Opinión

Si Célida López leyera su historia, sabría que los yaquis perdieron batallas pero nunca la guerra

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

HACE CINCO AÑOS FUE LA Tribu Yaqui la que, con su fuerza histórica, logró que la lucha por los derechos de agua de El Novillo, quedaran cuando menos en están bay.

Bloquear la carreta federal 15 (la Cuatro Carriles), siempre ha sido un dolor de cabeza para los Gobiernos en turno, Federales y estatales. Y es que los yaquis son aguerridos por naturaleza. Su garra bélica está plasmada en la historia de México.

Sus guerras vienen desde mucho antes de los caudillos revolucionarios. Pero la que más se conoce de esas luchas, es la que inicio en los tiempos de PORFIRIO DÍAZ.

Después, los persiguieron PLUTARCO ELÍAS CALLES y ÁLVARO OBREGÓN. No pudieron con ellos y terminaron negociando.

Los yaquis, como guerreros, eran endiabladamente astutos. Perdieron batallas y muchos soldados, pero nunca la guerra.

Es cierto: se rendían ante la superioridad numérica de los ejércitos federales, pero no claudicaban para siempre.

Como tribu, lograron lo que no pudieron alcanzar muchas otras etnias: hacer que el Estado les otorgara dominio absoluto y autónomo en tierras con agua y bastante fertilidad para la agricultura y ganadería.

Si ellos no supieron o no quisieron hacerlas producir agrícolamente y con hatos ganaderos bueno, eso tampoco es culpa de ellos.

La Nación Yaqui siempre guerrera por excelencia. Lo trae en los genes. Nacieron y crecieron siempre pensando que su destino era pelear por el dominio de sus tierras originales.

Este es el punto.

Por eso la franja por donde pasa la carretera Internacional 15 (la Cuatro Carriles, pues) el gobierno virtualmente la tiene como contrato por servidumbre.

Y por eso, a la hora de cualquier negociación, son los yaquis los que ponen las reglas.

En este contexto, la alcaldesa de Hermosillo tocó un punto muy sensible: mentir para robarle a los yaquis sus derechos de agua pero también a Cajeme.

Está demostrado documentalmente, que la gobernante, quién sabe sirviendo a qué intereses políticos y económicos, falseó la información en los trámites para que su propuesta fuera aprobada.

En términos de ley, se diría que la aprobación en el Congreso Estatal, no se dará porque jurídicamente sería una aberración.

Pero bien se sabe que la burra no era arisca, la hicieron a palos. Ahora los yaquis, como quien dice, se han puesto los huaraches antes de espinarse.

Pues sí: ¿ y después de la espinada para qué?

Decía de los yaquis y sus guerras sucesivas. A muchos de sus mejores guerreros, se los llevaron en un barco a Yucatán. Se pensaba que con este golpazo ya no serían problema para el Supremo Gobierno.

Se equivocaron.

Jamás rindieron armas. Esto lo comprobó Obregón: ya siendo expresidente pasó las de Caín para hacer que aceptaran negociar a los grupos que andaban desbalagados por la Sierra del Bacatete.

A Calles, que era presidente, tuvo que ordenar al Secretario de Guerra y Marina, el obregonista JOAQUÍN AMARO, que le dijera a Obregón que apresurara el sometimiento de los yaquis rebeldes porque estaba necesitando a esos soldados en Sonora, para combatir a los cristeros en Jalisco y en Colima.

No perdieron la guerra los yaquis.

Preservaron sus tierras, sus aguas, su autonomía. Y ahora siguen luchando con las reglas de la presión que imponen los nuevos tiempos: el bloqueo de caminos. Y más cuando el camino, por donde pasa la Cuatro Carriles, lo consideran suyo.

Esto es lo que CÉLIDA LÓPEZ ha logrado con su temeraria decisión. GUILLERMO PADRÉS ELÍAS la perdió a medias porque el acueducto Independencia, continuó operando con media capacidad.

La ganó y la perdió contra Cajeme, contra los yaquis. No la va a ganar Célida y quienes se encuentran tras bambalinas.

Si en el Congreso los morenistas incurrieran en una canallada como la que los impulsores de la propuesta intentan hacer, empezaría otro largo y desgastante litigio que a nadie le conviene.

En fin, así las cosas.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: FUE UNA CASUALIDAD que me enterara. Quise saber quién me enviaba el whatsapp y abrí el perfil de la foto. No había fotografía, lo que había era una esquela en la que el líder moral de los locutores en Cajeme, FRANCISCO CONTRERAS VERGARA, participaba el sentido deceso de JOSÉ DE JESÚS (Pepe, para sus amigos) GARCÍA DE LEÓN MARTÍNEZ…

El Zurdo ENRIQUE GUERRERO BARRAZA, que fue su amigo, me acabaló el dato: Pepe falleció aproximadamente a las 04 de la madrugada, en Ciudad Obregón…

Yo tuve el privilegio de conocer a Pepe, allá por los tiempos de mi aventura con el periódico El Observador… Uno hubiera pensado que, por su descomunal estatura, él sería un hombre duro de carácter, incluso hasta violento si se quiere…

Nada más lejos de la realidad: Pepe era amable, cordial, dador de amistad y siempre, siempre, con una sonrisa en el saludo…

Con respeto y aprecio por tantos años de conocernos y charlas y veladas compartidas, desde esta modesta trinchera periodística, envío mi solidaridad y mis condolencias, a LUIS FELIPE GARCÍA DE LEÓN y a su familia…

¡Descanse en paz el inolvidable Pepe!...

Quiero contarle, señor mío, que ayer fue un día de malas noticias para este columnista y para muchas otras personas: El Zurdo Guerrero me hizo saber de los lamentables decesos de dos amigos por los que tuve afecto grande…

En Guadalajara, adonde fue trasladado porque en Obregón había insuficiencia de camas en los hospitales, murió RAMÓN BUELNA VALENZUELA, ciudadano de bien, que durante muchos años prestó sus servicios en la Secretaría de Hacienda, y cuya enfermedad no pudo superar…

También fui enterado del deceso de RAMÓN CAJEN CORONADO, que fue Gerente de la Cámara Nacional de Comercio, sección Ciudad Obregón, hace algunos años…

Ramón y yo fuimos amigos y más lo fue de mi hermano LIBRADO, pues fueron compañeros en la primaria “Recursos Hidráulicos”…

Lo comentaba yo con Enrique: después de la pandemia, sea por culpa del COVID-19 o por otra enfermedad, vamos a encontrar una nueva normalidad, pero no como la de LÓPEZ GATELL, sino una realidad en la que muchos amigos ya no estarán más aquí… “Ni tú ni yo, querido amigo—le dije—, tenemos asegurada la permanencia para estar en la inauguración del final de esta crisis”…

Pero por lo pronto, nos ha tocado en suerte despedir así sea virtualmente, a personas que han tenido una significación muy importante en nuestras vidas…

¡Dios les bendiga!...

ESTO ME RECUERDA QUE EN GRANADOS, en la sierra alta sonorense, hay un cajemense del meritito Sector Plano Oriente, que no ha dejado de cumplir con sus deberes religiosos ante la grey católica de los pueblos aledaños a Granados, sede la Iglesia de San Isidro…

Usted seguramente adivinó a quién me refiero. En efecto, al padre RENÉ ESQUER VERDUGO, cuyas misas tiene la gentileza de enviármelas video grabadas…

¡Saludos a ti, querido René!...

A PROPÓSITO DE AMIGOS inolvidables, una grata sorpresa me llevé cuando descubrí en la foto del perfil de whatsapp, a mi amigo que lo fue desde los años setentas, el magnífico fotógrafo de prensa, ABEL MORALES…

Abel murió tempranamente, hace varias décadas, y su partida me dolió profundamente. La foto a mi hija Amaranta la tomó Abel, y en ella me veo yo sosteniéndole la muñeca para la partición del pastel… Mi bebé lloraba…

En la foto de whatsapp del Maestro ABEL MORALES, primogénito de mi amigo, su padre lo tiene tomado de los hombros y brazos para que se sostuviera en la bicicleta navideña…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gamil.com

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