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+Las tonadas de José Alfredo +Alcohol y celular: mezcla letal

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No es fácil acreditar en tiempo permanente e individual la tonada que postula que, ‘con dinero o sin dinero, sigo siendo el rey’. José Alfredo Jiménez lo hizo. Y prueba de ello es que el lunes se conmemoró el 42 aniversario de su muerte con una recordación plena y gratificante de que, en efecto, sigue siendo el rey.

Realmente en estas alturas hace muchos ayeres que José Alfredo se fue. Nunca debió hacerlo. Alguien que postuló igualmente que ‘la vida no vale nada’, debió durar mucho más existencialmente hablando para enseñar precisamente por qué los caminos de la vida en un momento determinado no tienen ningún valor.

Filósofo, sociólogo y psicólogo de primer orden, aunque no fue reconocido como tal, José Alfredo entendió como nadie las reacciones sentimentales del mexicano en su expresión más dolorosa o lacerante, trágica. Por ejemplo, eso de que ‘la vida no vale nada’ no es nada más una línea de canción. Es, por el contrario, todo un compendio de rechazo a lo que se supone es lo más valioso en la existencia, es decir, la vida misma.

Al final, siendo el rey con dinero o sin dinero, y por más que una piedra del camino le haya enseñado que su destino era rodar y rodar, José Alfredo Jiménez le quedó debiendo a Navojoa con ‘el caballo blanco’. ¿Cómo? Y es que no aludió para nada al trotar de este famoso equino a su paso por la Perla del Mayo, porque indudable y gachamente le sacó la vuelta a esta población. El caso es que, para no hacernos bola, desde Sinaloa mandó que el corcel llegara al Valle del Yaqui.

¿Por qué? Misterio inexpugnable. Cuentan los viejos de la comarca que el insigne guanajuatense estuvo varias veces en Navojoa, por lo menos como integrante de la cartelera artística de la Caravana Corona. O sea, un poquito de entrada por salida, lo que que seguramente nunca le permitió notar calles como la Pesqueira o la Ferrocarril y el puente del Río Mayo. Aparte, según la leyenda o el mito, que es toda una realidad, José Alfredo sabía muy bien lo que hacía con su tiempo. De allí la grandeza interpretativa y de composición que le caracterizó, incluso mucho tiempo antes de que le dijera al mundo, incluyendo a Navojoa, que seguía siendo el rey... con ‘lana’ o sin ella.

Dos notas más sobre el ambiente artístico. El fin de semana murió el Drácula mexicano. Nadie como el actor Germán Robles para interpretar en el cine a ese temible vampiro. Sólo hizo tres películas personificándolo, pero parecería que hizo una saga más larga que la que con enfado digno de mejor causa filmó Sylvester Stallone sobre Rocky o Rambo.

Mientras tanto, en Las Vegas, el brasileño Roberto Carlos ofreció lecciones de romanticismo. Sí. Por eso se le ha conocido siempre como el rey en esta materia. Sin duda. Este intérprete tiene una trayectoria que suma 45 años, a lo largo de los cuales ha vendido más de 100 millones de discos. ¿Sabía usted que la hermosa melodía ‘Lady Laura’ la compuso en honor de su propia progenitora?

Pero el mundo noticioso sigue rodando. Y de qué forma. En Navojoa, por ejemplo, según esto ya empezaron las extorsiones policíacas contra los llamados paisanos. Leyó usted bien. Aunque todavía falta tiempo para el inicio de la temporada decembrina, algunos compatriotas, seguramente con dólares sobrados, decidieron venir a gastarlos en sus lugares de origen con una llamativa anticipación.

Sin embargo, nunca imaginaron que también empezaría muy en la víspera la extorsión tradicional de que suelen ser objeto a su paso por ciudades del norte, por más que las autoridades de todo rango digan precisamente lo contrario. Por fortuna, los hechos a que se alude fueron rápidamente denunciados.

El problema es que no se sabe si esa denuncia servirá para algo. En buena medida, este esquema oficial de auxilio a los paisanos tiene grandes líneas de simulación. En su puesta en práctica se involucran incluso hasta los contralores municipales. Y bien a bien sigue sin saberse todavía la utilidad real o práctica de esta clase de servidores.

Llama igualmente la atención el registro de muertes por accidente al año en un Estado como Sonora por ejemplo, hasta hoy se han registrado 137 fallecimientos de ese tipo. Y aquí está de nuevo Navojoa: de ese total de muertes, 33 han ocurrido en esta parte sureña, lo que equivale a una tasa alta de 24 por ciento en relación con otros municipios de la Entidad.

Dos son las razones que explican las estadísticas de muerte aludidas por percances vehiculares: el consumo de alcohol y, lo que ya es una costumbre de la modernidad tecnológica, el cada vez más frecuente uso del celular por parte de las personas cuando conducen.

De este modo, alcohol y celular se han convertido en una mezcla terrible que le quita a la vida a jóvenes sonorenses de entre 17 y 30 años. Qué necesidad...

 

 

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