Opinión

Cuidado con la rebelión obrera en Navojoa; ha surgido el nombre de Alfonso Cannan Castaños como líder

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

 ESTOS DÍAS DE ENCIERRO NOS LLEVAN a ser más coloquiales con los dos que tres lectores de estos Rumbos. Allá en mi adolescencia, oía decir a los adultos cuando extrañaban a alguien de la familia en temporadas de chamba en otras ciudades. “¡Me ganó la tiricia!”.

Era una palabra muy común en todos los estratos de la sociedad. Más en Cajeme que en otras ciudades de Sonora, debido a que los “ricos” del Yaqui venían de un origen muy del pueblo. Eran lo que suele describirse como muy campechanos.

Pues sí: estos son días de “tiricia”. Se extraña a los familiares que radican en otras partes. A los amigos más entrañables. A los que moran en Cajeme, bueno, a esos los puedo ver personalmente aunque sea guardando la “sana distancia”. Pero a los de afuera, no.

Una de mis nietas vive en Hermosillo con su esposo. Nos hablamos con frecuencia por teléfono. Pero no nos podemos visitar, ni ellos a nosotros ni nosotros a ellos.

Y eso es lo que nos apachurra el alma. Lo peor de todo, querido amigo, es que este maldito aislamiento nos ha afectado a algunos en cierto lugar del cerebro. Mis fuentes han estado erráticas, incurren en omisiones. Y yo lo entiendo porque me pasa lo mismo.

No sé a usted pero a mí me asalta por momentos la irrefrenable obsesión de treparme al pequeño Versa y enfilar a cualquier lugar donde sé que tengo amigos.

Por ejemplo, ayer me invitó a comer (“Nomás vamos a ser cinco personas, contándote a ti”) en su casa de Huatabampo RODOLFO JORDÁN VILLALOBOS. A usted ya le he dicho que anda por acá JULIÁN LUZANILLA CONTRERAS, mi amigo entrañable de más de treinta años.

Él si fue a la Tierra de los Generales. Yo no. Y le aseguro que en los momentos en que estoy pergeñando la columna, una lucha de sensaciones encontradas se lleva a cabo en mis interioridades.

Pues con todo y eso, no me arrepiento de no haber ido.

Los envidio, a qué negarlo. Pero tengo que ser congruente con lo que digo y con lo que hago.

Lo del afecto que causa problemas en la memoria, es decir, el encierro y la falta de movilidad, también afectó a una de mis fuentes. En su reporte, escribió: “Regino Ángulo Sánchez”, cuando debía ser “REGINO ÁNGULO RODRÍGUEZ”.

Es decir, el hijo, no el padre.

REGINO ÁNGULO RODRÍGUEZ, fue presidente desde su fundación, hace cuatro años, del Consejo para la Promoción Económica de Ciudad Obregón. Tiempo atrás, fue presidente de la Canacintra Cajeme.

ARTURO KNAPP, quien sustituyó en el COPRECO a Regino jr., es un comerciante en materiales de la construcción y ya pasó por la presidencia de Canaco.

Vale la pena mencionar que el COPRECO es producto de un esfuerzo entre FAUSTINO FÉLIX CHÁVEZ y el precitado Regino Ángulo Rodríguez. Se han obtenido buenos resultados y uno esperaría, como cajemense, que a la vuelta de los meses este organismo sea la palanca que impulse el crecimiento de la economía local.

Ayer, cuando iba aproximándome a la mitad de la columna, recibí la llamada de mi dilecta amiga y colega, MARY VERDUGO ROSS. Platicamos, a la carrerita, de asuntos que nos son comunes. De las charlas periodísticas que transmiten por plataformas digitales los lunes, miércoles y viernes, varios periodistas de la localidad.

--¿Es verdad que están engordando con el encierro?, cometí el pecado capital de preguntarle eso a una mujer.

Pero Mary Verdugo está más allá de vanidades y esas cosas.

Displicente, respondió:

--En el primer mes de la pandemia, eliminé cuatro kilos. Pero ahora creo que ya los recuperé porque en las mesas de trabajo “chuchuluquiamos” mucho.

Antes, otra plática con mi amiga CHAYITO OROZ IBARRA. Más de 15 minutos de conversación.

¿De qué hablamos?

De recuerdos. No se puede platicar en estas circunstancias, de temas políticos del momento. No los hay. No hay reuniones, no hay encuentros en el café, en la terraza del Marina Terra o en el Bibi de Ciudad Obregón, tampoco en los cochupos de Hermosillo.

Las “mañaneras” son la fuente inagotable de malas noticias que muchos medios utilizan para sacar sus ediciones cotidianas sin mucho trabajo.

Aquí ya lo dije: ya no más mañaneras para mí. Solo lo haré, cuando surja algo verdaderamente importante.

Decía yo de mi charla con Chayito Oroz. Me dijo que a veces la nostalgia le llega, “como tú dices”, y que es algo que no se puede evitar. Lo bueno es que con Chayito se puede hablar del pasado, de sus conexiones en la Cámara de Diputados, de sus amistades, de aquellos que en el fragor de la política, cayeron en desgracia.

Dos nombres al desgaire: ELBA ESTHER GORDILLO y EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES.

Ella, como bien lo sabe usted, fue la jerarca máxima del SNTE. Se enriqueció desmesuradamente con las cuotas sindicales y con otros negocios. Era a todas vistas enorme su fortuna. Y también su cinismo. La rescató el campeón de la anticorrupción, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR y viene por la revancha.

Eugenio Hernández, fue gobernador de Tamaulipas y antes, diputado federal en la Legislatura LVIII, donde conoció a Chayito Oroz. Se hicieron amigos y ella lo describe como un caballero, toda amabilidad.

Lo sedujo la ambición y hoy está pagando las consecuencias. A Chayito le duele la situación en que se encuentra su amigo. Lo lamenta mucho, enfatiza.

De esto y de otras cosas platicamos ayer. De sus amigas que hoy ocupan cargos importantes en la política.

De los personajes casi míticos que conoció, con los que platicó. Verbigracia, CARLOS ROMERO DESCHAMPS.

Nos despedimos y yo volví a mi silencio perenne. Recorrí con la mirada los periódicos sobre el escritorio. Son los del día. TRIBUNA, de Navojoa, trae en primera página un encabezado devastador: “Trabajadores buscan crear organismo y separarse de la CTM”.

En la sección Navojoa, una foto panorámica donde cientos de trabajadores y trabajadoras, posan para la cámara en actitud desafiante. Protestan contra la empresa que ha “despedido a miles de obreros” y no tienen quién los defienda. Entre todos ellos, se ven los activistas que buscan derrocar a la CTM y hasta aquí, todo parecía ser una rebelión de trabajadores ante patrones insensibles.

Luego, los reporteros recogieron declaraciones de algunos activistas y del dirigente cetemista en el Mayo, GUILLERMO PEÑA ENRÍ- QUEZ.

Veamos: ARTURO OSORIO, de la corriente “Ojo Ciudadano”, dijo lo siguiente: “Desde hace décadas la CTM se ha alejado y no ha legitimado la representación del obrero en Sonora, al igual que las centrales campesinas han perdido el rumbo”.

GUILLERMO PEÑA, líder de la CTM en Navojoa, afirmó: “Si las intenciones de estas personas que pretenden conformar un organismo para luchar por los trabajadores son buenas, adelante, están en su derecho”. Buen posicionamiento de Guillermo.

Sin embargo, la puerca torció el rabo cuando JESÚS ZAMORANO, de “Poder del pueblo”, sin emitir un posicionamiento propio, dijo esto: “Posiblemente el líder Alfonso Cannan Castaños se sume a esta causa, ya que hemos tenido acercamientos con él, pero primero será en el sur del Estado”…

¿Cannan metido en un asunto de trabajadores? ¡Agarren piedras!...

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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