Opinión

Las mentiras de la alcaldesa de Hermosillo, Célida López: la misma gata pero revolcada

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

NO SÉ SI LO QUE VOY A exponer ya se escribió y se publicó en algunos medios. Podría ser que así fuese. Como sea, dada la importancia que reviste para Cajeme, el tema debe ser planteado, escudriñado y ventilado a la luz pública sin importa que alguien más lo haya escrito.

Las cosas como son.

CÉLIDA LÓPEZ, la alcaldesa de Hermosillo, le está mintiendo a la opinión pública. Para ella, lo de menos es que le mienta a la opinión pública de la capital sonorense. Lo grave es que le miente a la opinión pública del sur de Sonora y concretamente a la del Valle del Yaqui.

Según información obtenida, entre los argumentos que ofrece la alcaldesa de Hermosillo es que no se usará agua de El Novillo, que será agua de El Molinito. En este punto, Célida López miente, ya que el dictamen aprobado por el Ayuntamiento de Hermosillo y entregado junto con la solicitud al Congreso del Estado, establece que la factibilidad del proyecto se basa en agua de El Novillo.

Y lea estos datos, por favor, caro amigo: Es exactamente la misma obra que se proyectó en tiempos de GUILLERMO PADRÉS ELÍAS, que sería la continuación del Acueducto Independencia. Y que fue impugnada por el NO al Novillo.

Concediéndose una suspensión provisional del Poder Judicial de la Federación, al carecer de Manifiesto de Impacto Ambiental, por lo cual actualmente no se puede construir. Sin embargo, al proyecto le cambian de nombre y realizan los trámites consiguiendo todos los permisos como si fuera un proyecto distinto. Déjeme contarle algo que me fue informado: el costo de la obra se calculó en 370 millones de pesos, empero, esta será financiada en su totalidad por la empresa que la va a construir. Por ende, requiere de un presupuesto multianual que naturalmente debe ser aprobado por el Congreso del Estado, pero que elevaría el costo de la obra aproximadamente a 650 millones de pesos, que se pagarían en 10 años.

Hay qué decir que esto comprometería más las finanzas de Hermosillo cuya deuda a largo plazo actual es de mil 972 millones de pesos. Es el tercer municipio más endeudado del país. El Organismo de Agua de Hermosillo no tiene capacidad financiera para hacerse cargo de la obra.

Tal es la realidad de esta trama que ciertamente no deja bien parada la honorabilidad de la señora alcaldesa.

Ahora bien: a nadie se le puede escapar que un tema muy socorrido en la Capital del Estado, es la falta de agua que viene padeciendo, tiempo ha. Es el principal argumento desde que se proyectó el acueducto y fue igual cuando se propuso la desalinizadora en tiempos de ARMANDO LÓPEZ NOGALES como gobernador y de DOLORES DEL RÍO como alcaldesa de Hermosillo.

Sin embargo, el Registro de Derechos de Conagua dicen lo contrario.

Hélo aquí: a Cajeme y Hermosillo les acreditaron títulos de asignación de agua para uso urbano, tanto por aguas superficiales como subterráneas.

Según expertos en el tema, si sumamos la totalidad de títulos de Cajeme y comparamos con la totalidad de títulos para Hermosillo, (incluyendo los 60 millones de m3 al año del Acueducto Independencia), encontramos que el municipio de Hermosillo consume más de 930 litros de agua diarios por habitante, mientras que a Cajeme solo 447 litros de agua por habitante.

¿Qué significa esto?

Significa que a Hermosillo no le falta agua para uso urbano. En todo caso sería a Cajeme.

¿No le parece a usted?

En términos reales, esta es la verdadera injusticia de todo este revoltijo que está haciendo la alcaldesa Célida López. Técnicos de varias generaciones han afirmado que el verdadero problema de Hermosillo, es que su red de distribución está colapsada. Pero no de hace poco, sino de muchos años.

Hace aproximadamente diez años, en la primera etapa del Gobierno de Padrés, este columnista tuvo acceso a estudios realizados por técnicos internacionales. Y el resultado fue que la red de distribución estatal hecha una ruina.

De estos estudios, se desprende el siguiente texto:

“Hasta antes del 2010, estudios hidrológicos de la Conagua dictaminaban una disponibilidad de 100 millones de m3 de agua superficial para Cajeme. Esto es, además de los 49 millones de m3 que tiene asignado el Organismo Operador del Agua Potable de Cajeme, había la posibilidad de crecer en asignación de agua a como el crecimiento de la ciudad lo requiriera”.

Lamentablemente, como el asunto del Acueducto Independencia, muchas cosas cambiaron para el Valle del Yaqui, y en particular, para Cajeme.

Sucedió que luego de la asignación de títulos para la operación del Acueducto Independencia, el estudio hidrológico para ese año solo consideró una disponibilidad aproximada de 50 millones de m3. Imagínese, solo la mitad.

O sea, que de un plumazo y por las pistolas vaya usted a saber de quién, borraron el 50% de disponibilidad de agua para Cajeme. Así las cosas, ¿cómo no poner el grito en el cielo cuando ahora es una alcaldesa de Hermosillo, la que mañosamente está tramitando de nueva cuenta el robo al patrimonio hídrico del Valle del Yaqui?

Este es un tema que nunca acaba. Sinceramente, hace 10 años, cuando enarbolé la bandera de la lucha por la defensa del agua del Valle del Yaqui, pensé que nunca más volvería a abordar este asunto.

Pero, bueno, bien se sabe que la vida da muchas vueltas y que nunca se debe decir nunca.

Me cae.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ Y AQUÍ, EL OBLIGADO PARÉNTESIS luctuoso: ayer me llamó por teléfono de Hermosillo, el licenciado JULIÁN LUZANILLA CONTRERAS…

--Tengo que darte una mala noticia. Me acaban de informar que murió doña Concepción viuda de Montoya. Te lo comunico porque tú fuiste muy amigo de su esposo, el gran trombonista que fue Montoya— me dijo…

--Sí, Luis y yo fuimos muy amigos hasta su muerte. De hecho, cerca ya del final, estuve en su casa de la colonia Hidalgo, en Ciudad Obregón. Era una tertulia por algún cumpleaños. En esa ocasión nos acompañaba Roberto Romero, el magnífico vocalista de su grupo musical…

--¿Pero conociste a doña Concepción?...

--Por supuesto, conocí a doña Conchita…

Ahora lo digo: yo tuve una muy cercana relación con algunos miembros de la familia Coronado. Luis Montoya estaba muy cercano a ese grupo familiar y de alguna manera yo también…

Me duele decirlo, repetirlo: el último eslabón que me unía en simpatía y afecto con los Coronado, falleció hace dos o tres semanas, el COVID-19 se lo arrebató a su familia y a sus amigos. MANUEL GARCÍA CASTAÑEDA, fue como un hermano para mí y sin duda lo que más lamento y sufro, es que no se me permitió acompañarlo en exequias pero si ni siquiera verlo en un ataúd…

Mel, mi amigo, mi hermano, fue trompetista fundador —siendo muy joven— del Grupo Comparsa Juvenil Coronado…

La suya, igual que la del resto de los muchachos fundadores, es una historia muy hermosa que espero poder contarle a mis dos que tres amigos cualquier día de estos…

Por ahí se encuentra la hebra que me acercó a LUIS MONTOYA, mi noble amigo…

¡Descanse en paz, doña Conchita!...

ACÁ, EN CIUDAD OBREGÓN, ayer platiqué por teléfono con doña CUQUITA AMADO DE ARAIZA, y me dio gusto saber que se está restableciendo de su problema de salud…

“El médico me ha dicho que voy superando el problema, estuve muy mal”, me cuenta, hablando con dificultad…

¡Larga vida para usted, querida señora!...

Y POR ÚLTIMO, HE LEÍDO una carta que un grupo de médicos de un hospital de Polanco, en la Ciudad de México, le envió al empresario gastronómico JUAN DIEGO COTA, agradeciendo su gran disposición para llevar hasta el nosocomio la cocina de Los Arbolitos de Cajeme…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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