Opinión

Lo bueno, lo malo, los errores más recordados pero el bono democrático intacto

Rumbos

por Mario Rivas

LAS PANORÁMICAS QUE LA TELEVISIÓN del Gobierno envió a los canales que transmitieron la señal de la conmemoración del primer aniversario del Gobierno de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, mostraban una abigarrada multitud en el Zócalo. Desde arriba, la imagen expresaba la idea de que el Presidente estaba ante sus más fieles seguidores: los pobres-pobres. Y así fue, en efecto.

Abajo, en el terreno de los hechos, un AMLO rebosante de dicha y felicidad, iba recorriendo la valla donde miles de simpatizantes se arracimaban para estrecharle la mano. Algunos le entregan documentos, sobre todo cartas. Él las recibía, les daba un vistazo y se las entregaba a una ayudante.

Otros, se conformaban con tocarle la mano, los dedos de la mano.

Y desde la entraña de la masa humana, el grito uniforme: “No estás solo!”.

La exclamación se repetía velozmente. Una, dos, tres y hasta cuatro veces en forma sucesiva.

En esos momentos, me preguntaba: ¿Cuántas veces habrá soñado con un espectáculo así el hoy presidente de México? Con todo el poder firmemente conducido y ejercido, sin contrapesos, con un gabinete sometido a su voluntad, con los grupos de poder fáctico, escondidos en sus mansiones, en su casa de playa en el extranjero.

Debo suponer que fue un sueño que acompañó a AMLO durante los últimos 15 años. Y también, que no desmayó ni borró de su mente ese sueño aún en las peores y más dolorosas derrotas políticas.

Como la de 2006 y la de 2012.

Ayer los principales diarios del país, se ocuparon de publicar un compendio de los distintos momentos difíciles que AMLO ha enfrentado en estos últimos 12 meses, su primer año de Gobierno real.

Un año en que ha presentado sus diversas facetas personales. Sus flaquezas. Sus enormes errores. Sus mejores momentos. Sus grandes éxitos. Sus anuncios espectaculares que no se cumplieron. Lo que sí ha cumplido. Sus incongruencias pero también sus congruencias.

Los que le renunciaron. Los que después de su salida, se convirtieron en sus críticos (el caso más emblemático, el del exsecretario de Hacienda, CARLOS URZUA MACIAS).

Los que, después de la renuncia, continuaron siendo sus más acérrimos simpatizantes aunque con ciertos matices (el caso más conocido, el de GERMAN MARTÍNEZ CÁZAREZ, exdirector General del IMSS). Sus mentiras, su fidelidad a sus creencias. Su ideología que lo ha llevado a cometer errores inaceptables en cualquier otro mandatario, pero en él no.

López Obrador, luz y sombra.

Ni todo en él malo; ni todo en él, bueno. No cabe duda: es un Presidente de excesos. Es ideológicamente compulsivo. Congruente con sus ideales por más desfachatados que estos sean.

Ayer lo decía una joven muy inteligente, analistas creo que de la UNAM, muy racional: “No hay que generalizar: ha hecho cosas muy buenas, pero su gobierno, en general, muestra saldos negativos muy fuertes en su primer año”. Verdad de verdades.

Por eso él no acepta que en sus mítines—porque esos son, mítines sus encuentros multitudinarios, mítines—personas que no están identificadas con su ideología. Son debidamente seleccionados los que deben estar en un acto como el de ayer.

Por eso, el repetido grito de: “¡No estás solo, no estás solo!”.

Y amlo, con los ojos emocionados fijos en la multitud, a punto del llanto. “¡Ese es mi pueblo!”, se habrá dicho para sus adentros.

¿Por qué a este hombre tan especial se le perdona todo? Según veo yo las cosas, porque una mayoría de mexicanos está satisfecha con un presidente que cuenta chistes y dicharajos trillados pero que los cuenta directamente con la gente, de la que los políticos se alejaron cada vez más al pueblo en la medida en que se enriquecían más al amparo del poder.

“Mejor este que nos miente y niega que mintió porque lo hizo para servir a los pobres que los otros que ni nos veían ni nos oían”.

Pero todos tenemos sueños. Todos podemos soñar. Es lo único que un gobierno autoritario no nos puede quitar: la libertad de pensar y de soñar.

Muchos de este país, inteligentes y sobrados de sentido común, se preguntarán qué imágenes nos ofrecerá el México de 2024.

Una activista sin ideología de izquierda ni de derecha de Bolivia, comentaba en una entrevista a control remoto ayer, con JAIME NUÑEZ, de Telefórmula, que EVO MORALES es un buen hombre pero que lo pierde su ideología. Se refirió a su gobierno como bueno y malo.

“Hizo cosas muy buenas, pero también hizo un mal gobierno.

Recordó cómo empezó su primer mandato hace casi 14 años y cómo, al quererse imponer con un cuarto periodo atropellando a las instituciones, el pueblo y el ejército lo sacó del poder. Y lo mismo está pasando con NICOLÁS MADURO. Y lo mismo pasó con FIDEL CASTRO RUZ en los sesentas.

Repito—y me repito—la pregunta: ¿Cómo será el Gobierno de AMLO dentro de cinco años?

Por lo pronto, la suma y resta: Cero crecimiento económico. Lo cual es muy malo. La violencia y la inseguridad a la alza.

Todavía más malo.

Lo mejor: la lucha contra la corrupción y la disciplina fiscal.

De lo más aplaudido: lo de CARLOS ROMERO DESCHAMPS. La peor decisión que pudiera convertirse en su peor pesadilla: la cancelación del Aeropuerto de Texcoco.

Sus más visibles y dictatoriales errores políticos: Estar contra el INE. Imponer contra viento y marea a la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Sus malas relaciones con los Gobernadores, su mala relación con los partidos, incluyendo Morena.

Su peor temor: perder la Cámara de Diputados en el 2021. Y Morena en crisis nacional y en los Estados, una situación que no le ayuda pero ni siquiera así de tantito.

Además, está la mala decisión en la selección de candidatos, como en muchos casos en Sonora, con consecuencias gravísimas en algunos municipios, como en Bácum.

Lo cierto es que, nacionalmente, Morena tiene muy malos alcaldes. Quién sabe si el bono democrático le alcance, dentro de dos años, a López Obrador.

Bien vistas las cosas, a Sonora le ha ido muy mal con los Senadores y Diputados Federales. No sienten que su obligación es ser gestores de beneficios para los sonorenses y por eso la parálisis. JAVIER LAMARQUE CANO, es un ejemplo de los malos que han sido como gestores los legisladores de Morena. A ver, dígame usted: ¿Quién de los senadores consiguió algo para sonora? ¿Quién de los diputados Federales se la jugó por los intereses de los sectores productivos de Sonora?

Los más notables, fueron JORGE RUSSO, de MC, LILY TELLEZ, de Morena e IRMA TERÁN, del PRI.

Lamentablemente, no son legisladores de peso. De esos que Sonora tenía en el sexenio pasado.

El drama de Sonora es financiero pero también político.

Y POR ÚLTIMO, TRES CUATES MÍOS se dejaron ver por rumbos de la Ganadera Regional de Sonora, el pasado fin de semana: DANIEL TRELLES IRURETAGOYENA, JULIÁN LUZANILLA y RODOLFO JORDÁN VILLALOBOS, líder de la CNC en el Estado.

En fin.

Es todo.

Le abrazo.

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