Opinión

Con lo de ayer, los capitalinos empiezan a comprender el tamaño de la violencia que padecemos

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

FIEL A SU CONGRUENCIA Y A SU espíritu bondadoso, expresó sus puntos de vista totalmente desprovisto de egoísmos y de celos profesionales. No descalificó. Pudo hacerlo y no lo hizo por respeto a la dignidad de otros. Pudo llamarle “encuesta patito” a lo que se ha estado divulgando en redes sociales acerca de supuestas preferencias electorales para ciertas personas que a toda costa quieren apresurar los tiempos, pero no lo hizo.

Entrevistado por teléfono a la Ciudad de México por medios digitales de Cajeme — entre ellos Síntesisnoticias, así, pegado—, fue amable y receptivo con su entrevistador, GUSTAVO ZAMORA.

Un buen trabajo, sin duda, si bien ANDRÉS SALAS SÁNCHEZ, director general de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, no descalificó a quienes realizaron las mencionadas encuestas.

Si afirmó sin cortapisas, que con una pandemia sobre todos nosotros, es absolutamente inapropiado adelantar los tiempos de la política y menos andar con encuestas cuando la ciudadanía está sumida en un mar de tensiones y miedos por la acechanza de muerte que se abate sobre la población.

Solo en alguna ocasión, a lo largo de la conversación con el entrevistador, personalizó su criterio. Fue cuando se refirió a la señora MARGARITA VÉLEZ DE MARISCAL, presidenta del Voluntariado, y al parecer, una de las personas favorecidas en la supuesta encuesta.

Caballeroso como es y ha sido siempre Andrés Salas, dijo de ella que es una gran persona, que ha realizado un encomiable trabajo al frente del voluntariado, pero fue muy concreto y claro al decir que una cosa es el Voluntariado y otra la trayectoria política.

Yo digo que no se puede negar el dinamismo que ha desplegado la señora de Mariscal. Es indiscutible su incansable actividad pero ciertamente en lo político está huérfana de experiencia y trabajo realizado.

Cuando el periodista le preguntó si tenía interés en ser candidato a la Presidencia Municipal, Andrés Salas respondió que, por supuesto, tiene interés en la alcaldía de su municipio, pero que antes debe ser responsable y honesto con la gente y poner cada cosa en su lugar y en su tiempo.

En efecto: no son los tiempos de encuestas. Y yo diría que lo que más enoja a la opinión pública, es la desaseada manera en que se hicieron las “encuestas patito”.

A los ciudadanos les indigna que les vean la cara de idiotas. Cualquier persona, por neófita que sea en materia de política y de encuestas electorales, sabe diferenciar entre una encuesta realizada por profesionales y otra hecha por encargo.

Usted seguramente ha sido testigo de sucesos que han dejado muy mal parados a famosos encuestadores después de una elección. Le pasó a ROY CAMPOS, el de Mitofsky, cuando arriesgó el prestigio de su empresa vendiendo al mejor postor el sentido y las tendencias de una campaña electoral a favor de uno de los candidatos.

Finalmente, el candidato en cuestión, fue derrotado abrumadoramente.

Hasta hoy, Roy Campos no ha logrado reivindicarse con la opinión pública a pesar de que comunicadores como JOAQUÍN LÓPEZDÓRIGA, han intentado mantenerlo vivo con oxígeno suministrado a través de un foro de debate en el que Roy participa desde hace algunos años.

No ha sido el único.

¿Y sabe usted porqué Roy Campos y otros importantes empresarios del ramo han sido castigados por el público?

Pues porque los ciudadanos no dejan que les den atole con el dedo. Saben quién los está engañando para favorecer a un determinado candidato y quién asume un comportamiento profesional, serio y responsable.

Tiene razón Andrés Salas: es demasiado pronto para ponerse divulgar remedos de encuestas, cuando la sociedad está sumida en la angustia por la pandemia que parece haber llegado para quedarse. Al menos así lo percibe la población mexicana.

Claro: la historia nos enseña que no hay pandemia que dure cien años ni país que la aguante. Esta, la del coronavirus, no es de las más grandes que registran las estadísticas. Es de las pequeñas. Pero sucede que las generaciones actuales no las conocían. Sabían de ellas a la distancia en el tiempo. Ahora ya sabemos a qué atenernos. Todo pasará, estoy cierto, y entonces la política se hará presente.

Ya lo verá.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡Y AGÁRRATE, GENOVEVA, QUÉ VAMOS A GALOPAR! Ayer, a las 6:30 de la mañana (4:30 tiempo del Noroeste), un sector de la alcaldía Miguel Hidalgo de la Ciudad de México, acabó de despabilarse cuando una balacera atronó con fuerza la obscuridad que apenas empezaba a ceder ante lo primeros rayos alboreos…

XÓCHITL GÁLVEZ, que caminaba a esas horas, se encontraba a unos 500 metros del lugar donde se registró la primera balacera, por lo que la excoordinadora de la Comisión para la Defensa de los Pueblos Indígenas en los tiempos de VICENTE FOX, presumió que se trataba de una persecución…

No andaba muy equivocada…

El grupo de sicarios atravesó en el bulevar por donde pasaría el convoy de camionetas Suburban en que se desplazaban el jefe de la Policía de la Ciudad de México OMAR GARCÍA HARFUCH y sus escoltas, el camión, perteneciente al Grupo Carso (CARLOS SLIM HELÚ), que impidió que pudiera avanzar la caravana para ponerse a buen resguardo. Sin poder avanzar, los criminales “rociaron” de proyectiles calibre 50, disparados con una ametralladora Barret, el vehículo en que iba el jefe policiaco… Es la misma arma que utilizó el grupo comandado en Guanajuato por ‘El Marro’, y la misma que todos vimos en los videos durante el “culiacanazo”…

Hasta ayer en la tarde, el saldo fue de dos policías muertos, una mujer (civil), y el jefe de la Policía Omar García Harfuch, herido con tres proyectiles, además de pequeñas heridas por las esquirlas de otras balas…

Obviamente, las redes se saturaron, la nota se viralizó y las opiniones, cuestionamientos y palabras de solidaridad, abrumaron a los principales actores de este suceso…

El presidente AMLO, desde Michoacán, se vio mal, autócrata, excesivamente posesivo e impositivo, adueñándose de la información cuando antes que él, la jefa de Gobierno a quien legítimamente le correspondía dar la información, ya tenía los datos preliminares..

Bien vistas las cosas, lo que sucedió ayer en la Ciudad de México, debe ser el quiebre de una mística política de un Gobierno que quiere crear un modo de vida que simplemente no encaja en la realidad que nos ha tocado vivir…

¿Abrazos, no balazos?...

Evidentemente el “pueblo” no estuvo presente para defender a uno de los guardianes de la Cuarta Transformación…

Ayer mismo se manejó el tema de la seguridad del presidente…

Alguien, cercano a él, debe convencerlo que lo que se pretende resguardar, no es al líder de masas ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, sino al hombre que encarna la investidura presidencial…

Así las cosas…

Y A TODO ESTO, SEÑOR MÍO, ¿conoció usted a AMY CAMACHO, propietaria y directora del famoso zoológico Africam Safari, enclavado en Puebla?...

Ella ganó espacios en los principales medios escritos y de televisión, desde muy joven pues ayudaba a su papá, un enamorado de la naturaleza, que amaba profundamente a los animales…

En una entrevista que tuve la oportunidad de ver, Amy Camacho narra que siendo muy joven, se convirtió en el brazo derecho de su padre, y que fue muy feliz porque interactuaba con los animales…

“Imagínese, veíamos la tele tirados en el piso y poníamos como almohadas la panza de tigres o leones…

Mi papá jugaba con sus leones y yo también, y aquí nacieron varios elefantes”…

Fue una gran mujer, cuya muerte se originó cuando, en un viaje a África, se contagió con un virus que en México no le pudieron atacar…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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