Opinión

En la cúpula, los priístas se pelean por las migajas de un poder que fue, ¿y que nunca volverá?

Rumbos

por Mario Rivas

PENSÉ QUE NO HABRÍA ECO. Después de todo—cavilé—¿Quién tendría interés en lo que sucedió hace 35 años a un personaje que no hizo historia ni ocupó cargos de primer nivel en la estructura del Poder?

Sin embargo, los breves extractos del pequeño libro de 126 páginas de JULIO SCHERER GARCÍA, “El Poder: Historias de familia”, despertó el interés de mis dos que tres lectores.

Correos electrónicos, whatsapps y llamadas telefónicas, dan fe de que sí gustó y hubo quienes, inclusive, agregaron algunas anécdotas.

Verbigracia: un amigo mío, de casi una vida, me llamó el sábado para platicarme una historia.

Él conoció a EVERARDO ESPINO DE LA O y lo describe como un hombre bueno.

“Fueron muy injustos con él”, se lamenta.

En su opinión, el Sistema Político de la época, le atribuyó la carga de toda la culpa de la corrupción endémica que reinaba—y sigue reinando pero ahora con mayúsculas—en este país.

Espino de la O, recuerda mi amigo, abandonó el Reclusorio Norte de la Ciudad de México al final del sexenio de MIGUEL DE LA MADRID y se fue a su natal Estado de Chihuahua.

Regresó a su tierra en una situación muy precaria. Sin dinero, defenestrado, aunque pronto se haría presente un hombre agradecido, JULIO VERDAGUER,  a quién él había apoyado.

Junto con otros amigos, mandaron comprar a Baja California un auto económico Renault, para regalárselo a Espino.

Un vehículo compacto para un hombre que tuvo en sus manos cientos de millones de pesos (de aquellos), sin registro y sin que nadie lo auditara.

Todo para repartirse en nombre de la “solidaridad” de la familia revolucionaria.

Otro interlocutor telefónico, mencionó que en esos meses, a principios de 1983, el pánico se apoderó de muchos personajes de Sonora, de Sinaloa y de otras Entidades.

Se hablaba de muchas órdenes de aprehensión contra empresarios sonorenses.

Muchos, pensando que en cualquier momento sus nombres aparecerían en la prensa, abandonaron el país hasta que las cosas se calmaron.

Como sea, Everardo Espino de la O., pagó los platos rotos que debió haber pagado JOSÉ LÓPEZ PORTILLO.

De la Madrid, sin embargo, no quiso llegar a tanto.

A pesar de que su Secretario de Gobernación, MANUEL BARTLETT DÍAZ, le aconsejaba que lo hiciera. Le decía que eso lo reafirmaría en el poder.

Don Miguel no se atrevió.

Otro lector—de Empalme—me llamó por teléfono. Me preguntó por qué no cité nombres de periodistas y de políticos que estaban en la lista de la “caja chica”.

Le contesté que si quería conocer toda lista, le podía recomendar una librería donde de seguro encontraría un ejemplar del “librito” de Julio Scherer.

No me gusta satisfacer el morbo de nadie.

En todo caso, me interesa que se sepa, ahora que acaba de morir Everardo Espino, que murió pobre. Amargado por la traición y tal vez evocando un pasado que pudo haber sido mejor.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: ESTE FIN DE SEMANA que recién termino, nos trajo dos noticias igualmente trágicas, tristes…

Dos hombres de bien, murieron en circunstancias especiales aunque distintas entre sí…

Un whatsapp me llegó con un reporte de alto impacto: el profesor jubilado FERNANDO ARMENTA LÓPEZ, muy aficionado al motociclismo, murió cuando su máquina rodante se “salió” del camino en una curva en el Estado de Chihuahua…

Quienes le conocieron, lo describen como un hombre de gran nobleza, con un contagiante amor a la vida, buen padre de familia, cuyo deceso, al decir de sus amigos, ocurre a temprana edad…

“Le faltaba un largo camino por recorrer”, me comentó RAÚL ACOSTA, también aficionado al motociclismo…

Ese mismo sábado, leí un texto con palabras muy sentidas, escritas por su hijo BERNARDO ARMENTA, Director del Cecytes de Esperanza, Sonora, en cuyas líneas se percibe el profundo dolor que lo embarga…

Acá, en Cajeme, el Ing. FRANCISCO NAFARRATE, también jubilado, sucumbió a un mal cardiaco después de una titánica batalla para alcanzar la salud perdida…

Le habían practicado un trasplante de corazón que le permitió una extensión de vida pero finalmente llegó el momento de la definitiva partida…

Ambos cajemenses—no sé si se conocieron—son llorados hoy por sus seres queridos y estoy cierto que sus amigos les recordarán en los tiempos por venir…

¡En paz descansen!...

MIENTRAS TANTO, CAROLINA VIGGIANO, que fuera compañera en la Cámara de Diputados de la obregonense CHAYITO OROZ IBARRA, “tuiteo” lo siguiente: “El PRI no puede equivocarse”, en alusión a la elección para sacar un buen perfil que cumpla con los requerimientos que ese partido necesita en la presidencia del CEN del PRI…

Ella es candidata a Secretaria General, en fórmula con el Gobernador de Campeche, ALEJANDRO MORENO, “Alito”, en la Presidencia…

Lamentablemente, a nivel de cúpula nacional, no parece que algo haya cambiado… Se pelean encarnizadamente por las migajas de un poder que fue y que ya no es…

¿Acaso alguien allá arriba voltea hacia las pequeñas comunidades donde los auténticos militantes del PRI, los que no alimentan otro propósito que no sea el de no permitir que muera definitivamente el PRI?....

El sábado los priistas de a pie, demostraron en Huatabampo por qué ese partido es diferente a otros…

Hicieron su fiesta para las madres con recursos propios y esto tiene un gran valor, porque son los que han hecho ganar a otros que hoy detentan puestos bien pagados mientras ellos, abandonados a su suerte, luchan para que las paredes en ruinas no se vengan abajo…

Las cosas como son, caro lector…

A PROPÓSITO, ¿QUÉ HACEN loa priistas de Guaymas, de Cajeme y de Navojoa?...

El silencio lo envuelve todo y solo de cuando en cuando, se sabe de algunos dirigentes pero no por actividades de su partido sino porque asistió a algún cumpleaños…

Tengo, para mí, que muchos viejos horcones de en medio del priismo, están decepcionados ante una realidad indignante que no esperaban ver nunca: el PRI hundiéndose en el proceloso mar de sus propios errores—mejor: los de sus liderazgos en el poder—y las ratas abandonando la barca…

Típica pero inexorable historia que viene desde los albores de la humanidad: la traición entre hermanos…

Alguien tiene que aprender de la lealtad de las lideresas de barrios y colonias, como CUQUITA SALAZAR—¿dónde está doña OLIVIA LASTRA?—, que suele quejarse siempre que nos vemos, de que no hay solidaridad de los de arriba para el trabajo de los de abajo...

Verdad de verdades…

¿Y Morena?... Sobre caballo de hacienda, señor mío…

Es todo.

Le abrazo.

rumbosmrivas@outlook.com

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