Rumbos

Las redes sociales: un asunto de conciencia

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ME PREGUNTO POR QUÉ EL colega citó algo de lo que no estaba seguro. Como periodista, conozco los intríngulis del oficio.

Asumo que el colega en cuestión, también los conoce.

Luego entonces, la cita de un escrito que circuló en redes sociales no fue por confusión o por ingenuidad --esto último es impensable en él--, sino por otras razones.

Y solo pensar que sea esto último, me agravia porque respeto muchísimo el principio de lealtad gremial.

Fue cuidadoso de no atribuirme expresamente lo que citó. Al principio, se protegió cuando dijo “supuestamente” o algo así.

De todos modos, repitió en su columna lo que seguramente sabía que era falso.

Pero al repetir la falsedad, cumplió con el objetivo.

Esto se publicó ayer y un día antes en estos Rumbos hice precisiones categóricas sobre la falsedad del escrito que circuló en redes, con evidentes intenciones de amarrar navajas entre dos personajes de la política regional que son amigos pero también aliados.

Con el comunicador de marras, he compartido espléndidos ratos de conversación y de camaradería. Tenemos amigos en común. De hecho, tiene parentesco con un muy entrañable amigo mío, médico él.

Por eso, la pregunta: ¿por qué le siguió el juego a quienes desde el anonimato cobarde hicieron circular una sarta de mentiras atribuyéndome la autoría aparentemente para que la opinión pública creyese que la nota era por consigna?

Creo que ya lo he dicho: cada vez entiendo menos a los seres humanos.

¿O serán los tiempos?

Digo, porque hoy en día la palabra honor es una especie extinguida. No hay respeto a la dignidad, son escasísimos los que honran su palabra.

Y en cuanto a lealtad, de eso ni hablar.

¿Por qué no se tomó la molestia de consultarme, de preguntar si yo realmente había escrito la nota de las redes?

Es lo menos que hace un periodista en estos casos. Y no solo por tratarse de un colega. De hecho, es algo que debe de hacerse en cualquier caso donde exista la duda razonable.

Por cierto, el comentario del colega me puso en una situación de duda.

Y es que en el primer momento creí que el escrito falso provenía de algún lugar de Cajeme.

Pero luego de que el colega menciona lo refriteó en su columna, tuve qué voltear hacia la capital del Estado.

Esto último se me antoja difícil, pero ya sabe usted aquello que dicen que si por la víspera se saca el día…

Usted me entiende.

Todo este asunto me ha llevado a recordar algo que está sucediendo por estos días en la Ciudad de México.

Allá están peor que nosotros en cuestión de ataques en redes.

Nadie sabe qué con esta herramienta que está haciendo mal aplicada con alarmante frecuencia.

¿Cómo regular la internet sin lastimar la libertad de expresión?

Ayer tuve la oportunidad de ver y escuchar al Senador panista ERNESTO RUFFO APPEL.

Me conmovió cómo este bajacaliforniano evidenciaba su impotencia para convencer al público de que estaba siendo víctima de una infamia.

“No soy yo”, clamaba.

Y viendo a ese hombre que se supone poderoso, al borde de las lágrimas, me preguntaba por qué los legisladores no hacen su trabajo, el que están obligados a hacer, y legislan para cuando menos poner algún dique de contención a los delincuentes que no dan la cara y que suelen aparecer en público como ciudadanos decentes, como gente de bien.

Y concluí: si los que tienen en sus manos las herramientas para hacer algo contra los que delinquen a través de las redes, no se atreven a hacer nada, ¿qué podemos hacer los ciudadanos comunes?

Tal es la cuestión.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: ALGUIEN ME preguntaba, hace algún tiempo, que cómo se podía medir el poder, cómo un individuo podía experimentar esa sensación de saberse poderoso, no en el sentido de un dictador o de un supermillonario, sino simplemente sentir que se tiene poder, así sea como encargado de una modesta Delegación policíaca, donde solo hay el jefe y un gendarme más…

Si no recuerdo mal, dije que era eso precisamente, la sensación de mandar, de tener a alguien a quien darle órdenes…

Pero agregué algo: el poder tiene muchas expresiones, incluso, algunas imperceptibles…

¿A qué viene todo esto?...

Bueno, es que ayer leí una nota muy breve en la página 4A de TRIBUNA DEL YAQUI, en la que se daba cuenta que el Presidente ENRIQUE PEÑA NIETO no canceló su visita a Cajeme, que estaba considerada para su gira por Sonora a realizarse en este mes…

La fuente se llama nada menos que ANTONIO ALVIDREZ LABRADO, secretario del Ayuntamiento, y a quien necesariamente tuvo qué dirigirse la gente del Estado Mayor Presidencial para comunicar el cambio en la agenda del mandatario…

Y entonces recordé aquella pregunta que me fue formulada. Y me dije: “esto también es una expresión de poder”…

Pues sí: porque la notificación no se le dio a ningún otro funcionario sino al secretario del Ayuntamiento, según la normatividad…

Alvidrez, que más que cualquier otra cosa es un profesional de la medicina, a la que nunca debió de haber abandonado para aventurarse en la política, ya tiene muchas experiencias --algunas seguramente fascinantes-- qué contar a sus nietos…

Ah, una precisión: no debe confundirse política con servidor público…

Alvidrez se vería bien al frente de un centro hospitalario o en cualquier posición relacionada con lo que él sabe y conoce…

Digo, ¿no?...

MIENTRAS TANTO, LA Senadora por Sonora ANABEL ACOSTA ISLAS, será la invitada de este jueves en el programa Forma y Fondo, de TRIBUNA RADIO, que transmite en el 810 de AM, de 6 a 7 de la tarde…

Allá nos escuchamos, caro lector…

Y A TODO ESTO, ¿SE ENTERÓ USTED del escándalo que provocó en redes sociales pero también en medios de comunicación masiva nacionales, un comentario insultante del secretario de Enlace Institucional del PRI Municipal de Matamoros, Tamaulipas?....

El tipo, que se llama ARMANDO TORRES GALINDO, agravió a quienes hacían fila para ingresar a Estados Unidos, con estas palabras, que subió a Facebook: “¡Pero querían venir a Estados Unidos!...¡Sufran, perros!”…

Es lo que le digo, pues: ya no entiendo la naturaleza humana…

Y DESDE LA POLAR, EN la Ciudad de México, se reporta un grupo de cenecistas de Sonora que asistió a la reunión de apoyo a la candidatura de MANLIO FABIO BELTRONES a la presidencia nacional del PRI…

A saber: RODOLFO JORDÁN VILLALOBOS, IGNACIO MARTÍNEZ TADEO, IRIS SÁNCHEZ CHIU, ANTONIO DUARTE GARCÍA, RAFAEL BUELNA CLARK, MIRNA GRAJEDA y OSCAR ARGÜELLES…

Lo que me lleva a otro punto: hoy andará por acá JUAN ALBERTO ARGÜELLES MÉNDEZ, hermano del inolvidable LEONEL ARGÜELLES MÉNDEZ, uno de los políticos más reconocidos y talentosos del Sur de Sonora…

¡POR LAS TRIPAS DE SATANÁS! Le atizan duro en algunos portales al gobernador de Chihuahua, CÉSAR DUARTE JÁQUEZ…

Leía un par de comentarios sobre “el berrinche de Duarte”, y francamente me pareció más un desahogo de algunos colegas malquerientes del mandatario, que un trabajo basado en fuentes dignas de todo crédito…

Duarte no es un improvisado en la política y por tanto no haría exabruptos cuando se enteró que no sería él el candidato a la presidencia del PRI, sino el sonorense Beltrones…

¡AH, QUE LAS HILACHAS! Aunque usted no lo crea, hay muchos mexicanos de a pie que a estas horas deben de sentirse muy apachurrados ante la noticia que con toda seguridad ya conocen, en el sentido de que CARLOS SLIM HELÚ, ya no será ni siquiera el segundo hombre más rico del mundo…

De hecho, a lo mejor ni siquiera el tercer hombre más rico del planeta estaría siendo calificado por la revista Forbes, la que aún no sale a la luz pública…

Como bien se sabe, entre las numerosas empresas que tiene el magnate, se encuentra Frisco, una minera muy poderosa que, sin embargo, lleva tres años consecutivos perdiendo dinero por la baja en el precio del oro…

Por lo pronto, en este año Frisco perdió 7 mil 200 millones de dólares y para colmo América Móvil, perdió este año un 12 por ciento en el valor accionario…

¿Cómo la ve?...

Es todo.

Le abrazo.

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