Bulmaro Pacheco

CRISIS PARTIDISTAS E IDENTIDAD POLÍTICA

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¿Qué significa para la cultura política sonorense una alcaldesa experredista ahora panista en Ónavas?, ¿Qué mensaje sugiere un expriísta como presidente municipal perredista en Bácum?

¿Cómo se ve a un militante del PRD como nuevo jefe del ayuntamiento de Plutarco Elías Calles convertido al Partido Movimiento Ciudadano?, ¿Qué representa para la comunidad que un alcalde expriísta, convertido al PRD, le herede el poder a su hija en La Colorada?

¿Cómo interpretar el caso de un regidor étnico repetidor en Guaymas antes de que opere la elección consecutiva de ayuntamientos en 2021?

¿Qué tanto tiene de movimiento religioso el triunfo del PAN en Agua Prieta?, ¿Qué señales manda el hecho de que una exalcaldesa del PAN por la capital aspire a la dirigencia estatal del partido Movimiento Ciudadano?, ¿Qué efectos tendrá en el PRD el intento de su exdirigente estatal Guadalupe Curiel de formar un partido estatal de corte alternativo; y de dónde sale el financiamiento para ese proyecto?, ¿Qué significa para Rosario Tesopaco tener por cuarta ocasión a Guadalupe Bujanda como presidente municipal?, ¿Habrá candidatos independientes en Sonora en el 2018?

Ante los cambios, las nuevas expresiones y considerando las turbulencias de los tiempos políticos, esas preguntas deberán aclarase en la medida que pase el tiempo y nos acerquemos a los procesos electorales del 2018. Faltan dos años para que se inicien, ahora con el plato fuerte de la elección presidencial, pero por hoy los actores toman nota de algunos elementos que seguramente influirán en el desarrollo del proceso:

  1. La desaparición del escenario político del Partido del Trabajo; la crisis cada día más grave que enfrenta el Partido Verde Ecologista;
  2. La irrupción de Morena como tercera fuerza política nacional, desplazando al PRD en casi todas las encuestas;
  3. La intensidad del debate sobre las candidaturas independientes por las resistencias y los intentos en algunas entidades por ampliar y complicar los requisitos para acceder a dichas candidaturas;
  4. El adelanto de aspirantes declarados a la candidatura presidencial, que más en tiempo que en forma, han manifestado su intención de competir (Mancera, López Obrador, Zavala, Clouthier, El Bronco, etc.);
  5. La asunción al poder del primer gobernador sin partido en Nuevo León  algo sin precedente en México desde 1928;
  6. Lo caldeado de los tiempos por las 12 candidaturas a gobernadores que estarán en juego el próximo 2016.
  7. La preocupante situación económica del país, que sigue sin una tendencia favorable al crecimiento, con incertidumbres y vaivenes; lo que representa un serio factor de riesgo para el PRI.
  8. Las ambivalencias del discurso político dominante, admitiendo erróneamente que la amenaza para México es el populismo, cuando en realidad son los extremismos y las tendencias fundamentalistas las que están dominando en el mundo. Ahí están Donald Trump y el fenómeno migratorio europeo para probarlo.

Nuevos ingredientes aparecen para el trabajo de los partidos políticos y otros más se le presentan a la agenda ciudadana en relación con el desarrollo de la política, que deberán captar en su justa dimensión los partidos políticos para ganar en 2018 y elevar el nivel de la competencia política.

En el PRI local surge la figura de Gilberto Gutiérrez Sánchez como nuevo dirigente. Gilberto, de inmediato deberá revisar con lupa lo sucedido con el PRI en los municipios de Guaymas, Navojoa, Puerto Peñasco, San Luis, Nogales, Agua Prieta y Plutarco Elías Calles, entre otros, donde los saldos para el PRI dejaron más preguntas que respuestas.

De haber tenido una elección cerrada para gobernador, El PRI hubiera perdido con los resultados ahí obtenidos. ¿Qué pasó? Los militantes del partido en esos lugares todavía se cuestionan y al hacerlo razonan y dan versiones que deberán ser analizadas con seriedad. Entender lo que sucedió en esos municipios con las derrotas del PRI, permitirá ubicar fallas y  responsables, así como reparar entuertos para próximas jornadas.

La nueva dirigencia deberá diseñar una estrategia especial en los 30 municipios que no gobierna el PRI, y revisar los equilibrios de poder en los municipios después de seis años del gobierno de la alternancia. Se debe evitar la concentración del poder. Algunos personajes en los municipios juran y perjuran que por ellos se ganó la elección de gobernador -que no es cierto- y quieren cobrar caro con las representaciones estatales concentrando poder  con allegados y parientes, excluyendo liderazgos. ¡Cuidado!

Tendrá tiempo el diestro y experimentado nuevo dirigente del PRI para analizar objetivamente los verdaderos saldos del gobierno de la primera alternancia, y las principales propuestas como partido, para consolidarse en el ejercicio del poder a través del activismo y el debate político.

En el PAN local la crisis política es más seria de lo que originalmente se pensó. No existe por el momento una personalidad fuerte o figura política que aglutine a los panistas de Sonora ante la orfandad en que los deja la ausencia física y política de su principal dirigente, el ex gobernador Guillermo Padrés. Él, junto con algunos de sus principales funcionarios seguramente enfrentará las primeras investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción, de reciente creación. Las denuncias sobre ellos abundan desde antes de que terminaran su gestión, lo que supone que pudiera haber noticias antes de tiempo sobre avances y resoluciones de la autoridad.

El excandidato Javier Gándara se deslindó-¡por fin!,-de Guillermo Padrés al asistir personalmente al acto político de unción (donde fue aplaudido) de la gobernadora Claudia Pavlovich. Con sus recientes apariciones, Gándara aspira a convertirse en factor e influir en el rumbo del PAN estatal, pero se ve difícil que unifique. Los ánimos siguen caldeados.

Damián Zepeda se muestra más ocupado por los asuntos nacionales que  los de Sonora y al parecer no quiere correr riesgos ni enfrentar presiones, sabiendo de las turbulencias subyacentes entre grupos por la renovación de la dirigencia.

Los comités municipales del PAN -otrora fuente permanente de fiestas y repartos- se ven cerrados y desolados; sus presidentes municipales entrantes en grito permanente, clamando apoyos económicos del estado, los representantes en el congreso local en proceso de acoplamiento, y el actual dirigente estatal se encuentra en vías de enfrentar proceso por la adquisición sospechosa de predios urbanos en la capital.

Lo dicho, los panistas de Sonora enfrentan una verdadera mezcla -muy compleja-, de problemas que habrán de causarles crisis mayores y peores dificultades para su recuperación.

En el PRD tampoco cantan mal. La probable llegada de un dirigente nacional del corte de Agustín Basave (el primer ex priísta desde 1997 y colaborador de gobiernos del PAN) obligará necesariamente a revisar el comportamiento político y electoral de los 20 estados donde el PRD en 2015 no alcanzó el 10 % de la votación. De estos, en 14 ni siquiera le llegó al 5 %, como es el caso de Sonora, donde la dirigencia nacional deberá asumir la decisión sobre los mandos estatales de acuerdo a su reciente reforma estatutaria.

Otra evaluación que deberá realizar el PRD es sobre el efecto que tendrá la intentona de su ex dirigente local Guadalupe Curiel de formar un partido político estatal y la procedencia de los recursos para moverse por toda la entidad. El PRD enfrenta su verdadera crisis -casi terminal- por la desmedida intervención del gobierno panista en su vida interna.

El PANAL enfrenta una crisis mayor a la del PRD. En 32 entidades no alcanzó el 10 % de la votación y de estas en 25 ni siquiera se acercó al 5 %. En Sonora, el PANAL se parece cada día más al PRD por sus brincos políticos, la variedad de sus apuestas, sus vaivenes y su diversidad de lealtades de temporal.

El modelo Carbó terminó por agotársele y en algunos municipios ha habido resistencias por sus desmedidas exigencias de cargos administrativos, facturando políticamente muy alto los escasos votos que aportaron. Su votación en 2015 (16 mil votos) para gobernador de Sonora quedó muy lejos del número de trabajadores de la educación (60 mil) y las facturas que quieren pasar a la administración estatal -en el ámbito educativo- y municipal en cargos políticos, rebasan en mucho sus reales aportaciones y los apoyos que quieren cobrar.

No se olvida el rol del PANAL y sus representantes en la controversia constitucional que enfrenta Sonora con la Federación por la reforma educativa del 2013 (donde ni siquiera aprobaron la reforma constitucional del presidente Peña Nieto), tampoco el triste papel de algunos de sus dirigentes como Fermín Borbón, recientemente designado titular del ISEA, apoyando sin rubor y sin el cuidado de las formas las fórmulas panistas en el proceso electoral del 2012, tratando de forzar el voto plural de los profesores a favor de un partido político (PAN) odiado históricamente por ellos, en abierta y vergonzosa contradicción. Vergüenza y pena ajena que muestra la cruda realidad de un partido viciado de origen.

La ex alcaldesa de Hermosillo, Dolores del Río, se perfila como dirigente estatal del partido Movimiento Ciudadano y seguramente dará una batalla política de altura. Cuenta con una base importante de partida (1 diputado local, 4 alcaldías, 35 regidores) y será parte vital de un partido político que en lo nacional rebasó en la pasada elección sus propias metas al llegar al 6 % de la votación nacional.

La llegada de Del Río al MC enriquecerá el debate político y será un acicate más en contra de la recuperación del PAN a futuro.

Los dirigentes por ahora sin partido del PT seguramente seguirán dando las batallas en el terreno de la lucha social, buscando recuperar espacios para nuevos proyectos de registro de su partido.

Morena sigue en ascenso, disputándole al PRD los escasos cuadros que todavía le quedan en la entidad y dependerá en mucho de la promoción que se haga en el estado, de Andrés Manuel López Obrador. En su primera elección como partido político, Morena superó en 9 Estados el 10 % de la votación. En 23 tuvo un porcentaje menor al 10% y en 12 (dos menos que el PRD) no alcanzó el 5 % de la votación.

En Sonora, Morena obtuvo 28,694 votos en la elección para gobernador, ubicándose como cuarta fuerza política.

De Encuentro Social, se desconoce su actividad. Terminó la elección y sus  representantes desaparecieron del escenario político.

Nada para nadie, y a dos años de que se instale el proceso electoral del 2018, las cosas pintan para dos años movidos, con sorpresas, fenómenos inéditos y las obligadas altas y bajas de los partidos y los principales personajes en la contienda. Todavía falta... pero no mucho.

bulmarop@gmail.com

 

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