ÍNDICE

Feria del Libro: Los lectores tienen la palabra

por

/x

La página escrita no sobrevive por sí misma. Requiere de cuidados o, lo que viene a ser lo mismo, de cultivo. Es como una planta. Una vez en crecimiento, adquirido el vigor indispensable a fin de crecer, necesita de la mano protectora que le proporcione atenciones especiales.

 

La página escrita convertida en libro tiene similitud con el rosal, cuyas flores exhalan su preciado aroma el cual trasciende en la medida que se percibe.

Berkeley, el pensador inglés tenía razón: un ruido en el bosque existe tan sólo si hay alguien, alguna persona, que lo escuche. Sólo así.

En el caso de la página escrita, es decir del libro, éste obtiene su ser pleno en cuanto hay ojos y mentes que lo lean y relean, en cuanto haya seres que valoren su contenido conceptual o metafórico.

Los rollos del Muerto son, quizá, un buen ejemplo de lo anterior. Una vez encontrados, descifrados y validados por arqueólogos y eruditos, sus añosas páginas han hecho posible la comprensión objetiva, histórica, del Crucificado, de su misión en el mundo.

Volviendo a nuestro tema habría que subrayar que los lectores no nacen espontáneamente; se crean. No caen buenamente del cielo; tampoco traen en forma ínsita oro en el alma.

¿Cómo hacer, entonces, para que haya amantes de la página escrita, para que los lectores se produzcan y reproduzcan; más aún, para que se multipliquen? ¿Y qué hacer con el propósito de que su preciado y generoso contenido se difunda y sea ampliamente conocido, con la finalidad de promover el interés y la pasión por admirarlos y convivir con las obras clásicas y actuales? ¿Cómo actuar a fin de que podamos afirmar que algunos hombres, como Homero y Cervantes, Poe y Paz, no son mortales, sino humanamente, relativamente, inmortales?

Las ferias de libros son, entre otros medios, la forma de comunicar a los demás la página escrita. Por su mismo carácter, el de allegar las novedades e impresos de las editoriales, contribuyen a formar el gusto por obras que, como los pergaminos del Mar Muerto, requieren ser descubiertas y reinterpretadas en busca de nuevos derroteros en el infinito sendero del saber y el conocer.

En el Cajeme de hoy, los libros hacen lectores, motivan a potenciales amantes de la palabra escrita con el objetivo de que concurran a visitar las más de cien editoriales que estarán exponiendo sus acervos. La Feria Internacional que se efectuará la segunda semana del mes próximo muestra que en Sonora, en el Municipio cajemense, hay amantes de las obras que han hecho y hacen historia en el pensamiento y el arte de todos los tiempos.

Ayer fue Cuba con Martí, esta vez Chile con Neruda. Lo importante es la continuidad en el ejercicio de promover la formación del gusto por la lectura, el interés por leer y releer a los autores de ayer y de siempre. El consumismo en lo que se refiere al mercado de libros no equivale al afán de tener por tener; no es un afán acumulativo. Se compran hoy obras que después se agotarán en los expendios; se adquieren para tenerlas a la mano con el fin de volver a ellas cuantas veces se sienta necesidad de consultarlas. La gratuidad por la gratuidad rara vez ocurre en la disposición hacia la cultura literaria.

Bienvenida la Segunda Feria Internacional del Libro en la cabecera municipal de Cajeme, en la calurosa, pero siempre bullente y próspera Ciudad Obregón cuna de gente noble, comunicativa y de buena fe. Hospitalaria, en suma.

Nuestro mejor deseo, unido al anhelo de cientos y miles de cajemenses: que a la segunda edición de esta Feria se sumen otras, muchas más en el inmediato y mediato futuro.

 http:federicoosorioaltuzar.blogspot.mx

Comentarios