Rumbos

Hace 30 años: de la tragedia de la consagración

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¿DÓNDE ESTABA USTED en el amanecer de aquel 19 de septiembre de 1985?

No tenía televisión por cable de modo que, por fuerza, yo estaba viendo el Canal 2 de Televisa.

Sin embargo, no fui yo quien vio en casa las primeras imágenes sino alguien cercano a mí. Creo que fue mi hija.

La señal de Televisa se había interrumpido y, más tarde, apareció a cuadro una pareja ciertamente muy dispareja: JACOBO ZABLUDOVSKY y GUILLERMO OCHOA, los dos conductores estrellas del consorcio entonces comandado por EMILIO AZCÁRRAGA MILMO.

Enemigos acérrimos, Jacobo y Ochoa tenían que estar muy juntos, por lo reducido del espacio desde el que estaban transmitiendo.

Para esa hora, en Ciudad Obregón no estábamos enterados que el conductor de 24 Horas había derrotado en forma irremediable al conductor más popular de la programación.

Ignorábamos en Sonora que desde las primeras horas de esa mañana Zabludovsky había realizado por radio la cobertura más importante de la segunda mitad del siglo XX.

Lo hizo a bordo de su auto descapotable y utilizando un teléfono móvil desde su automóvil.

Era uno de los escasísimos teléfonos móviles que existían en 1985.

Desde entonces, la transmisión por teléfono que hizo Zabludovsky, es obligadamente repetida en reportajes y aniversarios del terremoto.

Desde la tragedia, Zabludovsky emergió para consagrarse como periodista.

Pudo haber cubierto guerras en Centroamérica y en el Oriente Medio; pudo haber entrevistado a SALVADOR DALÍ y a Presidentes extranjeros y mexicanos.

Pero la cobertura del terremoto del 19 de septiembre de 1985, lo superó todo.

Tal vez porque fue el único que tuvo la idea de utilizar un teléfono de automóvil. Tal vez porque ningún otro periodista contaba con esa herramienta que hace tres décadas era vista todavía como algo frívolo, sin utilidad práctica.

O tal vez porque la suerte estuvo de su parte en esa horrorosa tragedia.

Tal vez.

Muchos dirán que la sangre polaca de Jacobo no se le permitió sumirse en la depresión por la mortandad que dejó el mismo.

Que por eso él reaccionó con frialdad, cosa que no hizo ningún otro periodista.

No son muchos los periodistas que saben sobreponerse a la tragedia para actuar como periodistas profesionales.

¿Uno entre mil, entre cien mil, entre un millón?

Quién sabe.

Cuando asesinaron a LUIS DONALDO COLOSIO en Lomas Taurinas, Tijuana, muy pocos periodistas corrieron a cubrir la detención del asesino material.

La mayoría se concentró en el Hospital General de la Ciudad, donde un equipo médico intentaba salvarle la vida al candidato a la Presidencia de la República.

Yo fui uno de los periodistas que se dejó abatir por el sentimiento.

¿Me arrepiento?

No. Por supuesto que no. Uno es como es.

Y Zabludovsky era como fue: frío, endiabladamente indiferente ante cualquier tragedia.

Bien vistas las cosas, ahora creo que fue por eso que les “comió el mandado” a todos sus colegas, muchos de los cuales, le odiaban gratuitamente.

GUILLERMO OCHOA, que era apoyado por el vice-presidente Ejecutivo de Televisa, MIGUEL ALEMÁN VELASCO, con frecuencia invadía funciones que le correspondían a Zabludovsky, en su calidad de vice-presidente de Noticias de la empresa.

La rivalidad entre ambos, era algo que trasminaba los muros de Televisa.

Los televidentes lo percibían. Lo intuían.

De hecho, Ochoa estuvo a punto de desplazar a Zabludovsky de su pedestal.

Fue cuando Alemán Velasco logró arrebatarle al ‘Tigre’ Azcárraga la Presidencia del Consorcio. Jacobo salió de 24 Horas y se fue a Estados Unidos como director de Noticieros de Univisión, que entonces pertenecía a Televisa por mayoría accionaria.

De inmediato, Alemán puso a Memo Ochoa en la hora barra estelar de noticias. Guillermo Ochoa salió al aire con un noticiario cuyo nombre fue parodiado por el ingenio popular. ‘Dormimundo’, le puso la gente.

No pasaría mucho tiempo para que Azcárraga desplazara a Alemán de la presidencia y Zabludovsky regresara con su noticiario 24 Horas.

Pero, como digo: la consagración de Zabludovsky como periodista y la derrota definitiva de Guillermo Ochoa ante Jacobo, se dio aquella mañana del 19 de septiembre de 1985.

Pues sí: de la tragedia a la consagración.

Así es la vida.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

FUE EL INVITADO NÚMERO 14 del programa de radio Forma y Fondo. Es un personaje ampliamente conocido en círculos de la política estatal, pero sobre todo en sectores populares de Cajeme…

Me refiero a RAÚL ACOSTA TAPIA, quien fue el interlocutor de RITA VERÓNICA QUINTERO, ROBERTO CASTAÑEDA y el columnista, en la edición 14 de Forma y Fondo este jueves anterior, que transmite TRIBUNA RADIO a través del 810 de AM…

A nadie se le puede escapar que el columnista tiene una entrañable relación de amistad con Acosta Tapia…

En esta tesitura, me resultaba particularmente difícil entrarle a la conversación con temas que a él le resultase escabroso o cuando menos, incómodos…

--No me hagas un guión --me dijo, fuera del aire--. Pregúntame lo que quieras, puedo enfrentar cualquier pregunta…

Raúl Acosta no quiso maquillar su relato. Habló de sus años de hijo de un zanjero de Recursos Hidráulicos, pasó años en los que fue un estudiante nómada iba a una escuela de Villa Juárez, después a la de Altos de Jecopaco, plantel éste, al que siendo diputado apoyó con recursos para una cancha, una techumbre y cerco perimetral…

Su padre, don Guadalupe, está convencido de que aquellos años de niño viviendo en las casas del zanjero, le templaron el carácter y lo catapultaron hacia los retos que le puso enfrente la vida…

--Ahora que Anabel, tu hija, es senadora. ¿Te jubilarás de la política?...

--Hace unos días le escuché al licenciado Manlio Fabio Beltrones, una frase que me gustó: “De la política nunca se jubila uno. El político sólo se retira cuando ya no siente ganas ni amor por la política”. O cuando ya no puede seguir en ella”…

--¿La política es de circunstancias, de golpes de suerte?...

--Para mí la política es de todo. De circunstancias, de golpes de suerte, de factores imprevistos, pero sin duda también de saber construir relaciones, que son fundamentales para abrirse paso…

--¿Eres hombre de gratitudes?...

--Creo que lo soy. Yo nunca olvidaré que la primera vez que fui diputado local, fue el entonces alcalde de Cajeme, Ricardo Bours, quien hizo posible que lo fuera. Pero no fue así de sencillo: para que Ricardo supiera que se me habían cerrado las puertas y con ello las oportunidades, fue necesario que el licenciado Adrián Manjarrez Díaz hablara con él y le pidiera que me ayudara. Por eso fui diputado la primera vez…

--¿Estos son los factores circunstanciales?...

--Algo hay de eso…

Durante una hora Raúl Acosta respondió preguntas y recibió mensajes telefónicos de la audiencia de Forma y Fondo…

De hecho, las redes sociales no estuvieron ajenas al programa. El propio Raúl recibió centenares de visitas y llamadas telefónicas…

Y es que, a qué más que la verdad: Raúl Acosta es una inagotable fuente de referencias, de anécdotas, de historias que nunca fueron contadas y que esa tarde, en el programa, se rescataron del olvido…

Fue la edición 14…Viene la quince…

Es todo.

Le abrazo.

mrivas@tribuna.com.mx

 

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