Opinión

Desde Cucurpe la charla breve con Ricardo Bours y el texto postmortem que llega desde México

Rumbos
sábado, 16 de enero de 2021 · 05:46

EL PERIODISTA DEL PORTAL 24 HORAS, de la Ciudad de México, JOSÉ UREÑA, escribió una crónica histórica sobre CARLOS ARMANDO BIÉBRICH TORRES.

Ureña no me es desconocido. Le conocí en México en 1994, si no recuerdo mal en un acto de proselitismo de LUIS DONALDO COLOSIO. En aquel entonces trabajaba en La Jornada y, según me comentaba ayer desde la Ciudad de México ADELAIDO LÓPEZ, activista de Morena y militante de hueso colorado de la auténtica izquierda mexicana, estuvo casado con ANDREA BECERRIL. “Creo que ya no lo está”, reconoce quién aspiró a ser candidato por Morena en el Distrito VII Federal.

--No se pudo porque ese distrito le tocó al PT— me explicó.

Adelaido me envió la columna de Ureña. Y la verdad sea dicha, no tiene desperdicio.

El periodista relata algunas anécdotas de Biébrich. Al desgaire, esta, textual: “En octubre de 1975, cuando Luis Echeverría designó candidato a la Presidencia a José López Portillo, lo citó (a Biébrich) a su despacho en Los Pinos. Biébrich llegó y rechazó la silla de cortesía por lo cual escuchó de pie:

--He decidido designarlo presidente del Comité Directivo del PRI en el Distrito Federal. Se lo encargo mucho. Biébrich lo frenó:

--No ando buscando chamba. ¿Qué más se le ofrece?”.

El resto de la historia es bien conocido. José Ureña rescató algunas de las incidencias que se registraron al interior del poder presidencial en la época echeverriana que puede aproximarse a lo que realmente sucedió.

Igual que ha ocurrido con lo que se ha escrito sobre esos pasajes pero cuyo escenario se dio en Sonora. Particularmente, a lo largo de más de 40 años, me ha tocado en suerte conversar con políticos que estuvieron en medio de los acontecimientos.

De hecho, poco después de aquel y tormentoso 1975, FERNANDO ROMERO SANTANDER, en ese entonces corresponsal en Sonora de El Diario de México, solía contarme historias que se relacionaban con los últimos días de Biébrich como gobernador. Estaban todavía lejanos los días en que SAMUEL OCAÑA lo nombraría jefe de prensa en su Gobierno.

Pero en aquellos meses de 1977, Romero Santander, originario del estado de Guerrero, no contaba en Obregón ni con una oficina. A veces, nuestro común amigo ELISEO IRIARTE, empresario mueblero, le prestaba su oficina y su máquina de escribir para que redactara su columna y las notas.

Nunca confirmé la veracidad de aquellas historias que él me contaba sobre esos días finales del Gobierno biebriechista.

Posiblemente no todo lo que relataba se ajustaba a la verdad. Peor nadie se atrevía a desmentirlo.

Hoy, amigos míos con amplia experiencia en la política nacional, me dicen que no crea todo lo que escribió Ureña. Que no es creíble que Echeverría le hubiese ofrecido el mediocre puesto de presidente del PRI en el entonces Distrito Federal.

--A lo mejor lo hizo premeditadamente a sabiendas que lo iba a rechazar.

--¿Y para qué lo habría de hacer?

--Para humillarlo a los ojos de José López Portillo, el recién destapado candidato a la Presidencia.

--No te creas de eso. Huele a falso.

Pensé que mi amigo podría tener razón. Después de todo, no sería la primera vez que un periodista con cierta notoriedad, escribe historias falsas que casi siempre se quedan como ciertas debido a que la mayoría de los lectores no vivieron esa época.

El deceso de Carlos Armando Biébrich, dio pie para que surgieran diversas crónicas y referencias de incidentes políticos de esos meses previos a su renuncia.

Yo leí dos que tres. Y en especial, me quedo con la crónica de BULMARO PACHECO una de cuyas fuentes, JESÚS ENRÍQUEZ BURGOS, es sin duda la más confiable.

Lo de Ureña, es ameno, interesante, pero a fin de cuentas no está validada por una crítica profesional. Es el decir de un periodista sobre un encuentro entre el presidente de la República y el gobernador de un estado a punto de dejar el cargo. Y la reunión fue privada. Solo ellos.

En su libro “Vivir con dignidad” con una dedicatoria de Biébrich para este modesto columnista, no menciona que Echeverría le haya ofrecido la presidencia del PRI del Distrito Federal. Sí alude a una oferta pero mucho más elevada.

Total, que Biébrich fallece unos días antes de que Luis Echeverría cumpla 99 años.

Este singular acontecimiento, será el 17 de enero, o sea, mañana domingo.

Cosas de la vida.

Y también coincidencias de la vida de dos personajes a quienes las circunstancias y el futuro prometedor en la trayectoria política de ambos, unieron en una muy entrañable amistad.

Siempre se dijo que Biébrich era el favorito de Echeverría. Que estaba por encima de otro joven miembro del Gabinete que por cierto no disimulaba su odio por el sonorense: PORFIRIO MUÑOZ LEDO.

Pero Porfirio no era quien habría de conspirar para ponerle la trampa de San Ignacio, Río Muerto, con su cuota de muertos.

Pues sí, como decía yo ayer: me quedo con la sensación de que falta mucho por escribir de Carlos Armando Biébrich. Alguien deberá plasmar toda su vida política y hacer escala especial en los hechos de 1975.

Siento que la verdad histórica conocida está incompleta. Alguien contemporáneo, tendrá que asumir la responsabilidad de investigar y darla a conocer.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

Y NO ES POR NADA PERO EL JUEVES anterior platiqué brevemente con RICARDO BOURS CASTELO, precandidato de MC a la gubernatura de Sonora…

--¿Dónde estás ahora, Ricardo?— le pregunté…

--Estoy en Cucurpe…

El sonido de este nombre me removió los recuerdos. Cucurpe, mis amistades de Nogales me dieron hospitalidad hace un poco más de 50 años…

Los viejos de la familia eran de Cucurpe y cada año viajaban al pueblo de sus ancestros. Durante tres años fui invitado a acompañarlos a Cucurpe…

Un día regresé a Cajeme y jamás volví a Cucurpe…

Pero nunca he olvidado a ese pueblo que tanto se parece a otras comunidades que he visitado en más de medio siglo…

Y ahora Ricardo Bours, me dice, con absoluta naturalidad: “Estoy en Cucurpe”… Y los recuerdos se vuelven imágenes…

Ricardo está recreando la vida en estos pueblos de la sierra alta, del Río Sonora y del desierto; habiendo recorrido con anterioridad muchas de esas comunidades, hoy, en campaña y con un proyecto muy viable para darle una calidad de vida mejor a los habitantes de la región, disfruta con verdadera emoción y optimismo, y paso su peregrinaje, como si fuera la primera vez…

Yo he recorrido esos caminos y pernoctado en algunos de esos pueblos y sé lo que digo…

A PROPÓSITO DE CANDIDATOS —o pre-candidatos—, ayer estuvo en el Valle del Yaqui el aspirante a gobernador por Morena, ALFONSO DURAZO MONTAÑO…

Hasta donde sé, por lo que he leído en la prensa y en redes sociales, el nativo de Bavispe se está enfocando en el rubro de la economía…

Y esto está bien, creo yo, si bien debo decir que Alfonso debe ser cuidadoso con lo que dice: en Guaymas anunció que el relanzamiento de la economía en Sonora, se haría desde ese puerto; y ahora ha hecho el mismo anuncio: que la economía empezará del Valle del Yaqui…

Por supuesto, los memes no se hicieron esperar…

LO QUE ME LLEVA A RECORDAR que ayer recibí la grata llamada telefónica de MAYO C. MURRIETA, quien me comunicó que está por terminar su nuevo libro…

De él, hay algo que debo compartir con mis dos que tres lectores, es algo que tiene qué ver con el licenciado CARLOS ARMANDO BIÉBRICH, y su mensaje para el columnista con la instrucción a su amigo Mayo, que lo entregara solamente a mí cuando él falleciera…

Por tratarse de un asunto muy delicado, tendré que analizar la conveniencia de publicarlo…

TAMBIÉN ME LLAMÓ EL INGENIERO JUAN GARCÍA GÁMEZ, y de ello me ocuparé en los Rumbos del próximo lunes…

IGUALMENTE PARA EL LUNES, hay un tema que involucra a LILLY TÉLLEZ, a RODOLFO LIZÁRRAGA, a SARA VALLE y sus sainetes en Palacio Municipal…

Y bueno, ya le contaré…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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