Opinión

Claudia Pavlovich: rumbo al IV Informe de Gobierno en un ambiente de hostilidad morenista

Rumbos

por Mario Rivas

ESTÁ EN PUERTA EL IV Informe de Gobierno de CLAUDIA PAVLOVICH ARELLANO. Y ante este significativo acontecimiento, me llama la atención cómo en las encuestas de las más importantes empresas dedicadas a estos menesteres, la gobernadora de Sonora se ha mantenido en un excelente lugar de aprobación ciudadana.

No es de ahora y usted lo sabe bien.

Claudia tiene números que la favorecen. Y hay que decirlo: los problemas que algunos vecinos de Buaysiacobe han denunciado en Etchojoa, no son responsabilidad, en concreto, del Gobierno del Estado. Como tampoco del Ayuntamiento que encabezó durante tres años, UBALDO IBARRA LUGO.

En este contexto, la realidad fue presentada fuera de toda lógica cuenta habida de que las obras que ‘dejaron tiradas’ son del orden federal.

Las cosas como son.

Lástima de que el titular de la Sidur, el navojoense RICARDO MARTÍNEZ TERRAZAS, no se animó a enviar a esta columna su punto de vista personal.

Aquí se abrió el espacio para que hiciera efectivo su derecho de réplica.

Como sea, las obras eran del Gobierno Federal si bien es cierto que fue la gobernadora Pavlovich la que gestionó los recursos.

Decía yo de las encuestas. Cuando menos de un año para acá, los estudios de medición realizados por las importantes encuestadoras, han mantenido a Claudia entre los primeros cinco lugares.

Ha estado en el segundo lugar durante meses. Y en el tercero. Ahora aparece en el sexto pero solo a 6 puntos porcentuales del primer lugar.

O sea, prácticamente en un empate técnico con cinco de sus colegas gobernadores.

¿Qué se le puede reprochar a esto?

Es cierto: nos corren otros tiempos. La política está sembrada de una mayoría morenista. El Congreso, igual. Los ayuntamientos más importantes están en poder de Morena.

No la tiene fácil la gobernadora Pavlovich.

Sin embargo, las obras hablan por ella. Ahí están aunque sus malquerientes van a valerse de cualquier estratagema para voltearle la tortilla.

Viene, pues, el IV Informe de Gobierno. Habrá que estar pendientes. Hablar, discutir, polemizar si es necesario.

Y que prevalezca la verdad.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡Y AGÁRRATE, GENOVEVA, QUÉ VAMOS A GALOPAR! El ministro de la SCJN, ARTURO ZALDÍVAR, confirmó lo que ya de suyo era un pequeño escándalo: que, en efecto, el expresidente FELIPE CALDERÓN los presionó y amenazó en algunos casos muy sensibles…

Esta revelación se había quedado así, en ‘casos sensibles’…

Pero ayer el periodista JOSÉ CÁRDENAS, dio a conocer que Saldívar confirmó lo dicho y agregó lo más importante: cuales fueron esos casos sensibles…

En mi opinión muy particular, creo que el ministro Zaldívar está sirviendo la mesa para que alguien muy poderoso cobre facturas políticas al expresidente Calderón…

Y a ver, dígame usted: ¿qué político tiene facturas qué cobrarle a Calderón de sus tiempos de candidato presidencial?...

Claro: es una simple teoría que cualquier me la puede rebatir con el argumento de que en este Gobierno es imposible que hayan casos de revanchismo ni de venganza…

¿Cobrarle a Calderón el ‘fraude’ electoral del 2006 en perjuicio del actual presidente?...

¡Ni pensarlo! ¡Fuchi! ¡Guácala!... Estamos en el periodo de la Cuarta Transformación con funcionarios decentes, honrados e incapaces de andar con esas cosas…

¡Nomás eso faltaba!...

Bien vistas las cosas, el ministro Zaldívar mostró sus cartas desde el principio cuando dijo que, “a diferencia del actual presidente López Obrador, Felipe Calderón amenazó y presionó a la SCJN”…

Fíjese bien: dijo ‘a diferencia’…

Tengo, para mí, que la actual SCJN ha pactado por el Gobierno de López Obrador… ¿A cambio de qué?... Eso no lo sabemos usted y yo…

Así las cosas, caro lector…

MIENTRAS TANTO, EN EL restaurante del Hotel Imperial de Reforma, en la Ciudad de México, se llevó acabo ayer la comida que cada año por estas fechas reúne a los principales personajes de la LIII Legislatura Federal 1985—1988, considerada una de las mejores en la historia del Congreso mexicano…

En ese periodo se estaba forjando en la escuela legislativa un joven sonorense, que llamaba la atención por su seriedad y por su cabellera tirando a afro: LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA…

Otros sonorenses de ese periodo, BULMARO PACHECO MORENO, JOSÉ ENCARNACIÓN ALFARO, quienes por cierto ayer posaron para la cámara junto con el exgobernador de Chiapas, EDUARDO GUERRERO, padre del actual director del IMSS, ZOÉ ROBLEDO…

De esta Legislatura surgieron tres candidatos presidenciales: Colosio, doña ROSARIO IBARRA DE PIEDRA y HEBERTO CASTILLO, que lo fue por el Partido Mexicano de los Trabajadores, aunque faltando dos meses para las elecciones, renunció para sumarse a la candidatura de CUAUHTÉMOC CÁRDENAS…

Esto en 1988…

La LIII Legislatura dio 17 gobernadores y una comalada de políticos que a la vuelta de seis años, llegarían a estar muy bien posicionados…

Poco antes de terminar el periodo, Colosio, junto con MANLIO FABIO BELTRONES, fue en fórmula por el Senado de la República. Déjeme contarle que en alguna parte de esa campaña —de Caborca a Puerto Peñasco y de allí a San Luis Río Colorado—, tuve la oportunidad de acompañarlos en la gira de proselitismo…

Yo fui invitado por VÍCTOR HUGO CELAYA, también candidato pero a diputado federal…

En lo personal, en esa gira se inscribiría un referente en mi trabajo de periodista: a su llegada a SLRC, abordé a Beltrones, quien lidiaba con una impertinente gripe. Le dije que deseaba una entrevista con los dos candidatos a senadores…

--¿Ya lo hablaste con Colosio?...

--Ya lo hice… Me dijo que lo hablara contigo…

Se apalabró la entrevista pero Colosio no solo era candidato a senador sino coordinador de la campaña del candidato a la Presidencia, CARLOS SALINAS DE GORTARI…

Algo había surgido en Mexicali y Luis Donaldo tuvo que partir hacia allá esa noche…

Y se frustró la entrevista… Habrían de pasar cinco años para que Colosio, ya candidato a la Presidencia, me volviera a prometer la mentada entrevista…

--Mira, ahora que estemos en la gira por Tijuana, no te me vayas a despegar. En cualquier momento te voy a hacer una señal para apartarnos y que salga de una vez lo prometido…

Esto me lo dijo a las 10 de la mañana del miércoles 23 de marzo de 1994 en el aeropuerto de La Paz, Baja California Sur…

Colosio no pudo cumplir de nuevo con el compromiso de la entrevista: unas horas después le fue arrebatada la vida…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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