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Opeka, el misionero nominado al Nobel de la Paz que convirtió un basurero en ciudad

Pedro Opeka está nominado al Premio Nobel de la Paz por convertir un basurero de Madagascar en la Ciudad de la Amistad, una urbe casi autosustentable
martes, 16 de febrero de 2021 · 18:40

Ciudad de la Amistad, Madagascar.- El misionero argentino, Pedro Opeka, fue nominado al Premio Nobel de la Paz tras convertir un basurero de Madagascar en la 'Ciudad de la Amistad' y, en el proceso, ayudar a miles de personas en situación vulnerable.

El nombre de 'Ciudad de la Amistad' es Akamasoa, que significa Buenos Amigos en malgache. En la actualidad, se estima que esta urbe cuenta con más de 29 mil habitantes.  

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Opeka llegó a la capital de Madagascar, Antananarivo, en 1976 como misionero para ayudar a familias en situación vulnerable y predicar la palabra de Dios. 

Durante su trabajo como misionero, el religioso encontró una zona de vertederos cerca de Antananarivo en la que vivían miles de personas en situaciones deplorables.

Aquella montaña de basura empezó a cambiar en 1989, cuando se fundó Akamasoa. Desde entonces, las casas se edificaron con ladrillo, las calles tomaron forma y se crearon fuentes de empleo.

Opeka fundo la 'Ciudad de la Amistad' en 1989
La 'Ciudad de la Amistad' se fundó en 1989.

Gracias al trabajo del padre Opeka se han proporcionado 4 mil casas a personas sin hogar y más de 13 mil niños y jóvenes han recibido educación.

La idea de fundar la Ciudad de la Amistad surgió cuando Opeka recorría los suburbios de Antananarivo, la capital de Madagascar. En los basureros de la ciudad más importante del país había miles de personas viviendo.

Poco a poco, la zona de vertederos tomó una forma civilizada y aparecieron escuelas, bancos de alimentos, viviendas, pequeñas empresas, negocios locales y un hospital.

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La transformación de la 'Ciudad de la Amistad' se logró gracias al trabajo durante décadas del misionero y al esfuerzo de los habitantes del lugar. Ahora, el basurero que adornaba la periferia de Antananarivo es una urbe casi autosuficiente.

No es la primera vez que Opeka, de ascendencia eslovaca, sería nominado al Nobel de la Paz. En 2012 fue candidato a ganar el reconocimiento.

Este año, el sacerdote católico compite contra la organización Black Live Matters, la Organización Mundial de la Salud, el disidente ruso Alexei Navalny y la activista Greta Thunberg

Fuente: Vatican News

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