Opinión

Los límites de los poderes

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Bulmaro Pacheco, columnista

Bulmaro Pacheco, columnista

A partir del pasado jueves 1 de octubre al presidente López Obrador le quedan exactamente cuatro años en la presidencia, ya que el Artículo 83 de la Constitución reformado establece que “El presidente entrará a ejercer su encargo el 1o. de octubre y durará en el seis años”.

El ciudadano que haya desempeñado el cargo de presidente de la República electo popularmente, o con el carácter de interino o sustituto ,o asuma provisionalmente la titularidad del Ejecutivo Federal, en ningún caso y por ningún motivo podrá volver a desempeñar ese puesto”.

Dicha reforma y sus transitorios establecen entonces, que quien releve a AMLO en 2024 entrará a ejercer su encargo en el mes de octubre, con el propósito de acortar las fechas entre la elección y la toma de posesión y evitar así los largos periodos de espera entre un presidente electo y uno en ejercicio, que tantos dolores de cabeza provocaron en México por años y más todavía porque la rendición del sexto informe de Gobierno no se ha movido del día primero de septiembre de cada año.

Con el control del Poder Ejecutivo y el del Legislativo el presidente López Obrador aparece como uno de los mandatarios más fuertes en la historia de México con un gran parecido a Luis Echeverría y Carlos Salinas de Gortari, quienes ejercieron un poder fuera de serie.

Quedaba la esperanza de que el único poder que le faltaba por controlar al presidente, el Poder Judicial —ante la votación para la consulta para enjuiciar a los expresidentes— mostrara independencia del ejecutivo como lo demostró hace meses cuando evitó en Baja California que el actual gobernador Jaime Bonilla ampliara su mandato de dos a cinco años violentando con ello la legalidad.

La gran mayoría esperábamos que fuera otra, la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en relación a la Consulta impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Desde un principio esa propuesta se vio como un argumento puramente electorero y a la medida de las campañas políticas del próximo año para estar machacando el tema en los tiempos electorales ante la grave crisis que vive el partido político en el poder donde cada día se torna más compleja la renovación de su dirigencia y sus crisis inherentes.

Desde un principio el ministro ponente Luis María Aguilar Morales definió los principales puntos de lo que él llamó a la iniciativa como un “conjunto de inconstitucionalidades”, porque el cumplimiento de la Ley no se puede someter a consulta y porque existen límites en el Artículo 35 de la Constitución sobre los asuntos que Sí, se pueden someter a consulta y los que No.

Los principales argumentos de Aguilar eran contundentes.

1.- La posibilidad de que las autoridades investiguen a los expresidentes por posibles ilícitos es una materia prohibida para someterlo a consulta.

2.- La consulta pone en riesgo los derechos de las víctimas y ofendidos de los delitos que pudieron cometer los expresidentes.

3.- La consulta puede vulnerar la presunción de inocencia de los expresidentes.

4.- La Consulta puede afectar negativamente las funciones de Procuración e impartición de Justicia, así como el debido Proceso. (Y la presunción de inocencia)

5.- La Consulta rompe con el principio de Igualdad.

El dictamen del ministro Aguilar era impecable pero algo pasó. Perdió en una votación cerrada de 6 a 5. ¿Hubo muchas presiones y cabildeo?

Obviamente de esos seis votos, tres fueron los de los ministros Alcántara, Esquivel y Ríos Farjat, propuestos por el actual presidente.

Esos mismos tres también votaron en contra de que se cambiara el sentido de la pregunta original enviada por el Senado que fue la siguiente: “¿ Está de acuerdo o no, con que las autoridades competentes investiguen y en su caso sancionen la Comisión de delitos de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus gestiones?”.

Ya modificada, y con una votación de 8 a 3, la pregunta quedó de la siguiente manera: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco Constitucional y legal para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encaminados a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”

Le quitaron los nombres a la pregunta pero quedan algunas interrogantes: ¿Por qué el ministro Zaldívar que normalmente habla hasta el final ahora abrió la ronda de ponentes?, ¿Qué tanto influyó en el ánimo de los miembros de la Corte la intimidación del presidente de la República que llegó a decir que con y sin la aprobación de la Corte la consulta de todos modos iba? ¿Los 6 que votaron a favor de su propuesta incluyendo al presidente de la Corte la pensarían bien, después de que el presidente en sus mañaneras les advirtió que se iba a deslindar de la Corte si el fallo venía en contra de su propuesta?

Al fallarle la estrategia de meter la revocación de mandato en la elección del próximo año, con el reciente fallo de la Corte, el Presidente ya tiene material para hacer campaña política a favor de Morena y sus candidatos de aquí a junio, culpando a los expresidentes de las crisis anteriores y las actuales.. La consulta a decir del INE costará 8 mil millones de pesos y la Constitución señala que deberá realizarse las primera semana de agosto (2021) ¿De dónde saldrá el dinero ?

A esa decisión habrá que sumarle la preocupación del propio presidente por lo que está sucediendo en su partido Morena donde los ataques y los conflictos por la renovación de su dirigencia se incrementan.

El presidente les dijo que “Morena es mucho Pueblo para tan poca dirigencia” y que “no se comunican con la gente”.

Algo sabe el presidente en materia de votos para su partido y sobre el notable incremento de los indecisos en todas las encuestas, que ya le preocupan su partido y sus líos a pocos meses de la elección y en circunstancias inciertas.

Dice Porfirio Muñoz Ledo— que va adelante en las encuestas para la dirigencia—, que él ve cuatro aspectos de la realidad política que le preocupan y que llegando al liderazgo nacional de Morena, actuará en consecuencia: Los efectos en México de la elección en los Estados Unidos, la tempranera lucha por la sucesión presidencial ya desatada entre los miembros de Morena, una economía mexicana que no va bien y muchas incertidumbres en torno a los procesos electorales del próximo año.

Debería agregar Porfirio, el tema de los límites de los poderes y la enorme dificultad de lograr en México el cambio político, ante las evidentes muestras de regresión autoritaria que estamos viviendo.

Ese tema no solo será importante para Morena, sino que lo será también para el resto de los partidos políticos y sus candidatos en la elección del próximo año. Ya lo veremos. Ya tenemos el tiempo encima.

bulmarop@gmail.com   

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