A Mariscal le molesta la crítica

Editorial

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Una vez más, Sergio Pablo Mariscal, alcalde de Cajeme, dio muestra de su intolerancia a la crítica hacia políticas y decisiones de su administración.

En la sesión de Cabildo celebrada ayer viernes, el presidente municipal fue cuestionado por el regidor independiente Rodrigo Bours, sobre la suspensión de actividades de la Mesa de Seguridad y Pacificación de Cajeme.

A lo anterior, Mariscal reaccionó molesto y descalificando al periódico TRIBUNA, en cuyas páginas hemos dado cobertura y seguimiento puntual lo mismo a diversas acciones del Ayuntamiento, como a la errática política en materia de seguridad de la presente administración.

Como ya lo hemos hecho en otras ocasiones y lo reiteramos ahora, el alcalde Sergio Pablo Mariscal tiene las puertas abiertas de nuestro medio para puntualizar cualquier duda o aclaración.

Vale la pena subrayar que el regidor Bours estaba haciendo alusión a un comentario del columnista Mario Rivas cuyas colaboraciones, como las de otros articulistas, no reflejan la línea editorial de nuestro medio.

¿Qué quiere Sergio Pablo Mariscal? ¿Que no informemos a nuestros lectores, por ejemplo, que Cajeme cerró 2019 con 327 homicidios dolosos, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública? ¿No quiere, acaso, que informemos que solamente el mes de enero del presente año fueron 38 homicidios dolosos? ¿Quiere que ignoremos que el Coronel Jorge Solís, enviado por Alfonso Durazo para tratar de corregir las ineptitudes municipales en materia de seguridad, duró únicamente dos meses en el cargo?

A Mariscal le molesta la crítica; le irrita sobremanera que se exhiban los malos resultados de su administración. Es más fácil recurrir a la descalificación que justificar con argumentos –y sobre todo con hechos- su labor como presidente municipal.

No se equivoque alcalde. En TRIBUNA hacemos nuestro trabajo. Usted, haga el suyo.

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