Opinión

Valiente, cumplidora y determinada: Claudia declinó ir en fórmula con José Narro

Rumbos

por Mario Rivas

SE ACERCA EL 23 DE MARZO, aniversario número XXV de la muerte de LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA, en el barrio Lomas Taurinas de Tijuana.

Por este motivo, recién se llevó a cabo una reunión del presidente nacional de la Fundación Colosio, JOSÉ MURAT, con presidentes de esa institución en algunos Estados.

Lo que significa que habrá conmemoración a lo grande en todo el país.

Remover los rescoldos del asesinato de Colosio, mueve a una pregunta: ¿Dónde quedaron los colosistas?

La pregunta es a propósito de que JAIME MARTÍNEZ VELOZ, que fue uno de los colosistas que hablaron con Luis Donaldo minutos antes de su discurso en Lomas Taurinas, ya no pertenece al PRI, sino a otro partido.

Creo —no estoy seguro— que a Morena.

Además, anda buscando ser candidato a la Alcaldía de Tijuana.

Su hijo LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS, es diputado federal por otro partido. De hecho, no quiere saber nada del PRI.

Equivocadamente, Colosio Jr., culpa al PRI de la muerte de su padre. No se le ocurre pensar que los partidos no asesinan. Los que matan son los hombres.

¿Qué ha sido de JOSÉ LUIS SOBERANES, aquel de quien se decía que sería el secretario de Gobernación con Colosio?

Se perdió para siempre.

Bueno, no tanto, en honor a la verdad. De hecho, trabajó todo el sexenio pasado en la Secretaría de Gobernación.

Creo que en alguna Dirección General.

¿Y EDUARDO ROBLEDO, el que fuera gobernador de Chiapas?

Hasta donde estoy enterado, anda —o andaba— vendiéndole estudios de opinión a los gobernadores del PRI.

Ciertamente, ya no ha de ser un buen negocio. Quedan muy pocos.

Por cierto, su hijo ZOÉ ROBLEDO es subsecretario de Gobernación en el Gobierno de la Cuarta Transformación.

¿Y AGUSTÍN BASAVE?

Como bien se sabe, se convirtió en el mentor de Luis Donaldo hijo. Se dice que a él se debe el aborrecimiento del joven Colosio al PRI. Y por consejo suyo, el muchacho se hizo candidato de Movimiento Ciudadano.

Hay otro colosista muy poco conocido que fue cercanísimo a Luis Donaldo, y de eso fui testigo. Se llama RICARDO CANAVATTI, fue alcalde de Monterrey después de la muerte de Colosio y de unos años acá no he tenido noticias de él.

A Canavatti le conocí el 12 de enero de 1994, en Pachuca, Hidalgo.

Estábamos en el Club de Leones en cuyo salón para eventos se realizaba una reunión de Colosio con empresario de esta entidad.

Adjunto, había un lobby donde algunas personas ‘matábamos’ el tiempo haciendo bromas. El evento era a puerta cerrada aunque cualquiera de nosotros podía entrar, de quererlo. Pero no queríamos porque la temática era esencialmente empresarial y muy local.

Era aburrida.

Canavatti era —y es— un bromista incorregible. Sus carcajadas herían las Trompas de Eustaquio. Reía y nos hacía reír. A lo largo de dos horas que duró el evento, varias veces se asomó uno de los organizadores para pedirnos que bajáramos la voz.

Después de esta tarde en Pachuca, solo volvía a ver a Ricardo Canavatti en dos ocasiones.

¿Y GUILLERMO HOPKINS GÁMEZ, amigo entrañable y vecino de la familia Colosio Murrieta en Magdalena de Kino?

A Memo me lo reportaron el miércoles en la Ciudad de México, precisamente en la reunión con Pepe Murat.

¿Y ALFONSO DURAZO MONTAÑO?

Uno tiene que asumir que Alfonso fue un colosista natural. No por menos era su secretario particular en la Secretaría de Desarrollo Social y lo era en el momento de su asesinato.

Bien vistas las cosas, de todos los colosistas es al que le fue mejor.

Después del asesinato de Luis Donaldo, Durazo se vino a Sonora y en esos meses posteriores al magnicidio, le conocí en el restaurant del Hotel Gándara de Hermosillo.

Eran tiempos de confusión. Las investigaciones del crimen se habían enredado o las habían enredado. Vaya usted a saber.

Dos veces me entrevisté con Durazo. En uno de estos encuentros, me pidió mi opinión sobre su decisión de hacer pública a través de una entrevista de prensa o de un artículo en el cual hacía referencia de una carta que Zedillo le había escrito a Colosio, ante lo cual no se decidía si publicarlo de una vez en Reforma y en Proceso o en distintas fechas.

Le di mi opinión y punto.

Decía yo de la reunión del miércoles pasado en la Ciudad de México, que Pepe Murat, presidente nacional de la Fundación Colosio, sostuvo con GUILLERMO HOPKINS, que hasta noviembre pasado fue director de la Casa de la Moneda del Banco de México, así como con BULMARO PACHECO, presidente de la Fundación Colosio en Sonora, con IRMA PIÑEIRO, con SAMUEL PALMA —que se mantiene priísta—; con quienes afinó detalles para la conmemoración del XXV aniversario luctuoso…

Será una conmemoración agridulce, con un PRI venido a menos, y sin colosistas originales militando en el PRI bajo cuyas siglas Luis Donaldo fue un magnífico candidato presidencial.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡OH, LA LÁ! PUES AQUÍ Se acabaron dudas, se acabaron los rumores y murmuraciones…

Pues sí: CLAUDIA PAVLOVICH demostró, una vez más, que sabe hacer política, que entienda las reglas del juego, que sabe honrar su palabra empeñada a los sonorenses en campaña, y por ello su Gobierno y ella misma como mandataria, han estado siempre entre los mejores calificados del país…

Claudia Pavlovich es la única gobernadora priísta del país y fue lo suficientemente valiente para salir a atajar los rumores que algunos medios nacionales difundieron en días pasados, sobre la posibilidad de que fuera en fórmula con el doctor JOSÉ NARRO ROBLES, buscando la dirección nacional de su partido…

Declinó con argumentos sólidos, la cordial invitación que le hizo el exrector de la UNAM, para que le acompañe en esta competencia partidista como secretaria general…

De hecho, por ahí anduvo circulando una foto en la que Claudia y el doctor Narro platican ante la taza de café, que yo supondría fue donde ella declinó cortésmente la invitación…

¿Cuántas veces Claudia se comprometió con los sonorenses a cumplir con la tarea de gobernar hasta el último día de su mandato constitucional?...

Fueron muchas…

Este fue uno de los argumentos de Claudia ante el doctor Narro…

Bien por ella y bien por los sonorenses…

Y AQUÍ, UN PARÉNTESIS para participarle a mis amigos —y yo me cuento entre ellos— de EUSTAQUIO ROMERO MIRAMONTES, que él se encuentra internado en el Hospital Colosio del Seguro Social, y que se está solicitando sangre con urgencia…

Eustaquio Romero fue un pilar de la Vieja Guardia Faustinista y fue un leal y eficaz colaborador en las tareas de la Guardia, del inolvidable don FAUSTINO FÉLIX ESCALANTE…

Particularmente, hago votos por la recuperación de mi amigo…

DÉJEME CONTARLE, CARO LECTOR: ¿sabe usted qué hago para sobrellevar el estrés y las preocupaciones naturales de todo ser humano?... Leo un libro amable o, bien histórico… Nunca busco lectura política…

Ayer, por ejemplo, leí un libro del extinto FILOSOFO DE GUEMEZ, que me obsequió mi amigo ADALBERTO ANDUAGA, hará unos tres años…

¡Gracias, querido Beto!...

Es todo.

Le abrazo.

[email protected]

Comentarios