Opinión

El diputado Luis Armando Alcalá encendió la mecha y su voz motivó a las comunidades yaquis

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

AYER ME PREGUNTABA UN AMIGO MÍO, guaymense: “¿qué significa eso de quiebre?”

--¿En qué sentido? Porque hay de quiebres a quiebres. Por ejemplo, de una rama que se quiebra. De un punto de quiebre. Es decir, un punto en el tiempo cuando una cosa, una región, un gobierno, una ciudad se quiebra.

¿Por qué la pregunta?

--Porque últimamente aquí en Guaymas se comenta en reuniones de amigos o cuando salimos a caminar por las mañanas, que este municipio tuvo varios puntos de quiebre en su larga vida.

--Ah, bueno. Eso.

Le expliqué que yo he discutido con amigos míos que se dedican a la política, que, efectivamente, Guaymas ha pasado por varios puntos de quiebre. Dije que he consultado a historiadores y cronistas municipales, acerca de este tema. Es así como me he atrevido a escribir estos apuntes.

Un cronista en retiro me dijo que una parte importante de Guaymas se “quebró” en 1989. Fue cuando el Gobierno de CARLOS SALINAS DE GORTARI, embistió sin misericordia al sindicato petrolero, cuyo líder máximo, JOAQUÍN HERNÁNDEZ GALICIA, ‘La Quina’, fue derrocado y encarcelado por elementos del Estado Mayor Presidencial.

Muchos líderes que yo conocí y que en diversas ocasiones me habían expresado ser leales hasta a la muerte a ‘La Quina’, a la hora de la verdad, le dieron la espalda, renegaron de su militancia en el quinismo y profesaron lealtad al nuevo Gobierno y al nuevo liderazgo, que encarnó CARLOS ROMERO DESCHAMPS.

El segundo quiebre de Guaymas, se registró en 1991. Eran tiempos de elecciones y le negaron el triunfo al auténtico victorioso, en este caso, el hoy finado JOSÉ RAMÓN URIBE.

El PAN, que ya había entrado a la vergonzante etapa del concertacecionismo político del PRI, negoció con el tricolor un Consejo municipal.

Dos años después, Guaymas volvió a crujir cuando por pleitos políticos al más alto nivel, desde el Gobierno mandaron la orden de aniquilar algunos cacicazgos sindicales que no eran de las simpatías del régimen federal.

Fue así que arremetieron contra los cooperativistas pesqueros y, naturalmente, con los dirigentes, haciendo “tronar” a 35 cooperativas con ocho mil familias.

Fue el golpe económico y político más devastador en muchos años que Guaymas había sufrido.

(Lo digo ahora: FLORENTINO LÓPEZ TAPIA era un dirigente con inconfundibles rasgos caciquiles. De hecho, era un cacique. Peor no cacique matón. No un depredador de los pobres. Desde el poder acumulado, ayudaba a su gente en la mejor forma posible. Apoyó la economía del Puerto y, en general, en la ciudad se respiraba pujanza, los negocios florecían y todos sabían que esto se debía a don Florentino. Al tumbarlo a él, acabaron con esa economía revolvente que cre cía y hacía feliz a la región).

¿Sabe usted adónde fueron a parar las propiedades de las cooperativas? A las manos de diez empresarios privados consentidos en la época.

Políticamente, Guaymas se volvió a quebrar en 1997 (cabe decir que en ese año no solo se quebró Guaymas, también se quebraron Cajeme, Navojoa, Huatabampo, Empalme y el resto de los municipios rurales del sur de Sonora, excepto Álamos, Quiriego y Rosario). Fue el año en que el cardenismo de CUAUHTÉMOC CÁRDENAS, hizo que en esta parte del Estado, el PRI sufriera su peor derrota en su historia, hasta entonces.

El PRD, el partido de Cuauhtémoc, arrasó desde Guaymas hasta Navojoa, y pintó de amarillo todo el firmamento sureño.

Cuando se supo del triunfo de la entonces perredista SARA VALLE DESSENS, muchos dijeron que el PRI había negociado con el solaztequino. Por supuesto, el PRI en el Gobierno, no el PRI municipal. Como haya sido, fue un punto de quiebre para Guaymas. De todos los perredistas que ganaron en aquel año, solo Sara Valle regresó con otros colores y ganó.

Y Guaymas está prácticamente en quiebra. Para el 2000. Los guaymenses, desencantados con sus liderazgos priístas, le negaron su voto mayoritario en las urnas, a un empresario que pudo haber sido un excelente alcalde y remontar la crisis permanente que Guaymas ha venido arrastrando durante décadas.

La derrota de MARCO ANTONIO LLANO ZARAGOZA, es, en sí misma, una derrota de Guaymas.

Algunos viejos porteños, me dicen que lo demás solo fueron consecuencias.

¿Cómo está Guaymas ahora?

Según veo yo las cosas, la ciudad Puerto luce quebrada, económicamente hablando. Se percibe que está dividida como región, dividida en lo social y polarizada en lo político. En estas circunstancias, dicen mis interlocutores —es muy difícil que el PRI pueda recuperar la plaza—.

Pues sí, verdad de verdades.

Curiosamente, todo el sur de Sonora muestra una imagen de fatiga, de desaliento y desesperanza. Ya no es el PRI el motivo de tanta tristeza. Es la reencarnación priísta en Morena. Y es la negación, también encarnada, en el liderazgo de un hombre que sembró esperanzas como nadie, sin labrar la tierra, sin prepararla para que diera frutos.

Eso es lo que creo.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ DÉJEME DECIRLO: ESTE DÍA posiblemente se sienten a la misma mesa a platicar como Dios manda, dos paisanos huatabampeses que se conocen de toda la vida, y quiero pensar que platicarán de sus mutuos proyectos políticos y de sus ideas poniendo todo su esfuerzo para que su partido triunfe…

Me refiero a RODOLFO JORDÁN VILLALOBOS, líder estatal de la CNC, y al exalcalde, exdiputado local y federal y exmuchas cosas más, PRÓSPERO IBARRA OTERO…

Algunos podrían arquear las cejas por este encuentro, pero a fe mía que no existe ninguna razón para sentir extrañeza…

Son dos políticos con aspiraciones políticas que, en algún momento, podrían coincidir en un mismo lugar, pero que, hablando civilizadamente, todo se puede solucionar…

Además, como ya dije son de Huatabampo los dos…

¡Y AGÁRRATE, GENOVEVA, QUÉ VAMOS A GALOPAR! Fue el diputado local de Cajeme, LUIS ARMANDO ALCALÁ ALCARAZ, quien empezó a empujar fuerte, a levantar la voz en contra de la propuesta de la alcaldesa de Hermosillo de polvear la cara de la gata para hacerla parecer lo que definitivamente no es…

En otras palabras: CÉLIDA LÓPEZ —y aquí ya lo compartí con mis dos que tres lectores, usted se acordará— está empeñada en que Morena desde el Congreso apruebe su propuesta a fin de que lo que ella llama Acuaférico Ramal Norte Hermosillo, se convierta en el oasis que dé majestuosidad a la zona norte de la capital del Estado, usufructuando el agua de la Presa El Novillo…

La presidenta hermosillense, quiere reelegirse y su gestión no es otra cosa que un acto de oportunismo…

Mire usted: el diputado Alcalá Alcaraz, le vio las orejas al lobo y dio la voz de alerta, una voz que ya está encontrando eco en otros legisladores, alcaldes y políticos partidistas…

Ayer mismo, la Tribu Yaqui, a través de sus autoridades, echó su cuarto a espadas y, bueno, me parece que Luis Armando Alcalá prendió la meche y a ver qué pasa…

En todo caso, ya se verá…

Y POR ÚLTIMO, RECIBÍ UN MENSAJE a través del Whatsapp, del profesor JOSÉ PEDRO MONTAÑO, en el que se muestra complacido por los comentarios que leyó en estos Rumbos el sábado anterior, en torno a la personalidad del licenciado ANDRÉS SALAS SÁNCHEZ, director general de Asuntos Jurídicos, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y cuyas aspiraciones a la municipal de Cajeme, son de sobra conocidas…

 El maestro Montaño me dice que Andrés fue su discípulo y que siente una gran satisfacción de que esté triunfando en el servicio público…

Es todo.

 Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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