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La nota: el libramiento en marcha y concreto hidráulico a la Jalisco y Sufragio

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VINO Y SE FUE EL PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO. Dos horas, aproximadamente, permaneció en suelo sonorense.

Con ello, suma cuatro horas de permanencia en nuestro estado en dos visitas igualmente rápidas.

Usted recordará que hace poco más de un año, visitó Hermosillo y Puerto Peñasco. En esa ocasión solo permaneció en tierras sonorenses dos horas.

Por eso, digo: suman cuatro.

Si usted me preguntara cuales aspectos fueron los más espectaculares, la verdad no sabría qué decir.

En lo particular, Peña Nieto me sorprendió por la impecable improvisación que hizo.

--¿Tiene telepronter?-- preguntó alguien.

--Ya me fijé bien. No tiene. Está improvisando, informó DANIEL TRELLES IRURETAGOYENA, director regional de ASERCA.

Y agregó:

--Fluye muy bien su discurso.

Pues sí: yo diría que mejor que leyendo.

El acto estaba anunciado para iniciar a las tres y media de la tarde.

Sin embargo, en el horario de la política, esto significa que empezaría a las cuatro.

Y así fue.

El clima fue benigno y esto hay qué agradecérselo a la naturaleza.

Llegar con una hora y media de antelación, me permitió disfrutar los ensayos de la Banda del Gobierno del Estado. Lo hizo bien, aunque vaya usted a saber qué pensarían los del Estado Mayor Presidencial, que en los días previos insistían en que les consiguieran una gran banda.

La gente de logística de por acá les dijo que no había más que la del Gobierno del Estado, la de la Naval y la del Ejército.

Pelillo a la mar, en todo caso.

Bajo un domo perfectamente instalado en medio de un predio recién desmontado, se llevó a cabo la ceremonia.

Al fondo, en ambos extremos laterales, sendas pantallas permitieron seguir cada paso, cada abrazo del Presidente. Desde que descendió de la “Bestia”, una suburban negra, que lo condujo del aeropuerto hasta ese lugar.

JUAN LEYVA MENDÍVIL me comentaba que el lugar en que nos encontrábamos, no pertenecía al ejido El Henequén, sino al ejido Yucuribampo.

A lo mejor.

Peña Nieto pasó, lentamente, por la valla plagada de elementos del EMP.

Iba a un lado y a otro de la valla metálica. Saludaba, se tomaba fotos con las damas y también con los caballeros.

Los jóvenes fueron los que más lo asediaron.

Una señora tuvo que ser tranquilizada por una mujer del Estado Mayor Presidencial. Corría atropelladamente para alcanzar al presidente.

¡Váyase despacio, señora!, le conminó la oficial.

Minutos más tarde pasó frente a mí y, en su fantasía, alardeó:

--Le dije que yo iba a ser su dueña.

Caray: cómo han cambiado los tiempos.

Hubo tres discursos, básicamente:

El primero fue el de CLAUDIA PAVLOVICH, a quien le gustó mucho el podio del presidente.

Fue una intervención en la que, de entrada, le agradeció su pronta respuesta tras de los estragos que causó “Marty” en Nogales, Hermosillo y Guaymas.

Después le tocó el turno a GERARDO RUIZ ESPARZA, el titular de la SCT.

Fue un discurso informativo sobre la obra carretera en Sonora. Lo hizo bien, bien conciso y bien ovacionado.

Enseguida se le dio la voz a un cajemense de apellido Quesney.

¿Qué puedo decirle de esta intervención?

El hombre se mostró agradecido, y me quedé con la impresión de que le escribieron el texto.

Bueno, se vale.

Finalmente habló el presidente.

Como ya dije, me impresionó la fluidez, la firmeza en el decir y en el pronunciar.

Atrás quedó aquel candidato presidencial que con frecuencia se enredaba en las palabras.

Esto no ocurrió ayer en Cajeme.

El espaldarazo a Claudia fue espectacular. Una y otra vez le dijo a la gobernadora que en el presidente de la República y en el gobierno federal tiene a un aliado.

Prometió, así mismo, que volvería a Sonora más pronto de lo que se imaginan.

Decía yo que no sabría decir qué aspecto del evento, de lo que se dijo y de lo que al final se habló entre el presidente y representantes del Movimiento No al Novillo, me había gustado.

Esencialmente, me pareció muy alentador la respuesta que Peña les dio a los productores.

Los interlocutores fueron BALTAZAR PERAL GUERRERO, SERGE ENRÍQUEZ TOLANO, presidente del Distrito de Riego del Río Yaqui; NICOLÁS OLEA, que fue el que hizo la exposición jurídica y los avances que llevan en este caso. REGINALDO TORRES, de AOASS, los exalcaldes ADALBERTO ROSAS y RICARDO BOURS.

Como testigo, el alcalde de Cajeme FAUSTINO FÉLIX CHÁVEZ.

¿Por qué fue alentador?

Lo fue porque Peña se comprometió a regresarle a Sonora el Estado de Derecho y a velar para que no falta el agua.

De hecho, lo que devolvió un poco la esperanza a los productores, es que el presidente anunció que el interlocutor por parte del gobierno federal será en lo sucesivo el secretario de Energía, PEDRO JOAQUÍN COLDWELL.

O sea, que ya no será Gobernación.

Hubo otra noticia que arrancó aplausos. La dio Ruiz Esparza: se puso en marcha la obra del libramiento tan esperada, y se aseguró que el gobierno federal asume la responsabilidad de construir la obra de pavimentación con concreto hidráulico de las calles Jalisco y Sufragio.

En ese momento repasé mentalmente los esfuerzos que han hecho muchos alcaldes en su intento de que el Gobierno Federal se haga cargo de la pavimentación y mantenimiento de esas calles.

Recordé que hace casi tres lustros, el entonces alcalde de Cajeme Ricardo Bours, bloqueó esas dos rúas al tránsito pesado en un intento para que el Gobierno Federal asumiera su responsabilidad.

En ese entonces, no se logró el objetivo.

Hoy --hay qué decirlo--, gracias a las gestiones de Faustino Félix, pero también de la gobernadora Pavlovich, esto ya es un compromiso del gobierno federal.

La obra de la pavimentación con concreto hidráulico de las dos calles, tendrá un costo aproximado a los 150 millones.

Esta fue una de las mejores noticias y con ello, diría yo, se justifica el espectacular evento.

Por lo demás, la lucidez del acto abarcó parte de las dos horas de duración.

Y los detalles. Por ejemplo, que a los productores de No al Novillo, los ubicaron por un lado del templete.

Arriba, en la parte de atrás, algunos empresarios y agricultores. Por ejemplo, DIEGO COTA COTA y PABLO BÓRQUEZ.

Allí mismo, la yucateca IVONNE ORTEGA, ataviada en un vestido de color rojo mexicano.

Por cierto, ya en la salida, el gusto grande de saludar al Dr. SALVADOR ICESO, director del Hospital General de Ciudad Obregón, y a su segundo de a bordo, el médico JORGE ECHAGARAY.

Con ellos, el también Dr. FERNANDO GUTIÉRREZ FRAIJO, de Regulación Sanitaria en Cajeme, y el ing. GILBERTO DOMÍNGUEZ PARADA.

Domínguez llegó acompañado por ENRIQUE CLAUSSEN y HORACIO VALENZUELA, director de ISSSTESON, el primero, y secretario del Trabajo, el segundo.

Desde temprano, tuve la oportunidad de conversar ampliamente con CECILIA MORALES, delegada de ASERCA en Sonora.

Estupenda conversación, sin duda.

Mañana, Dios mediante, habrá oportunidad de entrar en los detalles que ahora me son inhibidos por la premura del horario.

Mañana.

Es todo.

Le abrazo.

mrivas@tribuna.com.mx

 

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