Opinión

Obligatorio la advertencia de riesgo en etiquetas de alimentos de alto valor calórico + Denise Dresser, versus López Obrador

Columna de Hierro

por Sergio Ibarra

Aunque es casi un hecho que la mayoría de las compañías que resulten ‘afectadas’ se habrán de amparar en contra de la medida que estará entrando en función en breve, en México ya es una realidad que a partir de los meses siguientes los elaboradores de bebidas edulcorantes tendrán que incluir en sus embases etiquetas de advertencias en aquellos productos con alto contenido calórico.

La medida pareciera ser un hecho menor pero enciende los focos rojos cuando advertimos que en estudios recientes realizados por la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que encabeza el mexicano José Ángel Gurría, revelan que nuestro país se perfila a perder la mayor cantidad de expectativa de vida, es decir, un promedio de al menos cuatro años, debido a problemas relacionados con la obesidad.

Eso es en cuanto a la salud, en lo económico, México podría estar perdiendo más del cinco por ciento de su Producto Interno Bruto a causa de problemas relacionados con la obesidad, además de la pérdida de horas laborales y costos de salud.

Entre otras causas --la mexicana alegría al momento de entrarle a las de harina con singular gracia lo mismo que el ‘cerro’ de maíz que devoramos al momento de entrarle a un rico cocido --y la más grave-- y sin duda la de mayor adicción, la ingesta de bebidas edulcorantes como gaseosas, jugos, néctares y el respectivo postre en sus muy diversas presentaciones.

Lo anterior quiere decir que en cuestión de meses el consumidor, --usted, yo, el vecino-- estaremos contando con una debida información, no lo que leemos actualmente en donde nos dicen que tal o cual producto es “light” o ligero, de “mediano o escaso” contenido calórico y “bajo en grasas saturadas” y demás ‘yerbas’.

No, a partir de ya y luego de una larga década de pleitos entre mexicanos preocupados por la salud de niños y adolescentes, que en su caso, son los que más sufren esto que no es otra cosa que un atentado a la salud, en lo sucesivo el consumidor estará leyendo en la parte frontal de cajas y embases las siguientes leyendas de advertencia:

“Alto en calorías”, “sal excesiva” o “alto en grasas saturadas”, entre otras más.

Tomando en cuenta que México es un país en donde el 72.5 por ciento de las personas de más de 20 años sufre de obesidad o sobrepeso, esta medida será de gran utilidad ya que se estarán incluyendo advertencias especiales para ingredientes como la cafeína y las grasas trans, con su respectiva leyenda “no recomendable para menores”, lo que ya en sí, es de mucha ventaja y beneficio para el cuidado de nuestros niños.

Ciertamente, como bien señala el señor Alejandro Calvillo, uno de los principales promotores de esta valiosa iniciativa esto es un derecho de los consumidores de tener el minimo de información, sobre todo cuando vemos que en México se vive una catástrofe de salud.

De ahí, dice el señor Calvillo que México tiene que estar a la cabeza, porque tiene un problema muy grave en este sentido.

Y para muestra este botón:

De acuerdo a las autoridades de salud en México alrededor del 39 por ciento de los mexicanos sufren sobrepeso y 36 por ciento padecen obesidad y un 10 por ciento de los mexicanos padece algún tipo de diabetes.

En opinión del señor Calvillo, esto de las nuevas medidas que deberán estar entrando en vigor en las siguientes semanas obedece a que la gente de salud, la gente de economía, de Cofepris, por primera vez en la vida, hemos visto que no están cooptados por los intereses económicos.

Sencillamente, ha dicho, “hay un compromiso con el interés público, por primera vez, y no están sirviendo a los intereses de las grandes corporaciones”.

FIERRITOS EN LA LUMBRE…En el ámbito político, se quedaron con las ganas --entre otras la periodista Denise Dresser-- aquellos que esperaban que López Obrador se enganchara en el affaiere que traen el comunicador Sergio Aguayo y el exgobernador de Coahuila Humberto Moreira, luego de que un juez de primera instancia condenara al tocayo en pagar diez millones de pesos por concepto de indemnización, en ocasión de una demanda por difamasión y otros, que le interpusiera el exmandatario estatal coahuilense.

Lo que López Obrador le precisó a la Dresser es que por favor no lo anduvieran perroconfundiendo con algunos expolíticos del pasado, que la ahora Fiscalía General de la República al mando de Gertz Manero es absolutamente autónoma y lo mismo pasa con la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Y como para no que quedara duda de esto, la misma alta Sala del Crimen le acaba de conceder el amparo a don Sergio Aguayo, a efecto de que su asunto sea revisado a la brevedad, de tal posible que, de momento, las cosas quedan como estaban en su lugar.

De todas maneras, para mayor tranquilidad de la comunicadora, López Obrador le dijo a esta, que no hay de que preocuparse, que la supuesta reforma a la ley de la que ella habla y de la que él no tiene conocimiento, por lo que hace a la presidencia, esta no pasa.

En México, le precisó, hoy como nunca se respeta la libertad de expresión y de disentir de todos los mexicanos.

Sugerencias y comentarios; premiereditores@hotmail.com

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