Opinión

+ Fernández Noroña, versus Pedro Joaquín Coldwell + El premio de economía para Ildefonso Guajardo

Columna de Hierro

por Sergio Ibarra

Del round que acaba de darse entre el diputado Gerardo Fernández Noroña y los secretarios de Energía y de Economía en la sede del Senado de la República, tendrán que ir tomando nota aquellos que están por llegar al poder a partir del primero de diciembre próximo.

Lo mismo deberá hacer el ciudadano común y corriente para comprobar si el diputado es lo mismo de exigente con los que ya se van y con los que habrán de empezar a dirigir el país en breve.

Ahora que, si de la víspera se saca el día, me gusta para que Fernández Noroña no tenga el menor empacho de irse a la yugular de aquellos funcionarios de la era republicana que no cumplan con su cometido.

Con este y cero van dos las ocasiones  en que el diputado del PT hace sentir el peso de su mano derecha por más que transite por los caminos de la izquierda.

El primero en comprobarlo fue el propio presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo cuando Fernández le reclamó su asistencia al acto de besamanos con el todavía titular del poder ejecutivo, Enrique Peña y peor aún, que le haya negado el uso de la voz en la máxima tribuna del país.

A los que ahora les fue como en feria son al secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell y al de Economía, Ildefonso Guajardo a quienes lo menos que les dijo es que eran unos vende patrias y grandes traidores al pueblo de  México.

Round, que aquí entre nos, habría que apuntar a favor del legislador del PT, porque en tanto se aclara si son o no traidores y vende patrias, ya se los dijo con todas las letras; en sus barbas y en delante y público de la gente, como dice el corrido.

Al que le fue ‘más pior’ fue al de ascendencia libanés, Joaquín Coldwell (cuyo apellido es Joachim) porque más tardó en decirle al legislador que no le aceptaba tales señalamientos, “porque se había logrado una reforma energética benéfica para el país”, que este regresara a la tribuna del Congreso para decirle que era un perfecto ignorante de la historia patria y encima restregarle de nuevo que era un traidor, por entregar las riquezas del país a los capitales extranjeros.

Y no solo eso.

Ya encarrerado Fernández Noroña, que para esas cosas se pinta solo, le dijo que además de traidor, tanto él como su familia se habían beneficiado con la reforma y le cuestionó al respecto de los negocios que se han hecho a costa de esta llamada reforma.

Y como remate, le recordó a don Pedro, el monopolio que de la venta del combustible han hecho él y su familia en Cozumel.

Además de vende patrias, eres corrupto, le gritó.

Ante esto, –como dijera don Balvanero– el libanés se quedó espichadito y como un... sin respuesta pues.

El que de plano, habló únicamente para regarla y hacer el más grande de los ridículos es el titular de Economía, Ildefonso Guajardo cuando según él, le rebatió sus argumentos a Fernández Noroña con un argumento que la Academia Sueca ya ha puesto los ojos en él para hacerlo acreedor al Premio Nobel de Economía:

Los pobres, dijo el tontete, no comen gasolina, comen pollo, comen tortillas. Esto, ante la dura andana que momentos antes había recibido de parte de los senadores que señalaban al presente régimen como los únicos responsables de la mala situación económica y social de la población, durante el régimen que está por entregar las peores cuentas a la República en materia de economía y seguridad.

A los reclamos de Fernández Noroña se sumarían también los del senador panista Víctor Fuentes, quien expuso que el modelo económico de Peña Nieto amplió la brecha de desigualdad por las políticas monopólicas que se apoyaron.

En un intento de defender lo indefendible, la vicecoordinadora del PRI, Ana Lilia Herrera, le exigió al presidente de la Mesa Directiva, Muñoz Ledo que llamara al orden y el respeto.

El mismo orador panista le recordó a Guajardo que el 38.2 por ciento de la población no alcanza a completar lo suficiente para una canasta básica alimentaria.

Por ello, les dijo a los funcionarios que ya no aguantaban lo duro sino lo tupido, la administración que ustedes terminan, es un vil fracaso.

Acto seguido, Guajardo se metió a profundizar en los supuestos cambios logrados en el sexenio que entre otras cosas ha destacado por la enorme corrupción que la ha arropado y el que aún quedan pendientes muchísimos rubros sin responder.

Lo único cierto es que –y esto no lo dice Fernández Noroña ni los diputados panistas– lo percibe la población en general, las tales reformas más que beneficiar a las clases populares, han venido impactando el bolsillo de aquellos que menos tienen.

Sobre todo en las alzas a las tortillas a las que se refiere Guajardo, esas que suben, lo mismo que el transporte, a cada aumento de los combustibles.

FIERRITOS EN LA LUMBRE… El que se la echó muy buena es el legislador priísta, –ooooootra vez– José Carlos Ramírez Marín, cuando ayer que presentó un punto de acuerdo para impulsar la inclusión del Cráter de Chicxlub en el programa Geoparques Mundiales de la Unesco, dijo al evocar el meteorito que cayó sobre la península:

“Lo más conocido es que a partir de entonces, la oscuridad que produjo la nube inmensa de polvo provocó la extinción de los dinosaurios y los reptiles, con notorias excepciones como el de la voz”… Sugerencias y comentarios; [email protected]

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