Columna de Hierro

+ Salvo la comparecencia del extesorero de Padrés, no hubo sorpresas en las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción + Se trabaja a marchas forzadas en la instalación de los juicios orales en Sonora

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Pues al menos que lo hayan dejado para hoy viernes, pero al menos en lo que fue la semana que ya concluye, no hubo nada para nadie y, salvo la comparecencia del extesorero de Padrés, Mario Cuén, el que por cierto se dedicó a hacerle al tío Lolo en su encuentro que lo abordaron con una y mil preguntas, los sonorenses, se quedaron --nos, quemosabi-- esperando si no, la caída de un pez gordo, al menos la comparecencia, ante la Fiscalía Anticorrupción y los sabuesos de Odracir Espinoza. Y es que, de acuerdo a la envergadura de los sospechosos, entre los corrillos políticos se cruzaron apuestas al respecto de quién o quiénes de los pájaros de cuenta que acompañaron a Padrés en su despilfarro al estado, serían los primeros en ser llevados al banquillo de los acusados. Así, por ejemplo, de acuerdo a los cafetómanos y filósofos de banqueta que nunca faltan, el primero de los exfuncionarios del Nuevo Sonora que tendría que ser llamado a cuentas, sería el exsecretario de Salud, Bernardo Campillo el que, ni para curitas dejó en las arcas de la Secretaría que ahora ocupa el doctor Ugson; en segundo lugar, por unanimidad y en función del tamaño del boquete que se advierte en dirección de la Secretaría por la que nunca debió haber pasado, está el productor agrícola y empresario, Héctor Ortiz Ciscomani, mismo que quedó convertido en todo un excelente promotor de proyectos productivos, los que si son a favor de sus familiares y cuatachos, mejor. Llevaban, bueno, llevaban. Casi un cien por ciento de que fueran autorizados. Por el mismo tenor y en tercer lugar, la ahora flamante diputada, Teresa Lizárraga la que no dejó ni para la compra de paracetamol, sin descontar el horroroso desfondo de más de dos mil millones de pesos ocurrido en el llamado Fondo de Pensiones de los Trabajadores de esta noble institución que la gobernadora Claudia Pavlovich se dispone rescatar; el siguiente indiciado, --el que, según se dice, ya imitó a su jefe político, Guillermo Padrés, y desde hace algunos días, ya carga consigo su respectivo amparo por aquello de lo que pudiera ofrecerse--, le atinaste, lector, es el hombre que de tonto no tiene un pelo, pero mientras son peras, no tiene el cómo justificar el gasto de algunos millones de pesos que habrían sido gestionados a través de la banca privada, pero nunca de los nunca, ejercido a favor de la televisora propiedad del estado, en sus tiempos como presidente del Consejo de Administración de la misma. En quinto lugar, el ex rector de la UNISON y exsecretario de la SEC, Jorge Luis Ibarra Mendívil al que le siguen bajando los ceros, pero sigue sin que le salgan las cuentas y, finalmente, en lo que corresponde al primer bloque de indiciados, el exsecretario de Seguridad Pública en donde sus jefes administrativos, compraban escobas, mágicas, seguramente, que de un precio en el mercado, por muy caras que se dieran, rondarían si acaso los cien pesos; hete aquí que, en un movimiento en el que seguramente Ernesto Munro, -que así se llama el de Puerto Peñasco– “ni por enterado se dio”, sus eficientes muchachones las compraban a más de seiscientos pesos, lo que, en ocasión de las grandes cantidades que se adquirían, sumaban miles, miles, y miles de pesos, que a don Ernesto le pasaban como el Chapo a los custodios del Altiplano. Por cierto que, con todo y que no convence a nadie con su dicho de que en su dependencia todo fue pulcro y transparente, al menos, ha sido el primero de los implicados que sale a dar la cara ante los medios para desmentir el dicho de los nuevos encargados de la dependencia, los que, aquí entre nos, hasta el momento han presentado 16 expedientes, pero que, como decía el güero Velasco, aún hay más, porque el saqueo parece no tener fin… FIERRITOS EN LA LUMBRE… En donde también se trabaja a todo tren es por rumbos de la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal, a cargo del cajemense Raúl Guillén López, en virtud de que, por ley, estos juicios, este sistema, tendrá que estar operando a más tardar el 18 de junio del próximo año en Sonora. En reunión con algunos miembros de la prensa local, Guillén López, dijo que por lo que toca a Cajeme, estos juicios se estarán implementando en Cajeme a mediados de mayo próximo. En su exposición, el doctor en Derecho Penal, explicó que, en lo que corresponde a su primera etapa y con el fin de ir ajustando los sistemas de operación, quedarán fuera los delitos de gran impacto como homicidios, violación y robos con violencia, operando, eso sí, los juicios orales relacionados con delitos de fraude, abuso de confianza, robo simple, violencia intrafamiliar y otros, en cuya operación, los gobiernos estatal y federal, estarán invirtiendo poco más de 256 millones de pesos… Sugerencias y comentarios; premiereditores@hotmail.com

 

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