Opinión

Seguridad pública en su tiempo

De Aquí y de Allá

por Urbano Romero

La seguridad pública es en esencia la justificación misma del Estado, la posibilidad de la convivencia en el orden y el respeto de que los seres humanos en su primer nivel cotidiano, es el derecho más elemental al que el ciudadano pueda aspirar, a vivir en sociedad. En otras palabras es un requisito indispensable, e imprescindible tanto que los seres humanos pudieran despertar sus aptitudes de realización personal y comunitaria; como para que el Estado mismo pueda ser promotor de una convivencia más elevada en lo material y por supuesto espiritual, en concreto debe haber personal de la seguridad pública más conscientes, más preparada para poder frenar un poco el desorden que existe, ¿no cree usted?

Cuando en una situación concreta el Gobierno no cumple con la función primordial, esencial, y justa de preservar el orden público y la seguridad de los ciudadanos; está poniendo en duda su propia eficacia, la razón de ser las causas pueden ser múltiples, pero la irregularidad u omisión en el cumplimiento de esta tarea que puede ser causa inexcusable de reclamo, de responsabilidad a los titulares del poder público, y la inmediata respuesta de la sociedad para restituir el orden y la seguridad a plazos más breves.

Todos como ciudadanos tenemos la obligación de coadyuvar con la propia autoridad en todos los aspectos de la vida cotidiana, pero también la autoridad debe ser responsable, porque las cosas no se llevan muy bien a la población, no cree usted que hay razón; es trágico para el pueblo el que está en deficiencia en el cumplimiento del deber en un Gobierno que se convierta un mal crónico; en una patología incurable, en una incredibilidad, porque entonces se pone en riesgo la vida total de la comunidad que inicia un proceso de regresión y decadencia en que puede llevar a la supresión misma de la autoridad, el derecho y la sindéresis para restituirse en la autodefensa la ley del más fuerte.

Este patético cuadro es el que nos ofrece el México de nuestros días la causa de esta grave deficiencia del Gobierno, puede situarse en muchas explicaciones psicológicas y sociológicas sin incluir las que suenan más como las que se refieren el crecimiento demográfico del incremento de la concentración urbanas de tantos que vienen de otros países y esto viene a desconcentrar el avance, creando problemas en la propia sociedad no obstante lo convincente o no que pueda ser las explicaciones del fenómeno delictivo y la proporción incompetente de la propia autoridad para contenerlo y preservar la seguridad pública; como usted sabe hay una inconformidad en la propia sociedad de la falta más concreta, de buscar solución de tantos problemas que existen y día con día que nacen de personas que llegan a buscar situación económica, ya que para resolverlo no sale de los círculos viciosos de siempre, pensando que la fuerza policiaca debe multiplicarse, ser más represiva y agresiva con la delincuencia, y los ciudadanos que parezcan serlo.

Pero para hacerlo se necesita reclutar elementos idóneos de preparación intelectual y currículum vitae lo mejor y por supuesto justo pago; ¿no cree usted que es lo cierto’ Adversamente vamos que las corporaciones policiacas la integren algunos con ciertos antecedentes delictivos tremendamente serios; ahí está el detalle, la solución convencional se reduce a combatir un mal con otro mal mayor con más delincuencia, más policías, más armas y más recursos. Considero mi punto de vista que todos los cajemenses debemos de coadyuvar con las autoridades municipales, con los elementos policiacos para que haya un orden en todos los sectores de nuestra ciudad. Esperemos que estos puntos de vista que doy se analicen, para poder pues, aliviarse un poquito de los grandes problemas que existen, ¿no cree usted?

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