Opinión

En Cajeme y en Sonora, es inédito: un presidente de la República defenestrado por los ciudadanos

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

LA FIGURA REBOSANTE DE ADRENALINA del presidente LUIS ECHEVERRÍA, desfiló subconscientemente por mi memoria. El hombre que hoy ostenta la investidura presidencial, parecía una reencarnación clónica de aquel personaje que llevó al país al caos y arrastró la investidura por toda la República, improvisando programas de inversión, ordenando la construcción de obras al calor de un arrebato de emoción. Gastando lo que ya no se tenía en las arcas.

La reencarnación de LEA en AMLO?

Así me lo pareció. De hecho, hasta en la guayabera se le recuerda. Quizá diferentes en estilo, pero igualitos en esencia populista. Lo dije, ayer: era muy pronto para entender que fue lo que movió al presidente AMLO a visitar un territorio que no le simpatiza. Específicamente el Valle del Yaqui. Tiene razón ÁNGEL VERDUGO.

Tienen razón los analistas que critican al presidente por lo que ellos describen como la “degradación de la investidura”.

Ayer mismo, un analista muy experimentado me comentaba que lo que sucedió en esta gira presidencial en Sonora, era absolutamente inédito. “Un presidente metido en un caos carretero, despreciativo con quienes lo esperaron por fuera del 60 Batallón durante cuatro horas bajo los rayos solares, a quienes no quiso escuchar en sus demandas y los agravió más huyendo de ellos por una puerta lateral.

Sin logística adecuada, sin asistentes adelantados para abrir paso, el presidente tuvo que rodear para evadir a los yaquis que no pertenecen al grupo de los gobernadores “legítimos”.

Y luego el discurso desabrido, improvisado y sin sentido alguno. Y la exigencia del yaqui que tomó el micrófono: quieren las tierras que les pertenecieron en el Siglo XVIII. Fíjese bien, dilecto lector: no quieren las tierras del decreto de LÁZARO CÁRDENAS, en sexenio 1934—1940. Quieren las que tuvieron hace más de tres siglos.

Es decir, ¡una cosa de locos!

Repito, el presidente AMLO estuvo errático en la improvisación. Sobre todo cuando sugirió que una de las opciones para el problema del gasoducto, podría ser rodear el territorio yaqui.

O sea, el presidente no resolvió nada y lo único agradecible, es el anuncio de que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural sí cambiaría su sede a Ciudad Obregón.

En términos reales, AMLO dejó la víbora chillando. Tal vez porque sabía lo que iba a suceder en esta reunión, fue que la gobernadora CLAUDIA PAVLOVICH, declinó acompañar a AMLO a Vícam.

Quién sabe. Es solo una conjetura.

Algunos piensan que Claudia debió asistir pues aunque se trata de un problema del fuero federal, los problemas con los yaquis los tienen qué enfrentar, en primera instancia, las autoridades estatales.

“Imagínate, el presidente promete a los yaquis las perlas de la virgen, sale del paso y se va y deja la bronca al Gobierno del esta do”, truena un cajemense muy respetado en la comunidad.

A las nuevas generaciones, algunas de las inconveniencias del presidente pudieran parecerles graciosas. Pero no a los de mi generación. Los que transitamos un largo camino, los que ya vivimos y padecimos a mandatarios que de la temeridad hicieron una forma de gobernar.

Lo que yo veo ahora me inquieta, me causa profunda desazón. Sé lo que podría suceder, la anarquía que tendríamos que enfrentar, tal vez yo no, pero los que vienen detrás. Ellos, los que integran esas generaciones, tendrán que pagar por algo que ellos no hicieron.

Las cosas como son: el discurso de AMLO ya lo sufrí con Echeverría. Pero entonces yo andaba en los veintitantos. No me inquietaba. Incluso, en algún momento, llegué a creer que LEA era el gobernante que México necesitaba.

Para la mitad del sexenio, el México urbano ya estaba harto de los desatinos de Echeverría. Pero nada de los que se hizo para que cambiara la dirección de sexenio, dio resultado.

Y, ¡ojo!, no debe perderse de vista el audio que circula en redes sociales en el que el titular de Semarnat, VÍCTOR MANUEL TOLEDO, en una reunión supuestamente entre académicos y líderes latinoamericanos, descalifica a varios miembros del Gabinete y al propio AMLO, y describe a la Cuarta Transformación como algo abstracto, sin conceptos reales de lo que se pretende hacer.

Toledo se va con todo contra el secretario de Agricultura, VÍCTOR MANUEL VILLALOBOS, a quien acusa de estar al servicio de empresarios agrícolas transnacionales, pero también a la Secretaría de Energía y funcionarios de Gobernación.

Este incidente, no tuvo resonancia en amplios sectores productivos, porque Toledo es un fundamentalista de la ecología y se dice que él fue quien convenció a AMLO de cancelar la obra de Constellation Brands en Mexicali.

Cuando alguien le preguntó a AMLO qué opinaba de estas declaraciones, se salió, muy en su estilo, por la tangente: “En todos los gabinetes en la historia de México, ha habido diferencias y renuncias”. Y se alejó de la pregunta: “El gabinete con más renuncias fue el de Juárez. Con decirles que nada más en la Secretaría de Hacienda la renunciaron decenas de titulares”.

 Por eso, señor mío, me pregunto, con preocupante frecuencia: ¿a dónde vamos a llegar?

Tal vez lo que más duele, es que personas como yo, no vivirán lo suficiente para ver el desenlace de esto que parece ser un camino al desastre. En fin, así las cosas.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: UN MUY QUERIDO AMIGO MÍO, el hotelero MARTÍN GÁNDARA CAMOU, recién celebró su cumpleaños 65 y lo hizo rodeado de sus seres más queridos…

Naturalmente, yo me comuniqué con él para expresarle mis felicitaciones, lo que nos permitió conversar ampliamente sobre cosas que platican dos buenos amigos…

Coincidentemente, un día después de esta charla, me topé en redes con una foto muy conmovedora en la que aparecen en una estampa entrañablemente familiar, los hermanos ERNESTO, MARTÍN y CÉSAR, y al centro, doña MARCELA CAMOU DE GÁNDARA…

La fotografía no es reciente. César ya falleció, lamentablemente. Pero allí se aprecia la importancia vital que reviste la unidad familiar, más allá de pequeñas fobias, de anhelos no realizados…

Lo básico existencialmente hablando, es la familia…

¡Larga vida para esta hermosa familia y un recuerdo cariñoso para mi amigo César Gándara Camou!…

MIENTRAS TANTO, AYER PLATIQUÉ con el abogado cajemense LUIS CARLOS LÓPEZ PADILLA, hijo de mi inolvidable amigo, también abogado, ALFREDO LÓPEZ PADILLA…

De veras me congratulo que este profesionista en la rama del derecho, haya sino nombrado representante en el municipio de Cajeme del Movimiento de Opinión, LÍDER, que a nivel nacional dirige el también obregonense JOSÉ ENCARNACIÓN ALFARO CÁZARES…

Me comentaba Luis Carlos, que para quienes integran este Movimiento de Opinión, su participación tiene un significado que permite contar con espacio donde “se puede disentir los planteamientos de los órganos que la dirigencia no puede ser sinónimo de confrontación; es una trinchera de participación partidista en donde la autocrítica es constructiva”…

¡Oh, la lá!...

Bien por Luis Carlos, bien por Pepechón…

Y ALGO MÁS DE LA ATROPELLADA gira de AMLO por Sonora: ¿por qué no estuvieron en Vícam los alcaldes y alcaldesa directamente involucrados en los problemas de y con los yaquis?...

¿Por qué no se invitó a SARA VALLE DESSENS?...

 ¿Por qué no a SERGIO PABLO MARISCAL, que ciertamente fue el más vapuleado en esta gira por ciudadanos indignados?...

¿Por qué no a las autoridades municipales de Bácum?...

He ahí la cuestión…

¡AH, QUÉ CARAY! HE LLEGADO al final de estos Rumbos y ya no me da para comentar sobre un hermoso y simpático texto muy de la vida cotidiana de Nogales escrito por ÓSCAR MONROY ÁVILA…

 Es un breve relato de un personaje al que se le conocía como ’Telésforo’ y también ‘La Gaviota’…

 Se lo prometo para el lunes…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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