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Dolorosa iniciación: Testigo revela cómo eran marcadas las esclavas de Raniere

En el juicio contra Keith Raniere, el falso gurú, se han revelado detalles sobre cómo eran las ceremonias para marcar a sus esclavas sexuales cuando eran reclutadas

por Eduardo Rivera Castro

Laureen Salzman, testigo en el juicio contra Keith Raniere(Internet)

Laureen Salzman, testigo en el juicio contra Keith Raniere | Internet

Brooklyn, Nueva York.- Laureen Salzman, una de las mujer que integraban el círculo interno del líder de Nxivm, Keith Raniere, declaró en su calidad de testigo en el juicio que se lleva contra el falso gurú. 

En su testimonio reveló, entre otras cosas, detalles de como las mujeres eran presionadas para conseguir más adherentes y de las ceremonias que se realizaban para marcarlas y demostrar su devoción a la secta. 

En cuanto al reclutamiento, Salzman aseguró que estuvo al lado de Raniere casi dos décadas y que era encargada, además de complacerlo sexualmente, de conseguir cada vez más mujeres para él mediante cualquier método a su alcance. También agregó:

Me estaba presionando para tener 100 esclavas, incluso familiares y yo apenas contaba seis".

Laureen Salzman junto con otras mujeres adherentes a la secta Nxivm

En relación a la ceremonia de iniciación, donde eran marcadas con el símbolo de la secta, explicó su caso en particular. Dijo que en una reunión con otras mujeres cercanas, la recostaron en una mesa y marcaron en su cadera justo en la marca del bikini.

Es una sensación dolorosa de una pluma que emite radiaciones eléctricas y de calor."

En dicha ocasión la actriz Allison Mack fue la encargada de darle la bienvenida a la élite de mujeres. También le habría dicho: "¿No es genial?"

Salzman, que vestía un holgado pantalón negro con una camisa blanca manga larga de poliéster, siempre al borde del llanto y la indignación, prestó su casa para realizar el mismo acto con otra aspirante llamada Jimena.

Keith Raniere e imágenes de las marcas impuestas a las mujeres cuando eran iniciadas 

Las iniciadas, al momento de ser marcadas, debían pronunciar la siguiente frase: 

Maestro: por favor, póngame la marca; será un honor que quiero llevar por el resto de mi vida”.

Esta nota incluye información de: Milenio

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