Opinión

Al final de la pandemia, no habrá nada para festejar; esperan retos descomunales y hay que luchar

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

POR SEGUNDA OCASIÓN, CARO LECTOR, EN 33 años pergeñando cuartillas en este espacio periodístico, inicio los Rumbos con una carta que me ha sido enviada por un amigo mío que lo es también de esta columna.

Y por segunda vez, decido empezar citando el texto, porque los temas abordados en el escrito, están de moda y porque definitivamente vale la pena que mis dos que tres lectores los lean.

De hecho, el ingeniero ALEJANDRO BELTRÁN, me había sugerido que hiciera un análisis sobre el texto que CARLOS LORET DE MOLA publicó ayer en los medios con los que tiene convenios.

Le di vueltas al asunto y concluí que no es apropiado hacer repetidas referencias a un mismo articulista por aquello de los derechos de autor.

Claro que en mi caso, no hay plagio ni mucho menos. Doy el crédito al autor y solo hago citas para realizar un comentario al margen. En algunos casos específicos, me comunico con el autor y solicito su anuencia.

Pero, bueno, tomé la decisión de comenzar con la carta que me fue enviada.

Héla aquí: “Buen día Mario: La novia de Enrique Peña Nieto se llama TANIA RUIZ y es de San Luis Potosí. Hace unos meses estuvo en Obregón como vocera de una marca de cosméticos (algo que aquí se publicó, aclaración del columnista), invitada por conocidas empresarias cajemenses. Algunos comensales de la Cecina California tuvieron la oportunidad de tomarse la foto con ella cuando llegó acompañada de sus anfitrionas a cenar, mismas que presumieron en sus redes sociales virtuales.

“Por otra parte y a propósito de tu comentario sobre Enrique de la Madrid, quiero decirte que el hijo del expresidente Miguel de la Madrid y de PALOMA CORDERO DE DE LA MADRID, no solo habla de turismo en los foros a los que es invitado.

“Actualmente es una de las voces más acertadas de la oposición y goza del respeto de muchos. Hay quienes quisieran verlo como candidato del PRI en el 2024, por su imagen sana y una trayectoria en el sector público limpia. Aún falta tiempo para eso pero está en la mira de muchos. Saludos”. ¿El nombre del remitente? Le propongo un juego, señor mío, para sacudirnos el enfado de esta cuarentena: trate de adivinar quién envió este texto y el columnista con mucho gusto reconocerá el talento y la brillantez mental del amable lector que adivinó.

¿Sale?

¡Órale!

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME CONTARLE: AYER FUE un día pleno de gratificantes encuentros. Bueno, algunos solo fueron contactos telefónicos pero otros fueron verdaderos encuentros de cuates que no se habían visto en muchas semanas…

En lo particular, yo solo tuve contactos por vía telefónica con PACO DE PAULA GARCÍA CORRAL, actual titular de Crédito Educativo en el Gobierno del Estado, y cuya llamada, ayer a media mañana, me sorprendió agradablemente…

Con la elocuencia que le caracteriza, Paco de Paula evocó vivencias de sus tiempos de sub-secretario de Gobierno, cuando el profesor HÉCTOR PARRA ENRÍQUEZ, sustituyó a FRANCISCO ALDANA en la titularidad de esa dependencia…

Paco de Paula recordó con emoción su barrio de origen en el viejo sector de Plano Oriente, en Ciudad Obregón…

Recreó algunas veladas inolvidables en la casa de MANUEL MONTAÑO, en la colonia Benito Juárez, a las que el columnista asistió…

Naturalmente mencionó a RAÚL ACOSTA TAPIA, su amigo, cuando este era secretario general de la CNOP en Cajeme y Paco dirigente estatal de ese organismo…

Y por supuesto la célebre expresión de Paco de Paula, cuando se encuentra con sus excompañeros cenopistas del sur de Sonora: “¡No veo la manta, no veo la manta!”…

Han transcurrido poco más de dos décadas, y de esto también platicaron Raúl y JULIÁN LUZANILLA, durante la visita que el segundo le hizo al primero en su casa del fraccionamiento Los Misioneros de Ciudad Obregón…

Temprano, la charla telefónica con DANIEL TRELLES IRURETAGOYENA, y enseguida, con BULMARO PACHECO MORENO, y más tarde, con el colega y amigo AGUSTÍN RODRÍGUEZ LÓPEZ, de Guaymas…

Me dice Agustín que el bello Puerto se prepara para la normalidad y ha perdido el miedo a los contagios…

Mal presagio…

Eso sí, el excelente periodista se queja de la violencia y de los muertos que esta deja regados en el Municipio…

En ese sentido nos ha ido peor a los obregonenses y es que hay una preocupación extra por el incremento en las ejecuciones de mujeres…

El más reciente asesinato de una fémina ocurrió anteanoche y se infiere que es una derivación del consumo de drogas…

Mire usted: es inocultable e indiscutible que la violencia con saldo de cientos y miles de muertos, es un problema que viene enfrentando la población en todo el país desde hace muchos años…

Esto no tiene vuelta de hoja…

Pero más allá de todo esto, a los sonorenses nos preocupa Sonora. Usted y yo vemos en la tele pero mucho más escuchamos en la radio, a CLAUDIA PAVLOVICH ARELLANO…

Yo la escuché ayer en una radio de Obregón cuando me dirigía a mi refugio de trabajo. Su voz, en bajo tono, grave, casi ronquita, era insistente, diría que suplicante: “¡Por favor, yo sé que están hartos, enfadados del confinamiento, pero les pido que aguanten otro trecho, saldremos adelante”…

Era la voz de una gobernante audaz, de agallas, pero que también sabe ser humilde y suplicar cuando está de por medio la vida de mucha gente…

Dicen que la luz al otro lado del túnel está muy cerca. Ojalá que esto sea cierto porque cuando todo esto pase, los mexicanos en lo general y los sonorenses en particular, enfrentaremos los más enormes retos que el país haya enfrentado en toda su vida y en toda su historia…

La violencia nos está ahogando, la pandemia está siendo manejada por “científicos” que no saben maldita la cosa y que se han decidido a emitir diagnósticos sin ton ni son, confundiendo a los ciudadanos y creando un sentimiento de incertidumbre…

Desgraciadamente el problema no es exclusivo de alguna entidad; es una gran bronca cuyo punto de partida se encuentra justamente en Palacio Nacional, cuyas celebérrimas “mañaneras” se han convertido en un verdadero duelo de elogios mutuos…

El pueblo, ese pueblo al que frecuentemente se refiere al presidente AMLO, ha dejado de creer en los voceros oficiales…

Tal es la realidad…

Y AQUÍ, UNA BREVE HISTORIA de dolor pero también de recuerdos imborrables y de momento plenos de dicha y de profunda felicidad. Es la historia, contada en unas cuantas líneas, de una hermosa familia a la que la casualidad me llevó a conocer, hace algunos años en su residencia de Obregón…

Fue en una cena al aire libre, en el jardín de la casa, con motivo de la petición de mano de la señorita ANA ELISA DURÓN para el joven JULIÁN LUZANILLA HERNÁNDEZ…

Estuvimos a la mesa, Trelles, Bulmaro, ARTURO OLIVARES y señora y el columnista…

Allí conocí al ingeniero HÉCTOR DURÓN PALOMARES y a su compañera BALVA SCHWARZBECK…

una muy bella pareja, la alegría por la vida a flor de piel…

De Héctor Durón, yo tenía referencias en los mejores términos, y conocía de él su afición por la música…

Aquella noche, durante la cena, tuve la sensación de que en ese hogar no había un espacio donde no se respirase la felicidad…

La grandeza de alma de este ciudadano ejemplar, se refleja en la belleza de su familia…

Él falleció de un mal para el que no pudo encontrar cura…

Y el final llegó en la noche del martes 19 de mayo de 2020…

¡Dios te bendiga, Héctor, donde quiera que te encuentres!...

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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