Opinión

+ Lo que Andrés Manuel quiso decir… + Se estrena Morena como mayoría en el Congreso Local

Columna de Hierro

por Sergio Ibarra

A ver, vamos por partes.

A reserva de consultar a don Rubén Aguilar, el exvocero de Fox, --se acuerdan de su trillada frasecita, “lo que el señor presidente quiso decir es, bla, bla, bla”--, y de la que tuvo que echar mano casi todo el sexenio del guanajuatense en un vano intento por enderezarle sus entuertos y pifias en sus mariguanadas, cada vez que abría la boca.

Como si se tratara de una franca respuesta a las voces de algunos intelectuales de casa que apenas ayer señalaban que, con un Congreso absoluto a su favor, López Obrador tiene el sartén por el mango para, desde el momento que se decida, emprender una batida en contra de los responsables de la rebatinga de la que apenas este pasado jueves hablaban dos conocidos medios de comunicación y en donde además del viejo recuento por todos conocidos, ha sido la misma Auditoría Superior de la Federación la que ha señalado a la señora Rosario Robles Berlanga, titular, de aquí al día último de noviembre de la Sedatu, Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, (antes Secretaría de la Reforma Agraria, a partir de que se decidió cerrarle la puerta en definitiva al desarrollo agrario, terminar la eterna simulación, pues, que de siempre se hizo en la llamada Reforma Agraria, para desde ahí manipular al campesinado, sempiterna carne de cañón en las campañas de nuestros ilustres políticos al cargo que fuere) de hacer perdedizos algunos cientos de millones de pesos desde que esta ‘servía’ a la nación con el cargo de titular de la Sedesol.

Pero, bueno.

Para aquellos que, como los tales investigadores e intelectuales que ya veían a López Obrador, enfundado en su papel de Chapulín Colorado que, armado de su Chipotle Chillón, se pondría a entregarle a la plebe las primeras cabezas de quienes se han dado vuelo a la hora de echar el gato a retozar.

Y, como buen Chapulín, definitivamente que no contaban con su astucia porque, “dijo mi amá que siempre no”, y no, no habrá espectáculos, ha dicho, con detenciones de gente famosa.

Así lo dijo, textual, lo que desilusionó a buena parte de aquellos que creían que, al menos en materia anticorrupción y de llamar a cuentas se trataba, los citatorios, citaciones, dicen los gabachoos, habrían de empezar a correr a partir del próximo primero de diciembre.

 “No vamos a perseguir a nadie, no es mi fuerte la venganza, no vamos a la política de siempre, de, por razones espectacularidad, meter a la cárcel a algún famoso de la política o el sector empresarial o del mundo incluso del espectáculo, nada de eso, no necesitamos eso, pero desde luego hay procesos en curso”.

Procesos en curso, debo entender, que no tienen nada que ver con la señora Robles, aquella que resultó bastante ahumada con el supuesto financiamiento a las arcas del PRD nacional, pero que en realidad fueron a parar a manos de algunos cercanos colaboradores de la dama en cuestión.

Procesos que tampoco estarían tocando ni con el pétalo de una carpeta de investigación a uno de los chipilones del sexenio, el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, por más que los propios directivos de la empresa Odabrecht lo señaló de haber recibido una millonada de dólares en calidad de soborno y que finalmente fueron a parar a la campaña presidencial de Peña Nieto, dinero pues, con el que finalmente terminaron con las aspiraciones presidenciales de López Obrador en la contienda del 2012 y que ni aun con esto, el tabasqueño se halla dispuesto a  tan siquiera integrar una comisión de la verdad que nos lleve a saber el destino final, de esos millones dólares entregados por la firma brasileira a Lozoya Austin.

FIERRITOS EN LA LUMBRE… Se acabaron dudas. La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación falló, casi al cuarto para las doce y finalmente quedan firmes las diputaciones de aquellos que estaban en la cuerda floja; Gildardo Real Ramírez del PAN y Jorge Villaescusa Aguayo que dejan en el camino a dos morenitas que quedarán vestidos y alborotados; entre estas, la líder social de Cajeme, Juanita Matuz.

De esta manera, Morena queda como el partido mayoritario con once diputaciones que estará coordinando la cajemense Ernestina Castro Valenzuela; seguida por el PT que estará coordinado por Rodolfo Lizárraga, con cinco legisladores; el PRI, que de mayoría pasa a la chiquillada cuya bancada estará siendo liderada por el ex el alcalde de Cajeme, Rogelio Díaz Brown, con 5 diputados; el PES, también con 5 legisladores que estarán coordinados por Jesús Alonso Montes Piña y como quinta fuerza política, el PAN, con apenas 3 diputados, cuyo líder será el propio Gildardo Real y casi al final, el ya casi extinto Panal con el profe Fermín Trujillo a la cabeza.

Por lo que toca al Verde y el Movimiento Ciudadano solo tendrán un solo diputado, siendo estos, Luis Mario Rivera y la exalcaldesa de Hermosillo, María Dolores del Río.

En síntesis, gracias a las alianzas Morena queda como el partido mayoritario con 21 diputaciones.

Como coordinador jurídico de la bancada morenista queda Álvaro Bracamonte, en tanto que Guadalupe Hernández Nevárez y Cervando Flores Castelo (así, con C), operarán como asesores de Ernestina Castro y el Pollo Raúl Castelo, respectivamente. Bueno, ese era el reporte hasta las altas horas de la noche de ayer viernes…Sugerencias y comentarios; [email protected]

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