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Angélica Rivera da una lección de vida a la pequeña Regina Castro

A pesar de que la familia de Enrique Peña Nieto ‘desapareció’ días antes del 1 de diciembre, la polémica los continúa

por Diana Alejandra Verdugo Chávez

Angélica Rivera, exprimera dama de México(Internet)

Angélica Rivera, exprimera dama de México | Internet

Ciudad de México.- A una semana de que Enrique Peña Nieto finalizara su sexenio como presidente de México, la polémica en torno a su familia no ha cesado desde que los integrantes de Ventaneando visitaron a Angélica Rivera, exprimera dama de México, en los últimos días de noviembre.

Luego de esta insólita visita por parte del equipo completo de Pati Chapoy, las críticas y los señalamientos en contra de la familia de Peña Nieto no terminaron al señalar que Los Pinos parecía un foro de televisión.

Un día después de la entrevista realizada en la casa presidencial, los conductores de Ventaneando compartieron anécdotas que les contó Angélica Rivera, destacando en todo momento su lado ‘humano y sencillo’, además de recalcar sus labores altruistas durante el sexenio de su esposo.

Aprovechando el tema del momento, el famoso conductor Pedro Sola reveló una de las experiencias relatadas por Angélica Rivera en Los Pinos dentro de su canal de YouTube.

Angélica Rivera le explicó a Pedro Sola que pese a la vida de lujos que tenía la familia de la entonces primera dama, ella siempre trató de tener los pies en la tierra y transmitir cierta austeridad hacia sus hijas.

Pedro Sola detalló que una de las grandes enseñanzas que le dio a Regina Castro, la más pequeña de sus hijas, fue cuando le dio un ‘baño de pueblo’ luego de que ella le hiciera una inocente pregunta.

En una ocasión su hija más pequeña le preguntó "oye mamá y ¿cómo son esos aviones dónde viaja toda esa gente?’, hecho que le llamó la atención a la primera dama.

La famosa lección consistió en que Angélica Rivera y Regina Castro tomaron un vuelo comercial hacia Nueva York para que ella descubriera la respuesta a su pregunta.

El caso es que organizó un viaje, creo que a Nueva York, y entonces se fue y se formó mientras el Estado Mayor Presidencial le decía ‘señora por acá por favor, sus maletas’ y Angélica decía ‘no, no, quiero que la niña vea de lo que se trata hacer fila en el avión”.

El relato de Angélica Rivera detalló la forma en la que Regina Castro aprendió lo difícil, complicado y tedioso que es esperar un vuelo comercial.

Pues ya se formó y la niña decía ‘ay mamá, estoy cansada’ y su mamá le contestaba ‘así se cansan todos, mi hijita, así nos cansamos todos para hacer fila en el avión’. Se subieron al avión y la niña estaba encantada porque descubrió cómo eran los aviones, en donde toda esa gente, que somos nosotros, pues, viajamos. Toda esa gente que es tan importante en el mundo, pues viven un poco fuera de la realidad y se acostumbran a lo bueno”.

A partir de dicha experiencia, la menor de la familia presidencial tuvo una pequeña lección de humildad que no se sabe hasta qué punto le dejó alguna enseñanza.

Esta nota incluye información de: Staff

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