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La impotencia de padres cuyo hijo quedó ciego y tetrapléjico por error médico

Unos padres de familia compartieron el sufrimiento que los embarga desde 2015, cuando su hijo sufrió severo daño cerebral debido a un error médico que podía evitarse

por Ángela Cisneros

Mick Reynolds, padre del joven, relató  su sufrimiento por la forma en la que se deterioró  la salud de su hijo(Four Corners/ABC)

Mick Reynolds, padre del joven, relató su sufrimiento por la forma en la que se deterioró la salud de su hijo | Four Corners/ABC

Sídney, Australia.- Unos desconsolados padres describieron cómo fue que su hijo, a los 14 años de edad, quedó tetrapléjico debido a un error médico por el que ninguna persona se ha responsabilizado.

Kieran Reynolds era un niño saludable, feliz y con un futuro prometedor hasta que las complicaciones de una gripe dieron paso a que requiriera ser trasladado por aire del Bega District Hospital al Hospital de Niños de Sídney, en 2015.

Antes del vuelo, Kieran requirió ser intubado, pero el anestesista no puso el tubo en su tráquea, por lo que el oxígeno era suministrado hacia su estómago.

El adolescente fue privado de oxígeno por alrededor de 20 minutos y para el momento en el que los doctores se dieron cuenta, ya había sufrido severo daño cerebral.

Los desconsolados padres se dedican a cuidar a su hijo, quien quedó tetrapléjico y ciego/Four Corners/ABC

Kieran, quien ahora tiene 18 años, soñaba con convertirse en abogado, pero ahora él no puede tomar un baño ni alimentarse solo. Es tetrapléjico, ha perdido la vista y es alimentado a través de un tubo.

Sus padres, Mick y Suzanne Reynolds, ambos enfermeros, se han dedicado a cuidar de su hijo.

Nuestras vidas cambiaron por completo de la noche a la mañana. Y nunca volverá a ser lo que era. Todos los días son un sentimiento de dolor”, expuso el señor Reynolds para Four Corners.

Mick Reynolds se encontraba afuera del cuarto cuando el procedimiento era realizado y escuchó cuando se activó el código azul, señal de que estaba solicitando ayuda de emergencia.

El hombre vio cómo los labios de su hijo se ponían azules y cómo después su corazón se detuvo, pero nadie sabía por qué estaba sucediendo eso.

Eventualmente, el tubo fue vuelto a colocar e insertado de forma correcta en la tráquea de Kieran.

Mick dijo que el anestesista aseguró que su hijo había sido privado de oxígeno tres o cinco minutos, sin embargo, resonancia magnética reveló después que Kieran había sufrido daño cerebral por una hipoxia (ausencia de oxígeno) global, lo que indicó que había sido privado de oxígeno por alrededor de 20 minutos.

Aún estoy desconcertado, hasta estos días, acerca de por qué ellos no se dieron cuenta de lo que estaba pasando. Hubiera sido obvio para cualquiera en esa situación”, comentó el desconsolado padre.

Una investigación del incidente reveló que el anestesista no empleó la capnografía, la cual monitorea la respiración.

El hospital aceptó la responsabilidad, pagó una compensación a la familia y en un comunicado lamentó profundamente lo que ocurrió al joven. Pero los padres de Kieran no creen que eso sea suficiente.

¿Cómo puede ser que la vida de un joven sea destruida, su familia devastada, y los contribuyentes australianos hacerse cargo de las facturas atención en salud por el resto de su vida, y aún nadie ser responsabilizado?”, expuso el señor Reynolds.

Esta nota incluye información de: Daily Mail

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