Opinión

Una conversación con Ricardo Bours en su casa: todos los temas con absoluta claridad

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

NO FUE UNA ENTREVISTA, FUE EFECTIVAMENTE, UNA CHARLA en el más puro coloquialismo de nuestra entidad sonorense.

Pues sí: una charla con el contador público RICARDO BOURS CASTELO, exalcalde de Cajeme trienio 2000-2003, aspirante confeso a la Gubernatura de Sonora, hasta ahora por la vía independiente pero inocultablemente con gran cercanía con el Partido Movimiento Ciudadano. Pero esto es otra historia.

Lo había anticipado y resultó tal como lo percibí: se puede hablar muy bien con un personaje como Ricardo. Sabe escuchar y habla lo apropiado, dando tiempo y espacio para que los que lo ven y lo escuchan, puedan procesar sus puntos de vista. La charla se prolongó minutos más allá de la hora. Se platicó de todo. Por momentos, iniciábamos un tema en el Valle del Yaqui y de pronto estábamos en la Ciudad de México, con el Banco Central —hoy de México— y el Maximato de PLUTARCO ELÍAS CALLES.

Nos alejábamos de la política y nos estacionábamos en los asuntos domésticos. Que la sala de MONTEVERDE, que el chiltepín que no hace daño al estómago, que los comedores de Palacio Nacional y el mejor, el de la Secretaría de Hacienda que Ricardo conoce muy bien.

Desde luego, el gran “oso” del presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR de “nos calló como anillo al dedo”, y las críticas que le “llovieron” en redes sociales.

La evaluación de los problemas por resolver en Sonora, iban y venían. Ora, Ricardo ponderaba las potencialidades del Parque Infantil de Ciudad Obregón; ora, se cuestionaba la carencia de referentes históricos del alcalde cajemense SERGIO PABLO MARISCAL.

De pronto, se hacía escuchar la voz de ALBERTO FLORES CHONG: “Interrumpo para leer unos mensajes”, decía, notoriamente complacido.

Y en efecto: llegaban en montón los mensajes de Nogales, de Hermosillo, de acá de las colonias de Obregón.

El Beto recitaba los nombres y, a las tantas, escuchaba un nombre conocido y muy apreciado por mí, el de MARA ROMERO, que me recordó que alguna vez, hace muchos años, intenté sacar al poeta malogrado que llevo dentro.

Con Ricardo, platiqué de lo exitoso que ha sido su peregrinaje por todos los caminos del territorio sonorense.

Lo mismo por la ruta del Río Sonora que por las ventiscas arenosas del Desierto de Altar.

Y luego sus encuentros con políticos y empresarios de Hermosillo, sus conversaciones con los colectivos de comunicación de la capital, pero también del sur de Sonora (Navojoa, Ciudad Obregón, Guaymas —allá con AGUSTÍN RODRÍ- GUEZ—), y sus charlas televisivas en línea con productores del campo y líderes como MIGUEL ANZALDO, presidente del Distrito de Riego del Río Yaqui.

Le pregunté a Ricardo que esperaba de este gran esfuerzo de comunicación y de escuchar a la gente exponer sus problemas, cuando se lance en pos de la gubernatura.

Hizo una detallada exposición de ideas y planes. Explicó que hasta ahora se ha dedicado a escuchar, saber, conocer, qué problemas enfrenta una comunidad enclavada a la vera del Río Sonora.

Cuáles son las necesidades más urgentes en un pueblo del desierto, o en una ranchería del Bajo Río Mayo.

--Cuando regrese como candidato, tendré una visión muy completa de la situación de mi estado. Por eso escucho, para no tener que andar preguntando después.

Sería injusto intentar un ejercicio de memoria para contarle a usted todo lo que conversamos Ricardo y yo. Él fue muy explícito y de hecho, me sorprendió por la franqueza en algunos temas muy de su entorno personal.

Este detalle me gustó porque refleja autenticidad en el decir y en el hacer.

Mi encuentro con Ricardo Bours, fue donde siempre han sido; en su casa. Esperaba ver algo parecido a un estudio de televisión pero no, en realidad lo que vi es lo que es: una sala de regulares dimensiones para recibir a invitados. Sillones individuales y sofás aunque por la pandemia del coronavirus, el sofá solo es ocupado por una persona. El equipo de producción es el necesario para cumplir con lo requerido. Cuando arribó —un poco antes de las 12:00 horas, Ricardo aún no estaba en el escenario.

Uno de los operadores, gentilmente me señaló mi lugar.

Al centro, una mesita semicircular, cuya superficie, minutos más tarde, se vería colmada de quesadillas de harina, integrales y de maíz. Es el antojo favorito del columnista y esto lo sabe muy bien la señora que prepara tan ricos bocadillos. Previamente, las gentiles atenciones de NORA BECERRA DE BOURS, cuyo papá, don FELIPE BECERRA, me distinguió con su amistad y a quien le mando un cariñoso recuerdo hasta el sitio donde se encuentre.

Decliné el vaso con agua. Preferí la taza de café descafeinado.

Así transcurrió la hora de charla con Ricardo. Todos los temas se abordaron. Incluso, sin haberlo planeado, hacíamos intervalos para hablar de cosas simples. Hasta de platillos se habló.

Tuve la certeza de que Ricardo Bours tiene muy claro sus objetivos, sus retos y lo que hoy por hoy, tiene qué hacer. No sé si puedo decirlo ahora —no se lo pregunté— pero tiene en perspectiva un plan muy ambicioso de invitados al programa. No sería en su casa sino virtual. Los invitados radican en la Ciudad de México uno, y en Guadalajara, el otro.

Creo que no rompo la regla si doy una pista: uno es gobernador y el otro un muy conocido político.

A la 01:14 minutos me despedí. Mi pequeño Versa “ardía” casi literalmente. El sol caía a plomo. Cuando llegué a mi refugio de trabajo, revisé mi WhatsApp. De Navojoa, estaba el mensaje de MARÍA REMEDIO PULIDO TORRES. Anexo, una antigua foto que nos fue tomada en un 17 de abril en el homenaje al exgobernador FAUSTINO FÉLIX SERNA, a Remedios, a sus lindas hijitas y al columnista.

De Guaymas, el colega y amigo AGUSTÍN RODRÍGUEZ LÓPEZ. “Felicidades, amigo; muy bien”, saludó.

Y la siempre leal y siempre amiga, CHAYITO OROZ IBARRA, con su felicitación de cuya sinceridad no tengo ninguna duda.

El colega ALBERTO CAMACHO, también envió saludos que mucho se le agradecen. Y el compañero de casa, ARTURO BALLESTEROS, que durante el programa expuso una pregunta para mí: “¿En 2021 van a ser los partidos o los perfiles?”

Naturalmente, le contesté que serán perfiles. La gente votará por los candidatos y este fue otro tema que abordamos Ricardo y yo.

Y las palabras de YOLY FRAGOSO. Y las de MARIO OCTAVIO VARGAS GAYTÁN. Y las de JOSÉ RUBÉN BOJÓRQUEZ…

Y las de tantos otros y otras.

Habrá tiempo para desahogar el tema y los nombres. Por lo pronto, solo puedo decirle, caro lector, que el de ayer fue un día espléndido, uno de esos días pero a la inversa.

En fin, así las cosas.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: POCO SE HA HABLADO de él en estos días, semanas, de pandemia, pero también son pocos los que saben que el secretario de Seguridad Pública Estatal, DAVID ANAYA COOLEY, no ha dejado de trabajar ni un solo día en el tema de la salud y del cuidado ciudadano ante el contagio del coronavirus…

Sé de buena fuente, que el obregonense Anaya Cooley, desde su Centro de Control del C-5, ha mantenido una vigilancia muy efectiva sobre el comportamiento de la ciudadanía y el desarrollo de la enfermedad y la evolución del contagio…

Después de todo, nadie como él conoce la dinámica de este sistema de seguridad …

Las cosas como son…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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