Opinión

Panistas, priístas, morenistas, y otros, conviven alegremente en cumpleaños de Gildardo Real

Rumbos

por Mario Rivas

ALGO HUELE MAL EN DINAMARCA aunque digan que no todo está podrido. Me refiero al asunto de los afectados por la contaminación, supuesta o real, del Río Sonora.

A nadie se le puede escapar que existe una campaña mediática a nivel de medios nacionales y aparentemente con el auspicio del Gobierno Federal, para revivir el Caso del Derrame de tóxicos en una de las minas de los Larrea. Del Grupo México, pues.

Están apareciendo nuevas víctimas y nuevos gritos clamando justicia económica—por supuesto— para nuevos afectados.

No sé si usted se acuerda que en su momento expuse algunos testimonios sobre lo que estaba ocurriendo durante el proceso de compensaciones a los afectados.

En su momento, no estaba yo escribiendo de oídas o por simples especulaciones. En realidad, me basaba en los testimonios de alguien que como funcionario federal, fue uno de los encargados de entregar parte de esas compensaciones a víctimas reales y supuestas víctimas. Es decir, personas que sin haber sido perjudicadas en sus patrimonios por la contaminación del derrame, recibieron recursos con largueza.

Recuerdo que a lo largo de mis conversaciones con el funcionario, me iba enterando de hechos verdaderamente asombrosos.

Por ejemplo, de rancheros que recogían su cheque por 15, por 80, por 150 mil pesos y en ese momento se acordaban que “allá al otro lado de ese cerro tengo otras tres hectáreas”.

Y recibía un cheque adicional por otras cantidades que variaban según el “perjuicio”.

Yo no dudo que exista nobleza en la mayoría de las personas. Incluso, que esa mayoría sea honesta.

Pero hay un momento en la vida de los seres humanos en que las compuertas de la avaricia se abren y los peores sentimientos se desbordan y dominan su conducta.

Esto pasó en la mayoría de los beneficiados por el derrame de la mina.

El dinero se repartió en efectivo. Y muchos, ¡muchísimos!, hicieron su agosto de mala manera.

El “pueblo” del que habla López Obrador, el “pueblo” bueno, el “pueblo” decente y honesto, dejó de serlo.

Un día me sentí rebasado en mi azoro cuando mi fuente me dijo se dio un caos en que una sola persona—creo que de Banámichi o de Ures—acumuló un millón de pesos en compensaciones por daños y perjuicios.

Hubo otros—dueños de hoteles, de cantinas “cerradas”, y de otros negocios que ni para el caso—, que recibieron entre 200 y 350 mil pesos. También se dieron casos en que “honestos” hombres de trabajo, rancheros de la sierra, se hicieron de mulas, Pedro, simulando propiedades que definitivamente no estaban afectadas. En términos reales, fue una “estafa maestra”, y ni tanto, porque fue burda en la estrategia, en todo caso no se atendió a los verdaderos afectados, porque bastaba un recibo de agua o de luz para entregar la compensación, por que muchos alteraron o falsificaron documentos para recibir el dinero y porque, a final de cuentas, lo de la contaminación no fue tanto lo del derrame sino que ya existía desde muchos años.

Mi fuente me comentaba que era común en algunas rancherías ver vacas con “peladuras” en las patas por causa de los desechos químicos de las minas que el río va recogiendo a lo largo de su ruta.

“Esto siempre ha sido muy común. Pero en la rebatinga del dinero en efectivo, todos se aprovecharon para llamarse a víctimas”, me explicaba. También existió un caso que se hizo célebre. Un día una señora estadounidense llegó hasta uno de los funcionarios comisionados para la entrega de recursos, a reclamar una compensación por más de dos millones… ¡de dólares!...

¿Por qué?

Nomás porque la señora ya tenía tratada la venta de una propiedad inmobiliaria en un pueblo del Río Sonora y el cliente se echó para atrás por la mala publicidad del derrame de la mina.

“Todos los días se hacía presente la gringa a ver si ya había noticias. Era una tremenda monserga esa señora. Todos los días a dale y dale con lo mismo”, me platicaba mi fuente.

Rancheros que no fueron afectados se sirvieron con la cuchara grande. Muy pronto se dieron cuenta que había una jauja que no se volvería a repetir en muchos años.

Y la codicia hizo su parte.

Fue una masiva exposición de deshonestidad que todo ser humano trae por dentro. La galería de perfiles era muy larga y mi fuente habló de personajes que recibieron cuantiosas sumas por debajo de la mesa. Es decir, en privado.

¿Por qué no se ha investigado con objetividad y ética periodística la verdad en lo del derrame? Todos estamos porque la justicia se abra paso y se exhiba. Pero también que se investigue a quienes sin haber sido afectados, maniobraron para ser beneficiarios de una repartición de dinero al estilo del nuestro Presidente de la Cuarta Transformación: con dinero en efectivo a veces “a la palabra”.

Hay de estafas maestras a estafas maestras. Y la del Río Sonora fue la madre de todas.

A ver qué pasa.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡OH, LA LA! ANTENOCHE el panista GILDARDO REAL fue alegremente festejado allá por rumbos de LA Huerta Pavlo (así, con V), con motivo de su cumpleaños…

Llamó la atención la pluralidad de la concurrencia, pues hubo de dulce, de chile, de manteca y de algo más…

Desde luego, estuvieron sus compañeros panistas de la actual legislatura local, pero también el guaymense ANTONIO ASTIAZARAN GUTIERREZ, una de las figuras más comentadas del momento por la posibilidad real de que emerja como candidato de Acción Nacional al Gobierno de Sonora…

Claro que no podía faltar otro albiazul con posibilidades: ENRIQUE MUNRO PALACIO…

JAVIER GANDARA MAGAÑA estuvo presente, pero sin grandes aspavientos; También MOISES GOMEZ REYNA, ALEJANDRA LOPEZ NORIEGA, RAUL NAVARRO GALLEGOS, el de Hacienda Estatal; BULMARO PACHECO MORENO, JESUS MORENO DURAZO, ENRIQUE PALAFOX PAZ, ALONSO MARQUEZ, LUIS NIEVES, ALBERTO NEVAREZ, JESUS ENRIQUEZ BURGOS, MARTIN MATRECITOS, ROBERTO ROMERO LOPEZ, GUSTAVO DE UNANUE jr entre otros…

Y POR ULTIMO, DEJEME CONTARLE que en Guaymas se llevó a cabo la primera intervención pública de NOE HERNANDEZ OJEDA, como Coordinador Municipal del nuevo Partido Redes Sociales Progresistas, que según mi amigo y colega AGUSTIN RODRIGUEZ, tiene orientación morenista…

La Coordinadora Distrital (abarca 41 municipios) es PAOLA MUDECI, quién estuvo presente… Me cuentan que hubo buena asistencia en este evento, que se realizó en el Hotel San Enrique, en el centro del bello puerto, en tanto que en fiesta aparte, la legendaria lideresa social MANUELITA OJEDA AMADOR, madre de Noé Hernández Ojeda, celebraba con un grupo de amigas el feliz acontecimiento…

De pronto esto de que se trata de un partido me hace ruido, pues esencialmente no se trata de un partido sino de un “movimiento” o agrupación AC o algo parecido…

Como sea, me queda claro que Morena está buscando fortalecerse en Guaymas, donde la alcaldesa SARA VALLE DESSENS no las trae todas consigo…

Por cierto, me pregunto si MANUELITA OJEDA ya abandonó las filas del PRI…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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