Opinión

Vemos a un presidente visiblemente acongojado y esto debe de ponernos a reflexionar porque nos atañe

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

A ALFONSO DURAZO LE ESTÁ PEGANDO muy duro la política de no tocar al crimen organizado, que se ha empeñado en mantener el presidente AMLO. “Abrazos, no balazos” y aquello, que ha tenido un alto costo para el Gobierno de la Cuarta Transformación, de “ya no habrá más masacres”.

Hoy, las ciudades medianas y grandes se debaten en marchas de protestas sociales, vandalismo, en algunos casos, en ciudades violentas, policías masacrados porque la orden es no utilizar la fuerza de contención regulada, so pena de que a algún elemento “se le vaya un tiro”.

Una política que va contra toda lógica.

Esto ha impactado socialmente a las “Fuerzas Armadas”, cuya lealtad institucional, se ha puesto a prueba máxima.

Ya no es un secreto para nadie que el barco de la Cuarta Transformación, está haciendo agua. Se hunde, pues.

Hay brotes de violencia anti-gobierno en cada rincón de la geografía nacional. Grupos que antaño eran incondicionales de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, hoy son sus más acérrimos enemigos.

Ahí están los grupos feministas, cada vez más violentos. Cada vez más antiamlo. Lo detestan los intelectuales más reconocidos del país. Y los que aún le profesan lealtad, o están considerados muy insignificantes intelectualmente hablando, como ELENA PONIATOWSKA, o están muy desprestigiados, como PACO IGNACIO TAIBO II. Las grandes figuras de las letras, ya no están más con AMLO. Esto no tiene vuelta de hoja.

Las madres de desaparecidos, un sector muy determinado dentro del ala cura del lopezobradorismo, ya no quiere saber más de él. Las mujeres que buscan a sus hijos o hijas desaparecidos, se sienten traicionados por el presidente.

Uno de los muchos y muy graves errores cometidos por López Obrador, es haber impuesto en la presidencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a una persona totalmente incapacitada para ocupar ese puesto. Cercanos a AMLO intentaron hacerle ver que la hija de ROSARIO IBARRA DE PIEDRA, luchadora incansable en la búsqueda de justicia contra los culpables de la desaparición de jóvenes antigobiernistas en los años sesentas y setentas, no podía ser una árbitro objetiva a la hora de defender los derechos humanos de mexicanos dentro y fuera de la legalidad.

La hermana de JESÚS PIEDRA IBARRA, tocada gravemente por la predisposición y el odio ideológico, estaba incapacitada para desempeñarse en el cargo.

A nadie escuchó. Opuso los argumentos que todos le conocemos.

El principal: su madre.

¡Hay tantos errores acumulándose día a día! Uno que trascendió las fronteras de nuestro país: haber enviado a la Guardia Nacional a desalojar a los agricultores procedentes de varios municipios colindantes con la Presa “La Boquilla”, sin una estrategia diseñada por expertos en el manejo de operativos profesionales, que pudieran evitar que los que protestaban se pertrecharan superiormente a los militares.

Lo que sucedió, fue otro golpe fatal para la Guardia Nacional. Yo vi el video en el que el general al mando de la GN, respondía a la pregunta de un reportero: “Nos vamos de aquí. Estoy triste porque no pude cumplir la misión que se me encargó”.

El mando militar (creo que se apellida Vázquez), no disimuló su tristeza y así lo hizo saber. Estaba al punto del llanto. Era un hombre cabal que sentía que lo invadía la tristeza porque no pudo defender la plaza. No hablaba de guerra. No hablaba de eliminar a enemigos. Él se refería a un error de estrategia. Así lo percibí yo.

A AMLO se le amontonan este tipo de errores. Su peor problema, es que son otros los que tienen que pagar por ellos. Como ocurrió en Michoacán. Y en Hidalgo. Y en Tabasco. Y en Sonora, ya le pasó también en Tamaulipas y en Ciudad Juárez, al principio de su sexenio, cuando las madres de víctimas de feminicidios, el refutaron a grito pelón y en su cara: “No señor, nosotros no olvidamos”.

Craso error de López Obrador haber dicho frente a esas adoloridas mamás, que “hay que saber perdonar y olvidar”.

Y así como las víctimas de feminicidios, de violaciones y asesinatos de hijos o de padres que no quieren olvidar, tampoco quieren humillarse ante delincuentes de la peor ralea, los soldados que han sido vejados y zarandeados por malandrines en pueblos cuyos moradores se han asociado con criminales.

Quiero creer que López Obrador está preocupado porque, siendo inteligente,--y yo creo que lo es-- debe saber que la cuerda no se debe estirar más allá de lo que aconseja el sentido común.

En lo económico, nadie puede dudar de que vienen tiempos muy malos. Claro: existe un argumento en descargo que le viene, aquí si como anillo al dedo al presidente AMLO: el del COVID-19.

Nadie puede objetar que la pandemia determinó el origen y el crecimiento de la crisis económica. Pero a nadie se le puede escapar que el peor o menor peor de un escenario post-COVID-19, tiene que ver del bueno, o mal o peor manejo de la crisis sanitaria. Es indiscutible que sostener a un HUGO LÓPEZ-GATELL al frente de la estrategia sanitaria a este bufón político, que politizó el manejo mediático de la crisis sanitaria, con tal de quedar bien con el poder presidencial, fue un error que el país le va a cobrar caro a López Obrador.

López-Gatell, pervirtió el ejercicio del trabajo sanitario. Y esto no lo dice este humilde periodista. Lo dicen expertos en diferentes disciplinas de la medicina. Pues sí: creo que López Obrador tiene mil y uno motivos para estar preocupado. Y de algún modo, los mexicanos también.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

Y A TODO ESTO, CARO LECTOR, ¿se ha preguntado usted a cuantos funcionarios y políticos de primer nivel en Sonora, les ha dado positivo el COVID-19?...

Yo sí me he formulado esta pregunta. De hecho, ayer mismo le hice este interrogante a un amigo mío muy interiorizado con la cosa pública sonorense en tiempos no lejanos…

No son muchos pero tampoco puede minimizarse la cantidad…

A HORACIO VALENZUELA IBARRA, fue de los primeros a los que el coronavirus sacó del aire por una temporada…

Hace apenas unos días —dos que tres— me llamó el bacobampense, para saludarme y expresar su satisfacción de haber recobrado al cien por ciento su funcionalidad…

Casualmente nos acabábamos de enterar, que ERNESTO GÁNDARA CAMOU, ha dado positivo a COVID-19…

Se platicó de los cientos de mensajes que ha estado recibiendo ‘El Borrego’ de amigos que radican en el estado de Sonora pero también en otras regiones del país y en Estados Unidos…

Evocamos —mi amigo al que consulté ayer— a ENRIQUE CLAUSEN IBERRI, como uno de los primeros secretarios del Gabinete de CLAUDIA PAVLOVICH, a quien le “pegó” duro la pandemia…

Yo no tengo ninguna duda de que, a diferencia de López-Gatell, a Clausen Iberri sí lo ha beneficiado su trabajo al frente de la Secretaría de Salud… Sinceramente, lo ha hecho bien…

Y esto es incuestionable…

Otro secretario al que el COVID-19 mandó al confinamiento, fue el de Educación, VÍCTOR GUERRERO…

Igual le ocurrió a MANUEL PUEBLA, como a usted le consta…

Vienen tiempos recurrentes en materia de COVID-19. Y hay que decirlo: La culpa ha sido nuestra. No quisimos entender. Cerramos los ojos y oídos a la razón y la congruencia. Y hoy, tenemos una nueva “normalidad” que está pegándole a muchos mexicanos…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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