Opinión

AMLO y Trump: dos populistas, cara a cara

De Primera Mano

por

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Francisco Ruiz Quirrín, columnista

Francisco Ruiz Quirrín, columnista

Aplaudo el mensaje del presidente López Obrador ante su homólogo estadounidense Donald Trump, por una sola razón: Aprovechó el momento para hacerle un sutil reclamo sobre la existencia de “agravios que no se pueden olvidar”.

Y no pudo ser directo y franco el mandatario mexicano porque, cual populista consumado, tenía qué decirle a su interlocutor lo que este deseaba escuchar. Por eso tanta zalamería.

Pero los asesores de AMLO (me informan que Marcelo Ebrard, el canciller, fue pieza clave en la redacción del mensaje) buscaron la mejor forma de salvar el discurso en el llamado Jardín de las Rosas de la Casa Blanca y evitar una andanada de críticas por la excesiva amabilidad al presidente estadounidense.

Si. En la expresión presente de los “agravios que no se pueden olvidar”, se incluía no solo el jugoso negocio que los Estados Unidos hicieron a mediados del Siglo XIX cuando se apoderaron de más de la mitad de territorio mexicano, sino también los insultos en la pasada campaña presidencial, cuando Trump, calificó a nuestros connacionales de “violadores y narcotraficantes”. Todo lo demás fueron manifestaciones de dos gobernantes populistas que al hacer sentir bien a su contraparte, aseguran el éxito de la reunión primero y de acciones posteriores como lógicas consecuencias.

Fíjese nada más, algunas de las expresiones cargadas de afecto y consideración: AMLO agradeció a Trump por el “trato respetuoso que nos ha ofrecido; por no tratarnos como si fuésemos una colonia (del imperio) y por su ayuda en las negociaciones ante la OPEP en la producción de petróleo y por el envío de respiradores para salvar vidas ante la pandemia del COVID.

El presidente de México, tuvo un cierre magistral cuando, en el ofrecimiento de la reunión con empresarios e invitados especiales, dijo que “habían fallado los pronósticos, pues no se había peleado con Trump, sino que se reforzó una gran amistad”.

Por su lado, el presidente de los Estados Unidos, tuvo expresiones halagüeñas para los mexicanos:

“Son muy trabajadores y son dueños de sus negocios. El Tratado (de Libre Comercio) permitirá mayores inversiones y seguridad de trabajo para todos”. ¿Dónde está el sentido político-electoral en esas expresiones?

Evidentemente, fue un guiño de Trump a los votos de los mexicanos el próximo noviembre, cuando busque reelegirse en la Casa Blanca.

¿Ganó López Obrador? Sí; ¿Ganó Trump?

Sí. Ahora habría qué esperar las reacciones de los mexicanos y latinos en los Estados Unidos.

Para México, nos quedó además la certeza de que Andrés Manuel López Obrador puede ofrecer sus mensajes de una manera más ágil, sin usar tantos espasmos como en sus “mañaneras” mexicanas.

 Ambos demostraron que son capaces de mentir lo suficiente, para anteponer sus proyectos políticos personales sobre temas de histórica injusticia.

En lo personal, me da gusto que le vaya bien a López Obrador en el extranjero. Finalmente él es quien nos representa a través de la figura de la Presidencia de la República.

… Y el respeto a esa figura, aunque mucho se ha perdido, se retoma en una batalla con mandatario extranjero.

Joe Biden, el candidato demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos, reaccionó a la visita de AMLO a la Casa Blanca y recordó en Twitter, que durante la pasada campaña electoral, Trump calificó a los mexicanos de “violadores, violentos y narcotraficantes”… Y enseguida, precisó: “Tenemos qué retomar las relaciones de migración con México de una manera digna. Eso haremos cuando sea presidente”… Finalmente es una apuesta la que hizo López Obrador diciendo a los mexicanos de allá y acá que Trump es amigo respetuoso y apoyador de México… Si Biden es el triunfador en noviembre, quizá habría qué recomponer esa relación vecinal.

El Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana, de la que es secretario general Napoleón Gómez Urrutia, conmemorará su aniversario número 86 este 11 de julio… Desde su creación, en 1934, tanto don Napoleón Gómez Sada, como su hijo ‘Napito’, han tenido como regla esencial la unidad, buscando ser ejemplo entre las organizaciones gremiales del país… Habrá que reconocer que Gómez Urrutia, a pesar de todos los problemas que ha enfrentado, se ha sostenido gracias a la solidaridad del fuerte grupo que le acompaña al interior de su sindicato… Además, hoy por hoy es “protegido” del presidente López Obrador, quien lo regresó de Canadá para hacerlo senador.

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