Opinión

Arranca fuerte en esta nueva etapa el foro televisivo del exalcalde de Cajeme, Ricardo Bours Castelo

Rumbos

por

/x
Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

AL PRESIDENTE AMLO NO LE GUSTA que sus fuerzas del orden — militares y Guardia Nacional que vienen siendo casi lo mismo—, utilicen la fuerza letal en sus confrontaciones con el crimen organizado. Cero masacres, ha dicho.

Esto lo tuvieron muy claro los elementos del Ejército Mexicano que fueron agredidos a manotazos y con palos por vecinos de un poblado del centro del país. Los militares aguantaron a pie firme la humillación. Su disciplina castrense no les permite desacatar una orden superior así se trate de una ofensa casi imposible de aguantar.

El “culiacanazo” fue tan resonante que ya nada tenían que padecer para convencerse que esa es la línea presidencial que tienen qué seguir durante el sexenio de la Cuarta Transformación.

Este posicionamiento presidencial, está reflejando sus consecuencias a lo largo y ancho del país. Ya sucedió en Guanajuato. Sucedió en Puebla. Ocurrió en Veracruz y en Oaxaca. Y pegó durísimo en Caborca.

Esta directriz, este ordenamiento superior, representa la peor de las encrucijadas para nuestras Fuerzas Armadas. El video que las redes sociales difundieron a todo el país, muestra que para contrarrestar —ya no digamos combatir— al convoy integrado por 25 camionetas repletas de sicarios fuertemente armados, simplemente no se podía ir armados con abrazos y besos.

Yo no conozco otra forma de enfrentar a los violentos que con las mismas armas que portan ellos. El fuego se combate con fuego. Después de lo de Caborca, la caja de Pandora se abrió y surgieron todos los demonios que nos tienen atrapados a los mexicanos.

En la plática-entrevista —mutua— de RICARDO Y EDUARDO BOURS, el exgobernador de Sonora puso el dedo en la llaga del principal problema que enfrentan los mexicanos.

Dijo lo que ya todos los sonorenses sabíamos. Solo que casi nadie lo decía públicamente. Lo dijo Eduardo, y lo dijo su hermano —su carnal, como lo llama él—.

Esta es la verdadera importancia del posicionamiento político del exmandatario en su charla videograbada y subida a varias plataformas digitales, el lunes anterior.

Como ciudadano y como periodista, me reflejé en sus palabras. Sobre todo cuando se refirió al viejo alegato entre mandos policiacos y castrenses cuando se trata de justificar un fracaso en su lucha contra la inseguridad y la violencia: “se avientan la bolita unos con otros”.

Pues sí, verdad de verdades.

Este modesto columnista, ha sostenido —y sigo sosteniendo— que el problema de la inseguridad y la violencia, se ha agravado desde que el presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, decidió que al crimen organizado no lo enfrentarán con la fuerza. Que había qué dialogar con ellos, con sus familiares, convencerlos —a los jóvenes sicarios— que ese no es el camino, que en su Gobierno va a haber oportunidades de trabajo para que se alejen de la delincuencia.

Esta fue la “estrategia” que AMLO nos dio a conocer en una de sus “mañaneras”, se acordará usted.

Y para eso, se creó la Guardia Nacional, que se dijo, en principio, que sería civil pero integrada con elementos del Ejército. Todos sabemos lo que pasó.

Los grandes cárteles se ensañaron con la “estrategia” gubernamental. Se hizo evidente que eran ellos, y no el Estado, quienes tenían el control en regiones enteras del país. Luego sucedió lo inimaginable: el presidente va a la tierra de ‘El Chapo’ JOAQUÍN GUZMÁN LOERA y se encamina hasta el vehículo en el que la mamá del capo se encontraba: “No, no te bajes, aquí estoy ya”, le dijo, amable. Luego la tomó del brazo, cruzaron unas cuantas palabras, recogió el sobre con la carta que ella le entregó, y se despidió.

He escuchado a importantes analistas políticos exclamar con evidente desmoralización, que en ese momento sintieron que, definitivamente, ya no entendían nada. Yo tampoco, verdad de Dios.

Algunos quizás con ganas de hacer daño más que ilustrar a quienes les siguen en prensa escrita y en programas de televisión, dijeron que se podía malinterpretar pues parecía más un pacto con el diablo que un rasgo de compasión.

Tiene razón Eduardo Bours cuando, en su plática con el aspirante autoconfeso a la gubernatura de Sonora, afirmó que a quien le toque ganar la gubernatura, tendrá que hacer un Gobierno de sacrificios porque tendrá que concentrar recursos y tiempo a combatir la violencia y la inseguridad. Y, por ende, deberá olvidarse de hacer obra pública.

He dicho en reiteradas ocasiones que el tema de la violencia, de las ejecuciones y las masacres sin fin, no es algo que me agrade incluir en mis comentarios cotidianos en estos Rumbos.

Sin embargo, la presión profesional, mi instinto de periodista que lleva medio siglo en estos andares, me lleva, ineludiblemente, a echar mi cuarto a espadas.

¿Por qué ha fallado el Estado en su papel de guardián de la seguridad de sus ciudadanos?

Sí, es cierto: falta coordinación entre corporaciones. Es cierto, también, los mandos, para lavarse las manos ante el fracaso, se culpan unos a otros.

Pero esto no lo es todo.

En realidad, la razón fundamental, la culpa prioritaria, está en los acuerdos en lo obscurito que, por lo visto, el Gobierno parece haber olvidado.

Este es el punto. Y lo que pasó en Caborca, lo confirma. A veces, caro lector, no está demás ser un poco mal pensado.

Por cierto, coincidente con lo que el lunes dijo Eduardo Bours, ha sido el artículo que ayer publicó El Universal, el más enterado de los intríngulis que originan la violencia, HÉCTOR DE MAULEÓN. Sin desperdicio. Con fuentes serias, incluso, desliza la posibilidad de que, en efecto, el legendario RAFAEL CARO QUINTERO, haya regresado por sus fueros. Sinceramente, yo no lo creo. Pero bueno, no soy yo el experto, sino De Mauleón.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ DÉJEME CONTARLE: RICARDO BOURS tuvo ayer de invitada a su foro de diálogo por internet, nada menos que a la exalcaldesa de Álamos, RUTH ACUÑA RAZCÓN, que según me enteré, expuso un tema muy del momento para la región serrana del Mayo: los indígenas guarijíos, su situación paupérrima, y la infame manipulación política y electoral que el delegado de Programas de Apoyo (morenista, desde luego) está haciendo para ganar votos de cara a los sucesos políticos del 2021…

Precisamente ante esta actitud que el delegado niega, el alcalde VÍCTOR MANUEL BALDERRAMA, lanzó la voz de alerta: es necesario hacer una alianza con el Gobierno Federal para que la entrega de apoyos no se politice en favor de ningún partido…

Según veo yo las cosas, la intención de Balderrama es buena porque busca que los intereses politiqueros no influyan para dañar a quienes no muestren simpatía por el partido oficial, pues esto sería una canallada, considerando la situación tan complicada por la que atraviesan los guarijíos…

Por desgracia, no creo que estos funcionarios procesan de buena fe… no los veo en esa condición…

MIENTRAS TANTO, EL SÁBADO ANTERIOR RAÚL ACOSTA y yo, realizamos un viaje al Mayo, con todas las precauciones sanitarias posibles…

En lo personal, fui en busca de una medicina natural y aproveché para recorrer una vieja ruta que no había visitado años ha…

Antes de emprender el regreso, tuve el gusto de saludar y con él platicar, al maestro FRANCISCO JAVIER (aunque todos en Navojoa le llaman “El Coco”), DUARTE RAMÍREZ, vecino de San Ignacio Cohuirimpo lo que sugiere que el sub-director administrativo de la legendaria Normal de El Quinto, es pariente de MANUEL “EL CHAPO” RAMÍREZ…

El “Coco” Duarte, suele pasear con su hija MARÍA DEL SOL y con su sobrina ALBA en una simpática carreta de dos ruedas, con buenas muelles, una estampa que me llevó a recordar a mi inolvidable padre, don CESARIO, cuando se mudó a vivir a su ejido pegado allá a los cerros que se alcanzan a ver desde Bacabachi…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

Comentarios