Ciudad Obregón

Trabajo infantil, una realidad en Cajeme que se convierte en otra pandemia

Dos de cada diez reportes por menores en las calles se deben a que están trabajando en algún tipo de actividad comercial

por Román González

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Trabajo infantil, una realidad en Cajeme que se convierte en otra pandemia

Trabajo infantil, una realidad en Cajeme que se convierte en otra pandemia

Ciudad Obregón, Sonora.-  La necesidad económica, falta de atención o supervisión de los padres, incluso la falta de los mismos, orillan a los menores a buscar sus propios ingresos; en Cajeme ver menores en cada esquina trabajando se ha convertido en otra pandemia; en la cual autoridades dicen no tener conocimiento del todo. 

Los datos más recientes del Módulo de Trabajo Infantil de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), señalan que en Sonora existen 47 mil 583 niñas, niños y adolescentes en ocupaciones no permitidas, que corresponde a 2.1 por ciento del total nacional. En el estado hay 72 municipios, de los cuales 41 municipios presentan riesgo bajo, 22 riesgo medio, 8 riesgo alto y 1 sin información. Los municipios de riesgo alto se localizan principalmente en las zonas centro y norte del estado.

En el municipio de acuerdo a datos de la Procuraduría de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Cajeme, 2 de cada 10 denuncias recibidas son por niños trabajando en la calle, entre las actividades más comunes que desarrollan los menores son vender dulces o  limpiar vidrios. 

No hay permisos para trabajar
Gilberto Tánori López, delegado regional del Trabajo, explicó que el trabajo infantil no se permite en ninguna Secretaría del Trabajo, incluso está penalizado dentro del código penal, y lo que sí es legal es un permiso para jóvenes a partir de los 15 años, cumpliendo ciertos requisitos, pero en 2020 no se han otorgado esta clase de permisos en Cajeme.

Por motivo de la pandemia se retiraron estos permisos, ya que los niños-jóvenes, son de los grupos vulnerables, así como los adultos mayores. En caso de detectar a un menor trabajando se envía una revisión con los inspectores, y se retira a la persona de las labores que esté realizando, para posteriormente citar a Secretaría de Trabajo a la persona que lo contrató”. 

Tánori López, agregó que antes de la pandemia se tenía un registro en promedio de 50 a 60 permisos, por lo general en el mes de julio, cuando los menores están de vacaciones de verano, y 30 en promedio en diciembre, en el caso de los niños que venden dulces, hacen malabares en las calles, explicó que se trabaja en conjunto con Inspección y Vigilancia municipal, ya que es a esta dirección a quien le compete, y se les brinda apoyo en caso de solicitarlo.

Estado pide implementar programa 
El procurador de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Cajeme, Alán Chayrez, dio a conocer que, a petición del Gobierno Estatal, se dará inicio a una campaña para vigilar el trabajo infantil en el municipio, específicamente a los menores que se encuentran en las calles, vendiendo dulces, limpiando vidrios.

Indicó que entre el 10 y 20 por ciento de las denuncias que se atienden en esta procuraduría son en relación a este tipo de situaciones.

Ya se tienen detectadas las áreas con mayor incidencia, entre ellas la zona centro, calle Cananea e internacional, entre otras, la idea es trabajar en coordinación con diferentes dependencias, a fin de sacar a los menores de las calles”, señaló el procurador.

Entendemos la situación que pudiera estar viviendo esa familia, por eso debemos concientizar a los padres sobre el cuidado con sus hijos y hacerles ver que cuentan con la procuraduría de protección de niños, niñas y adolescentes, para cualquier apoyo, buscando una manera de que la menor viva en un hogar funcional”, finalizó.

SEC desconoce si hay deserción
Abraham Montijo Cervantes, delegado de la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), añadió que muchos de los jóvenes que salen a las calles a trabajar continúan con sus clases, pero al haber ausencia de una supervisión presencial, se presentan estos casos. Al preguntarle sobre las cifras o reportes de deserción escolar en el municipio, no le fue posible encontrarlas. 

Lo importante es la comunicación continúa por parte de los padres de familia, para dar un seguimiento a cada una de las asignaturas, ya que esta pandemia vino a cambiar todo, el rol del trabajo, el educativo, el área social, por lo que es importante que el padre de familia no descuide a sus hijos”, explicó.

Carlos, trabaja para comprarse su uniforme 
Carlos tiene 8 años y durante el día vende chocolates en el centro de la ciudad. El pequeño contó para TRIBUNA que durante la madrugada hace sus tareas para así poder salir a vender y con ese dinero comprarse su uniforme para jugar deportes, o al menos eso fue lo que le dijeron cuando le dieron la caja de golosinas. Carlos comentó que vive con su abuelo y ve de vez en cuando a su mamá, además también con el dinero que saca de la venta ayuda en los gastos de su casa. Es común verlo en las paradas de camión con mucha prisa por vender todos sus dulces para luego ir por más.

Carlos vende dulces por las calles de Cajeme
Carlos vende dulces por las calles de Cajeme
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