Opinión

Las noticias no llegan del norte, llegan del sur: el PRI se mueve en Huatabampo

Rumbos

por Mario Rivas

ME TOMÓ MÁS TIEMPO DEL ESPERADO decidirme a escribir el resumen de esta historia. Se lo había prometido a usted para hace dos días. Y no es que me faltara voluntad. Es que no quería ser “ligero” en el relato.

Bueno, tampoco es relato. Es una cita textual, acompañada de algunos comentarios marginales del columnista.

Me refiero a EVERARDO ESPINO DE LA O. Él no fue un personaje “estrella” del viejo sistema político mexicano. Fue un político de medio pelo. Nunca fue diputado o senador. Ni tampoco secretario. Fue, a lo mucho director general.

Lo fue de Banrural. Antes, titular de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera. Todo esto ya se lo platiqué a usted a media semana.

Pues bien: don Everardo fue detenido en 1983 e internado en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México.

Un día, JULIO SCHERER GARCÍA, todavía director general de la Revista Proceso, fue a visitarlo a la cárcel. Quería escribir un libro con la historia del exfuncionario del sexenio de JOSÉ LÓPEZ PORTILLO.

Nadie como él para percibir instintivamente el tesoro informativo que se escondía detrás de las acusaciones a Espino. Intentó infructuosamente que le confiara los detalles obscuros de su reclusión.

En esa y subsecuentes visitas, no pudo obtener nada.

Bueno, sí logró algo: que le permitiera asomarse a sus recuerdos y contestarle, con claridad, algunas preguntas.

Textual: “Durante uno de mis primeros acuerdos como director de Banrural, el licenciado López Portillo me indició que la caja chica del presidente de la República, manejada en tiempos del licenciado Echeverría con recursos de la Lotería Nacional, en adelante quedaría bajo mi responsabilidad”, relata Espino a Scherer.

--¿Aceptó usted?, pregunta el periodista.

--¿Lo duda?

--¿Aceptó usted?

--Se trataba de una orden presidencial.

--¿Le habló el presidente de partidas secretas?

--Me dijo que teníamos compromisos y que ya me haría saber cómo debería operar la caja.

Scherer le preguntó, igualmente, si había informado al Consejo de Administración de Banrural de la existencia de la caja chica y Espino le respondió que no tenía por qué, pues era una orden presidencial.

Esto debió ocurrir muy al principio del sexenio de JLP. Tal vez en 1977.

Tal vez.

La parte medular del pequeño libro de Scherer, —126 páginas— tenía aristas muy filosas porque involucraba dinero que se entregaba a líderes sindicales, a funcionarios de partidos de oposición y, principalmente a periodistas.

Don Julio Scherer sentía una morbosa fascinación por todo lo que tuviera que ver con embutes a periodistas sin importar, incluso, si se trataba de reporteros de la revista que él dirigía. (Alguna vez, a mediados de 1993, el entonces reportero de Proceso, MANUEL PAREDES, me comentó que don Julio “es muy injusto”. Nunca supe por qué).

Scherer recibió confidencias de Everardo Espino que lo llevaron a asentar en su libro lo siguiente: “Camino a los separos policiacos, comprendió que una orden inapelable lo apartaba de la sociedad. Hombre del sistema, entendía que así se hila la historia cuando el Gobierno despliega su poder. En la vorágine de esas horas, vislumbró un futuro de zozobra”.

Curiosamente, una mañana antes, el 7 de enero de 1983, había desayunado con el procurador general de la República, SERGIO GARCÍA RAMÍREZ, que como subsecretario del Patrimonio Nacional en el Gobierno de López Portillo, fungió como presidente del Consejo de Administración, de la Comisión Nacional Azucarera.

Permítame acotar lo siguiente: un breve intercambio de palabras entre estos dos personajes que habían sido compañeros en un Gobierno, describe con meridiana claridad un mínimo espacio de ese mundo que fue el Sistema Político Mexicano. Va:

Textual: García Ramírez, titular de la PGR:

--Siéntate, Everardo.

--Primero dime, Sergio, ¿me vas a detener?

--Complicas las cosas, empiezas por el final.

--¿Me va a detener?

--Sí, Everardo.

Al día siguiente fue detenido y el Ministerio Público le fincó daño patrimonial al erario por 36 millones de pesos. El delito: peculado.

Everardo Espino pasó varios años en la cárcel, hasta que terminó el Gobierno de MIGUEL DE LA MADRID.

Ya en libertad, se sintió libre para hacer lo que le viniera en gana con las cajas que había guardado con documentos inapelables que mostraban lo que se hacía con la caja chica del presidente de la República y que ahora —en esa época— operaba Banrural.

Decenas de líderes campesinos, obreros, ferrocarrileros, dirigentes de partidos de oposición y muchos periodistas de los medios de la Ciudad de México, aparecían una y otra vez en los papeles.

Ahora, a más de 30 años de aquellas revelaciones, las cantidades se antojan irrelevantes, incluso, hasta ridículas, si se les compara con las sumas que, según revelaciones que han circulado en redes sociales y nunca desmentidas, rebasan anualmente la suma de hasta 1000 millones de pesos.

Recuérdese que el neoliberalismo no existía en tiempos de López Portillo. Tibiamente se inició precisamente en el Gobierno de De la Madrid y se consolidó en el de CARLOS SALINAS.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: TIENE RAZÓN LILLY TÉLLEZ: el presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR decidió fortalecer a su amigo y leal colaborador ALFONSO DURAZO MONTAÑO, con la fuerza de sus palabras: “Es mi suplente para el área de seguridad pública y el encargado que se cumpla lo que se ha proyectado”…

Yo creo que más claro ni el agua… ¿O no?...

Y DESDE TAMPICO, TAMAULIPAS, a punto de abordar el vuelo a la Ciudad de México para de ahí tomar otro a Hermosillo, se reportó ayer el licenciado JULIÁN LUZANILLA CONTRERAS, delegado del CEN del PRI en San Luis Potosí y en el mencionado Estado de Tamaulipas…

Julián habría arribado ayer mismo a la capital de Sonora y, de ser posible, hoy podría estar en tierras cajemenses…

Mejor dicho, bacumenses, para visitar las tumbas de su señora madre y de su hermana…

Muy ajetreado ha andado en estas últimas semanas el exdiputado federal (en dos ocasiones), exdiputado local, exdirigente estatal de la CNC (en dos ocasiones), exsubsecretario de Agricultura (en tiempos del profesor CARLOS HANK GONZÁLEZ), ex coordinador de área de Banrural, y ex muchas otras cosas más…

Me comentaba Julián, que CLAUDIA RUIZ MASSIEU, ha visitado frecuentemente Tamaulipas en estas últimas semanas, para verificar lo que se ha hecho y valorar la situación del PRI en un Estado donde más problemas, ha enfrentado el tricolor…

Pero con todo los priístas están en la lucha…

COMO EN LA LUCHA están los priístas de Huatabampo, de acuerdo a lo que ayer me dijo por teléfono el exalcalde HELIODORO SOTO RODRÍGUEZ…

Explosivo en el optimismo, quien fuera presidente municipal de Huatabampo entre 1988 y 1991, me platicaba que junto con el dirigente municipal priísta GERARDO COTA, se está convocando a los militantes a una reunión que este día sábado, tendrá lugar en el Comité Municipal, para rendirle homenaje a las madres del municipio…

Heliodoro está convencido que el PRI puede ganar en el sur de Sonora si los priístas se ponen a trabajar, si se privilegia al auténtico militante y se abren las puertas para todos… “Tenemos una plataforma de apoyo inmejorable con Claudia Pavlovich de gobernadora”, enfatizó…

No, pues sí…

Es todo.

Le abrazo.

rumbosmrivas@outlook.com

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