Azteca, escenario de la ceremonia inaugural del Mundial 2026, que se celebrará el 11 de junio. El estadio también será sede de partidos adicionales durante la competencia que reúne a selecciones de todo el mundo.
¿Cómo comenzó la historia viral de Merlín?
El fenómeno de Merlín inició cuando fotografías del pato portando la playera de México circularon en redes sociales, y los usuarios compartieron las imágenes masivamente, generando tendencias en plataformas digitales y comentarios jocosos sobre el ave como aficionado de la selección, siendo esta simplicidad y originalidad del contenido lo que diferenció de otros materiales promocionales convencionales.
La viralidad de Merlín se aceleró conforme se aproximaba la fecha de inicio del torneo mundial, por lo que medios de comunicación retomaron la historia, amplificando su alcance más allá de redes sociales, por lo que el fenómeno demostró el potencial del contenido orgánico y de las historias genuinas para captar atención en entornos digitales saturados de mensajes publicitarios.
La administración de la Ciudad de México identificó en Merlín una oportunidad de enganche con el público, especialmente con sectores jóvenes activos en redes sociales, por lo que el nombramiento como embajador oficial formaliza la relación entre el ave y las instituciones capitalinas, transformando un fenómeno viral espontáneo en un activo de promoción institucional para el Mundial 2026.
Fuente: Tribuna del Yaqui
