Opinión

Justicia, política y espectáculo

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Bulmaro Pacheco, columnista

Bulmaro Pacheco, columnista

Hace bien Alejandro Moreno dirigente nacional del PRI en aclarar que Emilio Lozoya no militó ni un solo día en las filas del PRI. No en balde, el affaire con el ex director de Pemex lleva varios mensajes. Lozoya negoció con el Gobierno su extradición, ya está en México y lo que sigue ahora es el espectáculo, los señalamientos, y los nombres que el Gobierno está esperando para explotarlos políticamente, sobre todo contra el PRI y el PAN.

También deberá registrar Alito Moreno el riesgo de postular candidatos improvisados como la senadora Vanessa Rubio que en medio del fragor de la batalla abandonan la causa por sus intereses personales. ¿A quien hay que cargarle esas pifias? ¿A Peña o a Meade? No se midieron en 2018 al impulsar candidaturas de no militantes que a las primeras de cambio no tardaron en mostrar el cobre.

¿Por qué el Gobierno contra PRI y PAN? Porque son los únicos con presencia nacional que pueden postular 300 candidatos de mayoría y 200 de representación proporcional para la próxima Cámara de Diputados, y porque Morena, el partido oficial no podrá resolver sus diferencias internas de aquí a la elección, por eso les urge buscar culpables.

También a Morena y al Gobierno les conviene la aprehensión del exgobernador de Chihuahua César Duarte y lo que pueda aportar. Aunque a Duarte ya se lo cobraron al PRI en 2016 con la victoria de Javier Corral del PAN, pero a juicio del Gobierno… quedan algunos pendientes. Igual sucede con el caso de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre del 2014: ¿Por qué el interés oficial de reabrir el caso de la normal rural de Ayotzinapa y afirmar que no existe una “verdad histórica” como se sostuvo a finales del sexenio pasado?

Aquí se trata de golpear a quienes en el pasado ya investigaron y llegaron a conclusiones, pero que gracias al corrompido sistema de justicia los culpables de los asesinatos fueron uno a uno dejando la cárcel a excepción del alcalde de Iguala y su esposa.

Dice Jorge Fernández Menéndez y tiene razón: “No fue el estado el que mató a los jóvenes de Ayotzinapa, no participó en esos hechos el Ejército, fueron narcotraficantes, ligados a policías y autoridades municipales y posiblemente locales”{…} “No fue un crimen político, fue la consecuencia de la corrupción, la violencia y la impunidad con que actúan las fuerzas del crimen organizado y de su complicidad con autoridades municipales y estatales” ¿Se irá a reconocer que el delito se cometió mientras en Guerrero gobernaban las izquierdas y que el alcalde de Iguala fue recomendación de López Obrador? Eso al parecer para ellos no tiene la menor importancia. Al Gobierno le interesa el espectáculo porque hay tres crisis; la de salud, la económica y la de inseguridad que no tienen solución en el corto plazo y que van a influir en el comportamiento de los votantes el año próximo. Estos seguramente le pasarán la factura a Morena porque en el manejo de las tres crisis ha habido ineptitud oficial y pésimas previsiones. La crisis económica de 1932 provocó una caída del 14.8% del PIB, la de 1995 fue del 6.9% y la del 2009 fue del 6.5% En las tres ocasiones hubo consecuencias políticas. Esta vez no será la excepción.

¿Cuál será la cifra real de la caída de la economía mexicana durante el 2020? Los expertos la calculan en 9.3% la peor en 88 años.

¿En qué y como va a terminar la pandemia y cuáles son las cifras reales de contagiados y muertos? Hasta ahora, nadie lo sabe. Del lado oficial solo se concretan a darnos un parte diario de contagiados y muertos que solo incrementan los niveles de estrés y miedo entre la gente.

¿En que va a terminar el desafío cada vez mas intenso de las fuerzas del hampa organizada contra el Estado Mexicano? Nadie parece saberlo.

En 1932 gobernaba Pascual Ortiz Rubio y la economía mexicana cayó en un 14.8% . Ortiz Rubio renunció a la Presidencia. Dice Alberto J. Pani, a la sazón secretario de Hacienda del Gobierno en 1932, sobre la “anómala situación mexicana: “aguda deflación monetaria, inestabilidad internacional de nuestra divisa, y total desaparición del crédito; parálisis progresiva de la industria y el comercio; abatimiento en la tasa de los salarios y aumento en el número de los desocupados y, como consecuencia de todo ello, una precipitada declinación del rendimiento de las rentas federales y un estado deficitario creciente de la Hacienda Pública”. En 1995 la economía cayó 6.9 % y en 1997 el PRI perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y el Gobierno de la Ciudad de México en 1997. En el 2000 el PRI perdió la Presidencia. La economía mexicana cayó en un 6.7% en el 2009. Eso y el clima de violencia provocaron que el PAN y Felipe Calderón perdieran la elección presidencial en 2012. ¿Irá a ser la excepción el 2021?

Que hable Lozoya y señale culpables o cómplices de las decisiones que lo llevaron a proceso penal, que se conozcan nombres y apellidos de aquellos personajes que tanto daño han hecho. Que hable el exgobernador Duarte también, que se sepa la verdad y el tema toque fondo para que se combatan las simulaciones y los excesos. Los partidos no pueden seguir siendo rehenes de aquellos que solo los utilizan para sus fines privados y para acumular riquezas mal habidas, eso tiene que cambiar.

Igual de útil será lo de Ayotzinapa. La investigación se ha reeditado con la intención de desacreditar al pasado ¿Quién ha dicho una palabra para señalar que las autoridades estatales y municipales de Guerrero eran de la izquierda cuando ocurrió la desaparición de los estudiantes de la normal rural? ¿quién recuerda que el exalcalde de Iguala y su esposa vinculados al hampa organizada se encuentran presos porque fue alrededor de ellos que se desarrolló una parte de la trama que ahora se investiga?, ¿Qué van a hallar en el caso Ayotzinapa? Nada, refritos del caso nada más. Si en verdad existen reales intenciones de combatir la corrupción como a cada rato se afirma en el gobierno, también deberá incluirse en la agenda de pendientes mediáticos y justicieros la investigación en proceso por la denuncia de Alfonso Ramírez Cuéllar, dirigente nacional de Morena, contra la secretaria general y expresidenta Yeidckol Polevnsky (2017-2020), acusándola de “lavado de dinero” y malos manejos financieros por 395 millones de pesos en el tiempo que fue dirigente. El Consejo Nacional de Morena avaló el pasado fin de semana la denuncia, sin embargo nada se ha vuelto a mencionar. Ya le cobraron a la ex líder nacional del PRD Rosario Robles viejos agravios. Que sean parejos. Nuevos tiempos de política y de espectáculo nos esperan los próximos meses. Ante el agravamiento de las tres graves crisis que vivimos, tanto a Morena como al Gobierno Federal les conviene explotar los casos penales a debate que ahora sí, les han caído “como anillo al dedo” quizá porque como nunca, registran el riesgo de que los electores decidan cobrar facturas por los cambios que no se han hecho y los problemas no resueltos que cada vez se agravan y golpean más.

bulmarop@gmail.com

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