Opinión

El dramático relato de una periodista secuestrada y robada en calles de Tijuana

Rumbos

por Mario Rivas

ES UNA LÁSTIMA QUE HAYA LLEGADO TARDE a la Cuarta Transformación. De alguna manera, uno tiene la impresión que es el único político morenista en esa primera línea del poder en México, que entiende con claridad lo que está pasando en el país.

Es decir, es el más inteligente de todos. Incluso, que MANUEL BARTLETT DÍAZ.

¿Por qué estalló en cólera PORFIRIO MUÑOZ LEDO ante la invasión de facultades de MARCELO EBRARD en territorio de OLGA SÁNCHEZ CORDERO, la secretaria de Gobernación?

Seguramente porque es el único morenista congruente y hábil en el equipo de AMLO.

Porfirio puede ser acusado de cometer —o haberlos cometido— muchos errores. Pero nadie lo podrá señalar como un hombre sin convicciones.

De hecho, es hombre que conoce al dedillo el articulado constitucional y esto no puede ignorarlo el presidente AMLO.

Y debe entender, López Obrador, que no todos son sus súbditos. Al menor Muñoz Ledo no lo es.

¿Y qué pasa con doña Olga?

Yo le he seguido la huella desde sus primeros años como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

A mí me llamaba la atención —y por ello la admiraba— aquella mujer en medio de tantos septuagenarios, luciendo una llamativa cabellera rubia.

“Es una mujer moderna”, pensé.

Esa fue mi primera impresión de Olga Sánchez.

Después, me enteré de sus grandes capacidades como ministra.

Por eso me congratulé cuando, siendo candidato presidencial, AMLO la nombró virtualmente secretaria de Gobernación.

Y hay que recordarlo: empezó bien.

Allá muy al principio, se le vieron rasgos de independencia, de autonomía intelectual ante la singular personalidad autoritaria o terca si se quiere, de López Obrador.

Incluso, en algún momento contradijo alguna disposición del presidente.

Pero súbitamente cambió de actitud. Se comenzó a comportar como una funcionaria burocratizada. Sumisa. Incapaz de actuar con criterio propio.

En este contexto, se da la irrupción del secretario de Relaciones Exteriores, en la jurisdicción de doña Olga.

Y ella ni pio dijo.

Y Muñoz Ledo, con notoria dificultad física, salió a defender la institucionalidad en el Gobierno. Y doña Olga, insólitamente, lo objetó.

Qué lástima, de veras.

Ahora lo que estamos viendo es un avasallamiento de las voluntades de los pocos colaboradores con dignidad y talento, que intentan mantener inhiesta su dignidad.

A estas alturas —seis meses— yo no tengo la menor duda de que AMLO va por todo. Por las organizaciones sociales. Por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Por la destrucción del sistema nacional de guarderías y de estancias infantiles. Por las instituciones autónomas democráticas como el INE y otras.

Por ahora, ya tiene casi todo el aparato legislativo, pues ya copto a la bancadita del PRI, a la del PRD, a la del Verde y otras.

Con el PAN se topó con pared. ¡Bendita sea la hora!

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡OH, LA LÁ! ANTONIO ASTIAZARÁN GUTIÉRREZ, hace lo suyo. Él mejor que nadie, sabe que estos no son tiempos de precampañas. Conoce las reglas de la política y visualiza lo que no se debe hacer…

Sin embargo, lo que sí se puede y nadie se lo puede reclamar, es trabajar con discreción en su proyecto —hecho realidad en gran medida— energético…

A la chita callando, Toño ha llevado beneficios a miles de familias en Sonora y tengo, para mí, que a la vuelta de los tiempos todo este trabajo se verá reflejado en las urnas…

¿O acaso ya se nos olvidó la sorpresa que dio este guaymense en las elecciones del 1 de julio del 2018?...

Ciertamente, es un político bien posicionado, carismático y ganador de elecciones…

Las cosas como son…

¡RECÓRCHOLIS! EXCELENTE acogida entre la ilustre lectoría de estos Rumbos, a un breve comentario y una foto que no dejaba lugar a la duda, sobre el obregonense ANDRÉS SALAS SÁNCHEZ, en una ceremonia sobre adicciones en la que participaron ALFONSO DURAZO MONTAÑO y los excampeones JULIO CÉSAR CHÁVEZ y PIPINO CUEVAS, amén de otros altos funcionarios federales, entre ellos, el precitado Andrés, que se desempeña como director general de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana…

Pues sí, gustó el tema, el comentario y la fotografía, no solo entre los seguidores de Andrés, sino entre personas de la llamada sociedad civil…

Mi correo da testimonio irrefutable de lo que digo…

POR CIERTO, COMENTABA YO con un amigo mío, que nunca había visto en una misma Secretaría, a tantos paisanos de un mismo pueblo, en este caso, Huatabampo, pero también Ciudad Obregón…

Y más específicamente, un mismo barrio, el sector Plano Oriente…

Dígame si no: de la colonia Benito Juárez, es el secretario particular de López Obrador, ALEJANDRO ESQUER VERDUGO y también ANDRÉS SALAS…

Y de Huatabampo, es PANCHO VÁZQUEZ, secretario particular de Alfonso Durazo, amén de que otro huatabampense, OCTAVIO ALMADA, de quien se dice está en la ayudantía del presidente de la República…

Hay otro sonorense del sur, concretamente de Pueblo Yaqui, cuyo nombre se me escapa, que también ocupa una Dirección en la Secretaría de Seguridad…

Es la mano protectora y agradecida de Alfonso Durazo…

Esto no tiene vuelta de hoja…

DÉJEME DECIRLO: LEÍ RECIENTEMENTE un artículo en el New York Time sobre la violencia contra los periodistas en México…

Más que artículo, es el relato de una periodista que, junto con un compañero, fueron raptados por varios hombres armados que los “pasearon” durante toda una noche por distintos rumbos de la ciudad de Tijuana…

No los secuestraron por su trabajo periodístico sino simplemente porque estuvieron en el lugar equivocado en el momento equivocado…

En realidad, se trataba de un secuestro exprés. Les robaron su equipo de trabajo, las cámaras de video, sus relojes de pulsera, sus bolígrafos, sus tarjetas de débito y de crédito, las cuales literalmente fueron vaciadas…

Durante esas horas de “paseo”, se burlaron de ellos, los obligaron a que entrevistaran a uno de ellos, y les anotaban preguntas, sin dejar ni por un momento de apuntarle a la cabeza con una pistola…

Relatan cómo, a través de un orificio en la capucha que les colocaron en la cabeza, alcanzaban a ver una luz roja que no se movía de sus caras…

Era la luz de tiro al blanco y el blanco eran ellos…

Casi al amanecer, los tiraron en las afueras de Tijuana…

Eran norteamericanos…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

Comentarios