Opinión

Entre el polémico arribo de GPE a Sonora, y el adiós al PRI de RBC El “Pato” evocó a Luis Donaldo

Rumbos

por Mario Rivas

LA SEMANA QUE RECIÉN TERMINO ESTUVO SALPICADA de ingredientes políticos que nadie se esperaba.

Primero fue en la trinchera del PRI donde se registró un pequeño estremecimiento por el anuncio formal de la renuncia a las filas del PRI de RICARDO BOURS CASTELO.

Levantó polvareda en los medios, muy a pesar de que su anuncio ante colegas de Nogales, no fue sino la oficialización de un acontecimiento anunciado.

Sorpresivo, no fue.

Pero generó curiosidad cuando la opinión pública vio la de a deveras.

“¿Entonces sí era cierto?”, preguntó, se preguntó un priista de la vieja guardia.

Lo cierto es que los más acuciosos militantes del PRI, la vieron venir desde que EDUARDO BOURS dijo ante periodistas de la Mesa Cancún, que “ni a Ernesto Gándara ni a mi hermano, el PRI los dejara llegar a la candidatura”.

Más claro ni el agua.

Todo se ha dicho ya en torno a este episodio. Faltó analizar, reflexionar sobre qué hará Ricardo Bours en los tiempos por venir. Y preguntarse cómo actuará el PRI, en que medida le podría afectar la salida de Ricardo Bours.

Y otra pregunta, inevitable: ¿Qué decisión tomará Eduardo Bours? ¿Permanecerá en el PRI o seguirá los pasos de su hermano?

He ahí la cuestión.

Y CUANDO CREIAMOS QUE la semana cerraría con “el Caso Ricardo Bours”, las redes sociales nos obsequiaron con algunos videos dignos de valorarse en su justa trascendencia.

Fueron imágenes contrastantes. En uno, se veía el exgobernador GUILLERMO PADRÉS ELÍAS, a su arribo a Hermosillo.

Sus amigos y familiares lo recibieron con vívas y palabras de apoyo.

Pero en medio de la euforia, se pudieron escuchar voces que lo defenestraban hasta la injuria,

Expresiones como “ratas” y “devuelve lo que te robaste”, se alcanzaban a oír perfectamente.

Esta llegada agridulce de Padrés a su tierra, casi coincidió con un evento que la Gobernadora CLAUDIA PAVLOVICH encabezó en la fronteriza ciudad de Nogales.

En esa población, anuncio que ha cumplido con la formal entrega de más de 4 mil 300 obras, superando las que en todo el sexenio pasado construyó el gobierno de Padrés.

Y a Claudia le faltan más de dos años de ejercicio gubernamental.

Estos son los contrastes que, a querer y no, se hicieron visibles este pasado fin de semana.

Hay silencios que en política pueden ser más comentados que mil declaraciones.

Verbigracia: el mutismo de ERNESTO GÁNDARA en relación con lo que será su decisión en el proceso interno priista para elegir candidato a la Gubernatura de Sonora en el 2021.

¿Lo dejarán llegar? O, como dijo Eduardo Bours: ¿le cerrarán el paso?

Difícil saberlo.

Lo cierto es que el flamante jerarca estatal priista, ERNESTO DE LUCAS HOPKINS, está sorteando los acontecimientos con buen talante y buen humor.

Como debe ser, faltaba más.

Estos sucesos acapararon la atención pública el fin de semana.

Pero la política también estuvo presente en las efemérides, no crea usted.

Ayer domingo, el PRI le tributó un emocionado homenaje al malogrado candidato presidencial LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA, con motivo del 69 aniversario de su natalicio.

La ceremonia fue encabezada por el presidente del PRI ERNESTO DE LUCAS, por el Presidente de la Fundación Colosio Sonora, BULMARO PACHECO MORNEO, por LAURA COLOSIO, hermana que fuera de Luis Donaldo y por MANUEL VENZOR.

De estos cuatros personajes, tres pronunciaron sendos discursos alusivos.

En eventos de recordación como este, es difícil evitar los “si no hubiera muerto”.

Por ejemplo, yo recordé la fecha con esta reflexión: si no hubiera muerto asesinado en Lomas Taurinas, Tijuana, aquel miércoles 23 de marzo de 1994, Colosio seguramente hubiera sido presidente de México.

¿Hubiera sido un buen presidente? Quiero suponer que sí.

En 1994, tenía 44 años.

Si no recuerdo mal, este cumpleaños lo pasó con su familia y sus más cercanos amigos.

Yo andaba en la campaña como invitado de TRIBUNA. Los periodistas de la Ciudad de México, murmuraban que habría fiesta en la casa del candidato.

Algún colega del Excélsior, dijo que Colosio sería un expresidente muy joven.

Apenas 50 años.

Más joven que ENRIQUE PEÑA NIETO.

Pues sí, el “si hubiera sido”, no cuenta, ya se sabe. Pero, qué caray, se vale conjeturar.

A PROPÓSITO DE BULMARO PACHECO, en su colaboración de este lunes en TRIBUNA, hace una interesantísima reflexión sobre el por qué de la caída de algunos políticos del PAN y del PRI.

Naturalmente, infaltable en estos análisis, el caso de CARLOS ARMANDO BIÉBRICH TORRES, de cuya tragedia política muy poco saben las nuevas generaciones.

Es comprensible: esto ocurrió hace casi 44 años.

(Déjeme decirlo: algún día—y no tiene qué ser un día lejano pues mi tiempo no me daría para ello—tendré qué escribir la ingrata experiencia que viví en mi trato personal con el exgobernador Biébrich. Con todo lo ácido que fue el incidente, le agradezco a la vida que haya ocurrido porque ahora tengo una idea más claro de por qué a este Gobernador que llegó al poder a los 33 años, le retiró su amistad y su apoyo al entonces Presidente LUIS ECHEVERRÍA. Algún día—pero no muy lejano).

Sin embargo, caro lector, el primer lugar se lo lleva la reflexión sobre Padrés y su caída estrepitosa.

Bulmaro se pegunta: “¿Qué le pasó al político invicto (cuatro victorias electorales casi consecutivas: diputado local, Diputado Federal, Senador y Gobernador), joven, carismático, con olfato político y con capacidad de seducción?

“¿A qué atribuirle su desplome político y posterior enjuiciamiento? ¿Qué le pasó a aquel político audaz que con arrojo invadía las cabalgatas organizadas por un gobernador poderoso como Eduardo Bours, al tiempo que los desafiaba con ganar la elección?

“Casos de ascensos vertiginosos y caídas como la de Padrés ya van varios en Sonora, y no solo del PAN. Preocupante”.

Esto es apenas la punta del Iceberg de un análisis que abarca todo el contexto del caso Padrés: su trayectoria, el poder que llegó a acumular adentro y afuera de Sonora, pues su intervención en campañas electorales de su partido, se extendió a 20 Estados, relata Bulmaro Pacheco.

¿Qué le pasó?

No hay más que una explicación: fue la desmesurada ambición. Nada más que eso.

Es todo.

Le abrazo.

rumbosmrivas@outlook.com

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