Opinión

Mercenarios de la información

La Tertulia Polaca

por Aarón Tapia

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Aarón Tapia, columnista

Aarón Tapia, columnista

Cuando digo una palabra -dijo Humpty Dumpty-, esta quiere decir lo que quiero que diga, ni más ni menos. -La pregunta es -insistió Alicia- si se puede hacer que una palabra pueda decir tantas cosas diferentes.

-La pregunta -contestó Humpty Dumpty-, es saber quién es el que manda... eso es todo.

Diálogo del libro, Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carrol, 1865.

En la mayoría de los medios de comunicación se cocina de muy mala manera, pero nuestra sociedad en la mayor parte de las ocasiones devora el alimento chatarra con total algarabía. Y con la mayor impunidad. No hay inspección sanitaria informativa, ni a los medios se les exige una etiqueta en el que se les indiquen sus ingredientes o su elaboración, nada garantiza que la dosis de noticias que ingerimos haya sido contrastada adecuadamente, para que no sea nociva a la salud de la realidad.

El jueves de la semana pasada, el reportero y co-conductor del noticiario matutino de Radio Fórmula Sonora, Daniel Sánchez Dórame, estuvo ausente en ese espacio, quedando a cargo de la conducción solamente Cynthia García la otra co-conductora de ese noticiario. De manera inmediata se empezó a esparcir el rumor de que el reportero había sido cesado a consecuencia de una entrevista realizada al aspirante a candidato para gobernador del estado de Sonora por Morena, Alfonso Durazo y en donde supuestamente algo le molestó al aspirante, a tal grado que ejerció presión sobre los directivos del medio de comunicación para que despidieran a Daniel Sánchez.

Apresuradamente el columnista Rafael Cano Franco, compartió un video en redes sociales en el cual expone una acusación directa a Durazo, por el supuesto ataque a la libertad de expresión; “Apenas llegó a Sonora para hacer campaña como aspirante a la gubernatura de este estado por Morena y Alfonso Durazo ya dio muestras de su intolerancia, su cariz antidemocrático y su falta de respeto a la libertad de expresión. Al señor Durazo no le gustó la forma como el periodista Daniel Sánchez Dórame lo cuestionó en una entrevista radiofónica... y presionó para eliminar al periodista de ese espacio informativo”. Así inició dicho video, Cano Franco.

Dos horas más tarde ante los micrófonos del espacio informativo vespertino, Expreso 24/7 que se transmite en la misma frecuencia de Radio Fórmula Sonora, el propio Daniel Sánchez y Luis Felipe Romandía, director del periódico Expreso (empresa concesionaria de Radio Fórmula en Sonora), salieron a desmentir dicho rumor. Sánchez Dórame explicó que ese día no se presentó al noticiario por cuestiones laborales, atendiendo el desarrollo de una investigación periodística, ya que también se desempeña como jefe de Investigaciones del periódico Expreso. Por su parte Romandía acusó que esa información falsa que circuló a través de las redes sociales, tenía fines políticos y no aceptaría que mancharan la imagen de una empresa seria con una trayectoria de 15 años como Expreso. No obstante, de manera inmediata después de haberse desmentido esa “fake news”, Rafael Cano, publicó en su cuenta de Twitter el siguiente tuit: “Celebro que @Expresoweb mantenga a DanielSanchez en su equipo de conductores y que honren la integridad con la cual siempre se han distinguido, nunca hubo intención política, solo la solidaridad con un colega al que no dejaron entrar a su espacio matutino”. En este oficio del periodismo, la duda es válida, pero ante la evidencia de los hechos desconocer la realidad es de necios o de mal intencionados. El comunicador insistió en sembrar la duda. Cano, lejos de reconocer su error y ofrecer una disculpa pública, no solamente al aspirante a la gubernatura, sino, a la ciudadanía en general por haberse precipitado sin prueba alguna sobre los hechos que señaló, insiste en que a Sánchez Dórame, no se le permitió el acceso al espacio informativo. De esta manera no solo pone en tela de juicio el rotundo deslinde de Alfonso Durazo ante estas acusaciones y la aclaración por parte de Expreso a través de su director general, también trata de poner en duda la palabra de Daniel Sánchez, con quien supuestamente se solidariza y sale a la defensa. La especulación disparatera sin ningún sustento ni rigor periodístico, más allá de las elucubraciones fantasiosas inspiradas en la rumorología, pierde toda credibilidad y lo único que hace es contribuir a matar la profesión periodística, más aún cuando del otro lado hay un receptor ávido de información certera, limpia y descontaminada de los intereses, pasiones o caprichos de quien la emite. El periodista tiene todo el derecho de emitir un juicio, pero la noticia no debe ser contaminada, es sagrada. Lastimosamente, muchos comunicadores consideran que el valor de su opinión a base de conjeturas sin el menor soporte probatorio, es mucho más interesante que la propia información que el público espera recibir y los peores aplican esta distorsionante técnica de manera premeditada y mal intencionada sobre todo en momentos en los que se revelan hechos que acaparan el interés general. Desafortunadamente como siempre hemos constatado en las campañas electorales, este tipo de “periodismo” antitético estará muy presente en estas que están por venir. Hoy le tocó al aspirante de Morena, pero sin duda, lamentablemente también les llegará su momento a los demás aspirantes. Los candidatos no solamente competirán con sus homónimos, también se enfrentarán a los mercenarios de la información, que atentan contra el sentido común, que generan un caos informativo y siembran dudas en la población. Habrá que estar muy atentos para no consumir ese exceso calórico desinformativo, hoy más que nunca contamos con las herramientas tecnológicas para detectar todo ese producto chatarra que disparan los mercenarios de la información y así como Humpty Dumpty se preguntaba quién es el que manda, acá hay que preguntarse quién es el que paga o quién quieren que pague.

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