Ciudad Obregón

Cajeme: Estudiante crea caretas para población vulnerable

La estudiante de Biomédica Lizette Rosas tuvo la iniciativa de diseñar, fabricar y distribuir caretas protectoras para el municipio

por Alejandra Avalos

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Lizette Rosas, estudiante de Biomédica

Se entregaron caretas a sectores vulnerables como médicos

Se entregaron caretas a sectores vulnerables como médicos

Se entrega equipo a los médicos

Ciudad Obregón, Sonora.- En tiempos difíciles y oscuros por la pandemia del COVID-19 los cajemenses muestran ese lado solidario que los caracteriza. Por ello, Lizette Rosas, estudiante de Biomédica en la Universidad La Salle Noroeste ha diseñado y fabricado caretas de protección para entregar a población vulnerable y que está en la primera línea de batalla.

Hasta el momento se han entregado mil 800 caretas a diferentes hospitales como IMSS, UMAE, Isssteson, Hospital General, Hospital San José, Cruz Roja, clínicas y centros de salud. En una plática exclusiva con TRIBUNA, Rosas contó que ha sido un proceso de muchas emociones, “nadie estamos preparados para esto”.

Hay una necesidad genuina y me dije ‘estoy aquí sin hacer nada ¿qué puedo hacer para ayudar?’ para poner mi granito de arena, investigué con personas encargadas del área de salud, lo que me dijeron ellos que lo que más le faltaba era equipo para protegerse, no porque no les entregaran sino porque no están llegando tan rápido debido a la demanda”.

Señaló que fue con ayuda de su hermano Rafael que empezó. “Él está estudiando en Monterrey y la verdad que sin él no hubiera podido hacer nada fue mi mano derecha. También revisé cómo podía hacerle con mis maestros, lo primero que vi fue el diseño y después dónde comprar los insumos porque ahorita por la contingencia, pues es difícil encontrarlos”. Explicó que después de crear la primer careta revisó con doctores si el proyecto servía o no, “ellos me dijeron que sí eran muy buenas y empezamos a fabricar más”. 

Sin embargo, llegó un punto donde la demanda subió y los materiales para la creación comenzaron a ser escasos, por ello yo dije ya puse mi granito de arena y solo haré estos”.

  • Sociedad responde bien

Lizette se organizó para comenzar a pedir donativos a la sociedad. “La respuesta fue muy buena, mucha gente muy linda que apoyó, hasta el contacto de la dueña de Casa Kimoto para comprar más materiales”. Muchas de las personas que fueron conociendo su proyecto se sumaron con donativos para la compra del material, que requería una inversión aproximada a los $25 pesos por unidad. Más adelante también tuvieron la oportunidad de sumarse al proceso de producción, formando una red de trabajo comunitario.

Se armaron kits con lo necesario para que las personas continuaran apoyando con mano de obra desde sus casas. Un efecto secundario positivo es que la actividad de ensamble frecuentemente se convertía en un punto de reunión familiar. “Como yo dejé de recibir donativos, ya después se me unió Enrique Miranda Bours y Ana Elsa Gaxiola y ellos me están ayudando a recibir donativos y organizar la entrega de kits para las otras personas que me están ayudando a fabricarlos”. 

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