Salud

"La voluntad" es la clave de la donación: doctor Raúl Pereida León

El doctor Raúl Pereida León, coordinador de donación de órganos en el HG 14 del IMSS, explica el proceso de donación de órganos

por Karla Gastelum

/x

Hermosillo.-La donación de órganos y tejidos es el inicio de una cadena de hechos que a fin de cuentas van a una persona que necesita un trasplante. Ya sea en vida o muerte puede convertirse en donador de órganos y tejidos, esto se traduce directamente en regalar la esperanza de una vida mejor, según explicó el doctor Raúl Pereida León, coordinador de donación de órganos en el HG 14 del IMSS.

 

En entrevista con TRIBUNA el profesional de la salud, se dedicó a explicar los detalles que se desconoce de forma popular en la sociedad sobre la donación de órganos, exhortando a que la gente opte por formar parte de esta práctica que cambia vidas.

Se tienen registros de que el primer paso importante para el desarrollo científico de los trasplantes tiene lugar en los inicios del siglo XX, relacionado a la sutura vascular por parte del investigador francés Alexis Carrel.
 
Actualmente los avances tecnológicos permiten realizar esta práctica con seguridad para que incluso el corazón de un occiso pueda latir en otra persona, sin embargo, para que eso ocurra se debe comenzar con una decisión.

El impacto que tiene en la sociedad es grandísimo, porque esas personas que necesitan el trasplante pueden ser personas muy productivas, que tienen familia, cuya vida está en riesgo y cargan consigo todas las consecuencias como la desintegración de una familia, un impacto económico, además del estado emocional de quienes le rodean”, señala Pereida León.

Para convertirse en donador de órganos y tejidos existían algunos protocolos hace algunos años, entre ellos el requisito de tener 65 años de edad como máximo, pero según explicó el médico, estas reglas se han ido renovando de forma que casi todo el que guste puede realizar una donación.

Son para una persona de cualquier edad a la cual le falló un órgano o un tejido y necesita la reposición que puede venir de una persona fallecida o viva”.

El doctor indicó que no existe una larga lista de requisitos para beneficiar a un desconocido de esta forma: “No existe una preparación exacta, para ser donador, hace falta voluntad”, dijo, más si aclara que “lo que es ideal es que las personas que fallecen donen sus órganos y tejidos que funcionen”.

En Sonora, el tipo de trasplante más solicitado es el de riñón y córnea”, contó el coordinador de donación de órganos, además da a conocer que en el Estado existe una gran tasa de mortalidad debido a muerte cerebral, por lo que órganos como pulmones, riñones y hasta el corazón pueden ser donados.

 

También están los trasplantes como de córnea, le pasa a personas que están ciegas y a veces no pueden trabajar, no siempre nacen ciegas pero se desarrolló, gracias a la bondad de una familia puede volver a trabajar, a ver a ser independientes”, afirmó.

A diferencia de la donación de sangre, no existen muchas contraindicaciones que puedan imposibilitar la donación. “Para la donación de órganos son muy pocas enfermedades que contraindican que se pueda donar, por ejemplo el VIH, la hepatitis no curada, el COVID-19 activo y algunos tipos de cáncer activo. Si tuve un cáncer que se curó y en cinco años no se presentan complicaciones, se puede ser donador”.

Por otra parte, explica que incluso teniendo algún tipo de enfermedad crónica como la hipertensión se puede llevar a cabo un trasplante.

Si tuve hepatitis, a lo mejor no puedo donar hígado pero sí los riñones. Si tengo hipertensión, no puedo donar el corazón pero a lo mejor sí los pulmones. Es muy diferente a la donación de sangre, porque a la hora de donar el órgano se extrae toda la sangre”.


Se donan corazón, hígado, pulmones, muchos de los órganos que se donan en Sonora se trasplantan en México, La Paz, Chiapas y otros Estados”, por lo que tomar la decisión de convertirse en donador en Cajeme, puede impactar hasta el municipio más lejano de Veracruz.
 

Al consultar al psicólogo y terapeuta, Ricardo Campoy, especialista en Intervención en crisis,  dijo que “las personas que necesitan un órgano, sí tienen un proceso de duelo” por la pérdida de la salud.

En la mayoría de los casos su funcionamiento no volverá a ser normal. El proceso de espera de órganos es sumamente desgastante para el paciente y para la familia”.

Explicó que “hay una familiarización con la muerte y algunos dejan de luchar, ellos saben del alto grado de probabilidad que tienen de morir y la familia también”.

De acuerdo al Centro Nacional de Trasplantes, en su informe del primer trimestre de este año, el número de trasplantes disminuyó en los meses comprendidos de abril a junio, debido a la suspensión temporal de los programas de donación y trasplantes por el COVID-19.

En Sonora el Hospital General del Estado, el IMSS y otras instituciones de salud reactivaron su procedimiento de trasplantes.

Temas

Comentarios