Ciudad Obregón, Sonora.- En rueda de prensa, la etnia señaló que tanto Conagua y el Gobierno del Estado se han estado conduciendo con “mala fe” para “extraer nuestras aguas y trasvasar a la ciudad de Hermosillo de forma ilegal” sin consultarlos o tomar en cuenta su opinión.
Loretta Patricia, integrante de Loma de Guamúchil, dijo que mientras ellos no tienen una sola gota de agua potable “y nuestras familias tienen que vivir en condiciones infrahumanas por la falta del vital líquido, la Conagua y la Comisión Estatal del Agua reparten nuestra agua a jugosos negocios inmobiliarios para el crecimiento de Hermosillo”.
Asimismo, dijo que se “ve a todas luces la enorme corrupción que impera en estas instituciones”, señalando a Agua de Hermosillo como el más corrupto de todos, pues afirmó que es uno de los principales responsables de desacatar la ley.
Por su parte, Juan Pedro Maldonado, miembro de Huirivis, llamó a las autoridades correspondientes a tomar acciones para que se lleve verdadera justicia a la etnia. “Hacemos un respetuoso pero enérgico extrañamiento al gobernador Alfonso Durazo Montaño para que cumpla su palabra con la Tribu Yaqui de hacernos justicia como se lo ordenó el presidente, Andrés Manuel López Obrador”, mencionó.
La etnia señaló que no sólo exigen que se cierre la tercera bomba del Acueducto Independencia sino que para antes de diciembre del año en curso se cancele en su totalidad la obra y que “los corruptos servidores públicos de Conagua y CEA pongan orden en la Cuenca del Río Sonora y dejen en paz las aguas del Río Yaqui, el cual está secándose por su culpa”. TRIBUNA buscó a Conagua para conocer su postura pero hasta la publicación de esta nota no respondió.
Fuente: Staff
