Opinión

Una tras otra con el Calderón; le cancelan conferencia en el Tec y lo balconean en la SCJN

Columna de Hierro

por Sergio Ibarra

De plano que en esta semana que está por concluir, a don Felipe de Jesús de los Corazones Calderón Hinojosa expresidente de la República le fue como en feria.

Primero fue el caso del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, el ITESM, en donde el michoacano perdió el juicio ante miles de estudiantes que se opusieron rotundamente a que el exprimer magistrado de la nación acudiera a ofrecer su ‘magistral conferencia’ en el marco del Simposio Internacional de Derecho, mismo que estaba programado para impartirse este pasado miércoles 9 de octubre.

Luego de la contundente y férrea oposición que demostraron los miles de estudiantes, Calderón Hinojosa ‘declinó’ la invitación que le extendieran los estudiantes de la Sociedad de Alumnos de la Licenciatura en Derecho, mediante una carta que envió al rector del Tec, David Garza Salazar, en donde este agradeció la apertura y la pluralidad de la institución educativa para que asistiera a impartir su conferencia.

La soberana reculada de Calderón se dio luego de que, como él mismo lo admite en su carta declinatoria, dio seguimiento a la discusión pública que se abrió después de darse conocer la invitación.

Y la discusión a la que se refiere Calderón es a la postura que en todo momento mostró la señora Rosa Elvia Mercado, madre de Jorge Antonio Mercado Alonso quien juntó con Javier Francisco Arredondo Verdugo fueron asesinados en pleno campus del Tec en Monterrey, a manos de un piquete de soldados los que, en un burdo intento por justificar su criminal proceder, primero dijeron que se trataba de un par de sicarios y delincuentes y enseguida les ‘sembraron’ un fuerte armamento en sus vehículos.

Y ese, no otro fue el pecado de Calderón al no dar seguimiento a las investigaciones y en ningún momento ofrecer alguna disculpa pública a los familiares de los jovenes asesinados a manos del Estado en hechos ocurridos la madrugada del 19 de marzo de 2010.

Jorge Antonio era estudiante de la maestría en Ciencias y Francisco Javier cursaba el Doctorado en Ciencias.

Para el Ejército y el Gobierno de Calderón simplemente eran unos sicarios que portaban un fuerte armamento e intentaron e intentaron darse a la fuga cuando su único pecado era buscar el ingreso al campus universitario para ponerse a salvo del ataque que venían recibiendo de parte de los militares que finalmente acabaron con sus vidas.

La sentencia que dejó en el ridículo a Calderón y que lo exhibe como un tipo insensible ante el doble dolor de las familias se emitió a través de la plataforma Change.org, ‘Respeto para Jorge y Javier: Cancelación de la conferencia de Calderón en el Tec,’ la que hasta el martes pasado, a las 11:50 registraba 24 mil 139 firmas que le daban un rotundo rechazo al exmandatario y a la misma institución.

La inapelable exigencia de los estudiantes para cancelar la llamada conferencia magistral de Calderón se sustentó en lo que estos consideraron ‘una grave ofensa’ a la memoria de Mercado Alonso y Arredondo Verdugo y no, no hubo fuerza ni poder que los hiciera desistir.

Calderón no entraría ni entró al Tec y en la misma carta en la que ‘cancelaba’ toda intención por presentarse a dar su conferencia dijo que algo que finalmente no le aceptaron ni en su casa:

“En esta polémica se han vertido diversos puntos de vista, muchos de ellos atendibles. También hay versiones imprecisas y algunas verdades a medias que es necesario aclarar. Y me gustaría poder hacerlo en persona, directamente en el Tec”, dijo.

Y la verdad no creo que le permitan el acceso.

El segundo revés para el llamado ‘hijo desobediente’ en los tiempos de Fox, vendría horas después proveniente ni más ni menos que otro de los poderes que integran la Unión en México:

El Poder Judicial, a través de Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien directamente denunció a Calderón de haberlo presionado directamente para que inclinara su fallo en determinados asuntos cuando este, Calderón ocupó la Presidencia de la República.

Entre estos, el de la francesa Florence Cassez, a quien Calderón quería mantener recluida en prisión al costo que fuera.

Para los que apuntan, se trata del asunto aquel en el que el entonces reportero de Televisa Carlos Lorett de Mola, armó todo un circo, maroma y teatro, para transmitir ‘en vivo’ la detención de un peligroso grupo de secuestradores, entre los que se hallaba la señora Cassez y que finalmente resultó ser todo un montaje por la sencilla razón de que ni la francesa del cuento --ahora sí que del vil cuento-- ni sus ‘cómplices’, fueron detenidos a la hora en que las milagrosas cámaras de Televisa se hallaban encendidas, sino días antes, bodrio que a fin de cuentas habría de ser puesto al descubierto por la defensa de la señora Cassez y otros de los detenidos en esa peliculesca acción policiaca apenas superada, en fiasco, por los churros de los hermanos Almada.

Para los que ahora ven con horror la supuesta intromisión de López Obrador en el Poder Judicial, va este pequeño párrafo publicado por la revista Proceso en 2010:

“Ningún otro caso tensó tanto la relación entre la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el Gobierno de Felipe Calderón, al extremo de que más de un ministro de la Primera Sala fue presionado y amenazado para evitar que la ciudadana francesa Florence Cassez saliera de prisión”, escribió el reportero Carrasco Araizaga en Caso Cassez: Amenazas y presiones a la Suprema Corte.

Estas amenazas habrían de alcanzar a la propia familia de Zaldívar y a otros ministros los amagaron con hacer público todo su patrimonio.

Sugerencias y comentarios; premiereditores@hotmail.com

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